-La falta de mano de obra calificada es un problema que reconoce el gobierno, los sindicatos y las cámaras empresariales. ¿Qué lectura hace de este tema? -En el sector de actividad tenemos diferentes realidades. En Montevideo lo que vemos es un nivel de desocupación bajo y por ahora no constituye un gran obstáculo porque la…

-La falta de mano de obra calificada es un problema que reconoce el gobierno, los sindicatos y las cámaras empresariales. ¿Qué lectura hace de este tema?

-En el sector de actividad tenemos diferentes realidades. En Montevideo lo que vemos es un nivel de desocupación bajo y por ahora no constituye un gran obstáculo porque la escala es relativamente grande para lo que es el tamaño del país. Por más que la tasa de desocupación de 6% es extremadamente baja, de todas maneras Montevideo tiene una masa crítica que permite que ese factor no sea un factor restrictivo en términos de desarrollo. En el interior y en localidades más pequeñas la necesidad de mano de obra en ciudades de 20.000, 30.000 o 40.000 habitantes con tasas de desocupación bajas generan dificultades. La necesidad de mano de obra calificada es un desafío y también un obstáculo para el crecimiento del sector de actividad.

-¿Ya es un obstáculo en la actualidad?

-No, pero proyectándolo puede constituirse en obstáculo. La dificultad para la contratación de mano de obra calificada para el comercio pequeño es una realidad. Pero como esto es un sector de actividad bastante más amplio y abarca comercio y servicios, si nos vamos a otro extremo, los servicios profesionales de alto valor agregado hoy también tiene dificultades en la obtención de mano de obra. No solo es un desafío la formación, sino también lo que se puede hacer a través de la inclusión social y eso es una competencia necesariamente del Estado. Para poder bajar estas tasas de desocupación del eje del 6% no hace falta solo capacitación, sino también políticas de inclusión social que hay que mejorar para gente que está afuera del sistema y que no es empleable.

-En el caso de la actividad industrial hay empresarios que manifiestan que existen dificultades para que algunos trabajadores jóvenes que recién empiezan incorporen hábitos de trabajo. ¿Esta situación se observa también en el comercio?

-Se da la misma situación. Hay que trabajar no solo en la formación, sino también en la actitud del trabajador. No hay que achacarle todo al sistema educativo, pero lo que se ve es que lo que capta el mercado de trabajo para el primer empleo lo hace con un producto del sistema educativo y a ese producto le falta formación y en muchos casos actitud. Esto es, por ejemplo, que el empleado venga todos los días y que no llegue tarde. Este sector es muy intensivo en el uso de mano de obra, por la tanto cuanto mejor sea la capacitación mayores posibilidades de desarrollo tiene el sector de actividad y el país en su conjunto. El comercio y los servicios genera en el entorno del 60% de los empleos privados del país.

-La Cámara de Industrias propuso al Ministerio de Economía realizar cambios en los indicadores sectoriales que se utilicen en la próxima ronda de salarios. ¿La Cá> mara de Comercio comparte este planteo?

-Lo que uno ve con perspectiva de largo plazo es que en la medida que los salarios aumenten por arriba de la productividad eso no es bueno y no es sostenible en el tiempo. Más temprano o más tarde eso genera dificultades. Es de consenso general que el ajuste de salarios esté vinculado a aumentos en la productividad. La productividad tiene que formar parte de la negociación porque es bueno que los salarios se incrementen a la par. Eso es lo sostenible. De repente ahora no genera complicaciones porque estamos con la marea alta, pero sí en otros momentos del ciclo económico que siempre vienen. La inclusión de variables es siempre positiva. La gran dificultad es cómo medirla en cada sector de actividad. En la última ronda los índices estuvieron arriba de la mesa, pero por falta de habilidad en esos indicadores fueron dejados de lado.

-Si hace un balance de la última ronda, ¿hay sectores que se vieron perjudicados con los ajustes?

-La ronda salarial terminó con ajustes importantes y eso hay que entenderlo en el marco en el que hay un nivel de actividad que permite absorber esos incrementos y básicamente eso es lo que lo justifica. Ahora, este incremento de salarios no es sostenible en otros momentos de la actividad económica. Los ajustes fueron en algunos rubros muy importantes con una erosión de rentabilidad.