Comunicado Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay y Cámara Mercantil de Productos del País.

La carga del ajuste fiscal para encauzar las cuentas públicas en el año 2015 recayó principalmente sobre las empresas públicas (EEPP). Al asumir la presente administración se les solicitó un esfuerzo de un punto del PIB que contribuiría a la mejora del resultado fiscal.

El conjunto de las EEPP cumplió con lo solicitado, no así el resto del sector público, ya que el déficit fiscal prácticamente no ha variado.

Pese a haber cumplido con el mandato, se le vuelven a solicitar “nuevos esfuerzos”, a la luz del propio déficit fiscal del gobierno y el nuevo contexto internacional que al momento se presenta incierto, lo que demora la recuperación regional. Tampoco hay que olvidar a los cambios de precios relativos que se avizoran.

Agotado el ajuste por el lado de las inversiones, ese mayor esfuerzo ahora vendrá por el lado de las mayores tarifas que pagará la población a partir del próximo 1° de enero.

Existe mucha confusión respecto al rol que deben cumplir las EEPP. Las principales EEPP en Uruguay tienen como finalidad proveer servicios que sirven de base e infraestructura a la población en general y al sector productivo en particular.

En tal sentido, deben ser vistas como una palanca que contribuye a mejorar la productividad global de la economía, ofreciendo servicios a un precio adecuado e introduciendo nuevas tecnologías que contribuyan a la modernización de la matriz productiva del país.

Vistas así, las tarifas que cobran deben ser tales que permitan cubrir los costos de producción, financiar las inversiones y transferir a su único accionista (el Estado) dividendos que reflejen una rentabilidad acorde al capital invertido.

Para justificar el aumento de las tarifas, se ha señalado que el mismo es similar a la inflación pasada. Por cierto que esa justificación no es de recibo, ya que los costos particulares de las EEPP no evolucionan necesariamente con el IPC. En otras partes del mundo se espera que las empresas de servicios públicos intensivas en capital como energía eléctrica, agua y saneamiento tengan tarifas que evolucionen algunos puntos porcentuales por debajo de los precios al por mayor de la industria. La referencia a la inflación medida por el IPC debería ser solo para el caso de empresas de servicios muy intensivas en mano de obra y otros costos variables.

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