Esos conceptos aparecen reflejados en una nota del boletín de enero de OIE, bajo el título “Regresivo cambio legislativo en Uruguay”, en el que además aparece la imagen de una balanza inclinada hacia la izquierda.El texto, al que accedió El Observador, relata la visita a Montevideo a fines de diciembre, del vicepresidente ejecutivo de la…

Esos conceptos aparecen reflejados en una nota del boletín de enero de OIE, bajo el título “Regresivo cambio legislativo en Uruguay”, en el que además aparece la imagen de una balanza inclinada hacia la izquierda.

El texto, al que accedió El Observador, relata la visita a Montevideo a fines de diciembre, del vicepresidente ejecutivo de la OIE, Daniel Funes de Rioja, en la que se entrevistó con representantes de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), con el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi y con otras autoridades.

Según el artículo, en esos encuentros “se discutió la situación del diálogo social” en el país, y en particular “el proyecto de ley de negociación colectiva” a estudio actualmente del Parlamento.

“Ese proyecto de ley contiene un controversial capítulo que permite a los trabajadores ocupar” las empresas, agrega el texto del organismo internacional.

“Funes de Rioja hizo mucho hincapié en el hecho de que el proyecto infringe los derechos a la propiedad privada y a la libre empresa y que las regulaciones deben ser producto del diálogo social y del consenso”, añade el artículo. Según la nota de la OIE, sin la opinión favorable de los empresarios, ese capítulo del proyecto debe ser “removido”.

Adicionalmente, la representación de la OIE “explicó acerca de los posibles recursos que los empleadores tienen a nivel internacional” ante la OIT y la OAS (Organización de Estados Americanos por su sigla en Inglés) para cuestionar el proyecto de ley.

“Particular atención obtuvo la posibilidad de una queja ante el Comité de Libertad de Asociación de la OIT contra el gobierno por la violación del Convenio 87, ratificada por Uruguay en 1954”, relata.

Según el artículo, el ministro Bonomi estuvo de acuerdo en “reconsiderar” los términos del proyecto de negociación colectiva.

La nota finaliza diciendo que la OIE “va a seguir de cerca los eventos” que ocurran en Uruguay.


Reconocimientos. A pesar de la opinión de los empresarios, el gobierno del Frente Amplio considera que está transitando por el camino correcto, e incluso afirma que son frecuentes los reconocimientos internacionales que recibe.

Por ejemplo el subsecretario de Trabajo, Jorge Bruni, expresó en una nota que figura en la página web del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social que “el modelo de relaciones laborales uruguayo, con sus marchas y contramarchas, se ha ido consolidando, siendo hoy un referente internacional”.

“En setiembre de 2007 se realizó en Cádiz el Congreso Internacional sobre Prevención de Accidentes de Trabajo, donde se distinguió a Uruguay por parte del Secretario General en su discurso inaugural”, señaló Bruni.

Agregó que en noviembre él mismo junto al subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Conrado Ramos, fueron convocados por la OIT a Chile y a Perú para compartir la experiencia del gobierno en materia de relaciones laborales.

A su vez, la OIT eligió a Uruguay para desarrollar un plan piloto de “trabajo decente”.

En la nota, Bruni agrega que en diciembre participó de una reunión preparatoria de la XVI conferencia de ministros de Trabajo de la OEA en Washington. “Allí se destacó nuestra política de diálogo social y tripartismo y sus proyecciones políticas hacia el resto de la sociedad”.

Para Bruni “éstos y otros muchos ejemplos” demuestran que “el MTSS es mucho más que conflictos, Consejos de Salarios e inspecciones”. “Hay un sólido sustento para seguir profundizando una política internacional sobre derechos fundamentales del trabajo”, concluyó el jerarca.