De mantenerse la morosidad actual y las variaciones previstas del dólar, Unidad Reajustable e Indice de Precios al Consumo, el Banco Hipotecario requerirá un aporte adicional de alrededor de U$S 300 millones en 2003, y de U$S 100 millones en 2004 y también en 2005, señala un informe encargado por el Banco Mundial a consultores…

De mantenerse la morosidad actual y las variaciones previstas del dólar, Unidad Reajustable e Indice de Precios al Consumo, el Banco Hipotecario requerirá un aporte adicional de alrededor de U$S 300 millones en 2003, y de U$S 100 millones en 2004 y también en 2005, señala un informe encargado por el Banco Mundial a consultores privados.

Asimismo, revela que la institución está por debajo de los requerimientos patrimoniales mínimos del Banco Central.

El documento, al que accedió El País, fue elaborado por Miguel Kiguel, Eduardo Urdapilleta y Alberto Gámez, está fechado en junio de 2003 y se trata de un informe sobre el Plan de Reestructuración del BHU.

Los autores consideran que el BHU tiene una gran importancia estratégica dentro del sistema financiero uruguayo y su desempeño tiene un importante impacto en las cuentas públicas, por lo que consideran que el apoyo del Banco Mundial para mejorar la “crítica” situación patrimonial y financiera del BHU es “prioritario”.

CAUSAS. El informe alerta que la situación crítica de la institución “se debe fundamentalmente a anteriores decisiones financieras inadecuadas y a la falta de procesos y herramientas de gestión eficaces y eficientes, para el manejo y control de las operaciones del mismo”.

“La situación económica del Uruguay en 2002, devaluación de la moneda local y corrida bancaria, fue el catalizador que evidenció problemas que en realidad eran preexistentes” señala.

En este sentido identifica que las principales cuestiones de gestión del BHU son el descalce de monedas y plazos entre activos y pasivos, el margen financiero puro negativo, dado que “cobra menos por los préstamos que lo que paga por los depósitos”, y la alta morosidad de la cartera, del 55%. Al respecto, se comenta que el estándar en bancos hipotecarios privados y públicos es entre 1% y 10%.

Según el informe, los activos del BHU se componen básicamente de préstamos al sector privado mayormente denominados en Unidades Reajustables, que representan 55% del total, e inmuebles en venta o prometidos, representando 37% del total. El pasivo contiene los depósitos reprogramados entregados al Banco República, denominados en dólares, que son 60% del total. Esto genera “un fuerte descalce de monedas y plazos. El banco esta ‘largo’ en UR y ‘corto’ en dólares”.

La morosidad de 55% de la cartera implica que ese porcentaje de los préstamos no está pagando los intereses. Por esta razón es que la institución ha requerido aportes de capital. No obstante, “el patrimonio es del 55% de la responsabilidad patrimonial mínima requerida por el Banco Central”.

ASISTENCIA. Se estima que para 2003, el BHU requerirá U$S 300 millones de asistencia, y de U$S 100 millones para 2004 y 2005. Estas contribuciones no incluyen la devolución de depósitos al BROU, que para este año “deberían ser de U$S 180 millones, y de U$S 100 millones para los años 2004 y 2005. Tampoco incluye ningún plan de encuadramiento a la responsabilidad patrimonial que pudiera requerir el Banco Central”.

También menciona que la institución tiene “operaciones poco eficientes, falta de mecanismos adecuados de gestión y procesos actualizados”, que contribuyeron a su situación actual.

“El Banco opera hoy con aportes continuos de capital del Estado uruguayo, que continuarán los próximos tres años, y flujo de caja negativo”, se agrega.

El flujo de caja negativo se debe a que las cobranzas por servicios de préstamos “han sido inferiores a los egresos financieros, inversiones en inmuebles y gastos operacionales”.

En el documento se afirma que la institución “se encuentra en una situación crítica, tanto desde el punto de vista patrimonial como de liquidez. Adicionalmente, los procesos y mecanismos de gestión actuales y presentes en el plan de reestructuración original no son adecuados para resolver la situación con la urgencia requerida”.

Los autores del informe concluyen que el BHU “carece del soporte operativo y para mejorar su situación actual, tanto en el corto como en el largo plazo”.

PROPUESTA. Por lo tanto, proponen un plan de acción, que implicaría entre otras cosas que se haga más transparente la gestión, dividiendo el balance del Banco en dos partes, una que recoja la gestión del descalce y otra que tome en cuenta la gestión operativa de la institución.

Asimismo, plantea centrar los esfuerzos en el cobro de crédito, dado que el principal problema operativo es la mora tardía (mayor a 90 días), dividiendo la cartera en préstamos hipotecarios típicos por un lado y complejos habitacionales por otro. “Deben ampliarse los medios para la cobranza normal y establecer pasos específicos para reducir la mora temprana”, dice el informe.

Se propone también que se busquen fuentes adicionales de caja, particularmente a través de la venta de inmuebles, la venta de la cartera de tarjetas de crédito, la venta de sucursales y la securitización de préstamos. “Debería, además, profundizarse la reducción de gastos operacionales” agrega.

Se plantea, por último, la necesidad de adecuar la organización y gestión.