Los emisores de tarjetas de crédito y débito o dinero electrónico le cobran un arancel al comerciante por brindarles el servicio. El gobierno destacó en estos días que los pequeños comerciantes fueron los grandes beneficiados de la baja en el precio de los aranceles a partir de la aprobación de la ley de inclusión financiera.…

Los emisores de tarjetas de crédito y débito o dinero electrónico le cobran un arancel al comerciante por brindarles el servicio. El gobierno destacó en estos días que los pequeños comerciantes fueron los grandes beneficiados de la baja en el precio de los aranceles a partir de la aprobación de la ley de inclusión financiera. Pero la Cámara de Comercio dice que son los clientes quiénes pagan esos aranceles.

El gobierno ya anunció que se volverá a la rebaja de IVA que se aplicó cuando aprobaron la ley de Inclusión Financiera. Esta norma estableció un descuento de hasta cuatro puntos de IVA en las compras con tarjetas de débito e instrumentos de dinero electrónico y dos para las de crédito, en agosto de 2014. La rebaja solo se aplica a las operaciones menores a 12.970 pesos (4.000 UI).

En el caso de las tarjetas de crédito todavía se discute si volver a dar el beneficio tal como estaba en aquel momento, pero para el débito y dinero electrónico es claro que a los dos puntos de IVA se le sumarán dos más. El ministro de Economía, Danilo Astori, lo dijo cuando presentó las modificaciones impositivas que aplicará el gobierno e incluso luego el Poder Ejecutivo planteó que la mayor parte de la población “pagará menos impuestos” por esta rebaja.

Pero según la Cámara de Comercio, este beneficio no llegará al cliente porque el costo que el comerciante tiene por contratar el servicio de estos instrumentos de pago se traslada al consumidor.

“Los márgenes de estos negocios son cada vez más chicos, entonces, cuando vos obligas a un comerciante chico a que cobre con tarjetas de débito o crédito empieza a jugar el arancel. Hoy en débito es 2,5% y en crédito 4,5%. Es por uso de razón que el comerciante con márgenes chicos lo va a trasladar al precio. Ahí ya marchó la rebaja del IVA de dos puntos”, dijo a 180 el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Perera.

Perera dijo que el 85% de los que integra la cámara son pequeños comerciantes. “La contratación del POS no es problema, cuestan un poco más de 300 pesos por mes. El problema son los aranceles y esas son las quejas que recibimos”, agregó.

En diciembre de 2015, el gobierno anunció que había un compromiso de los emisores de reducir los aranceles máximos aplicables a las ventas con tarjetas de débito de 2,5% a 2,2%, con un valor promocional de 2% para las pequeñas empresas en 2016 y 2017.

En la discusión de un proyecto de ley que amplía las potestades del gobierno en la ley de inclusión financiera, el senador Rubén Martínez Huelmo dijo que los pequeños comerciantes recibieron una baja en el costo de los aranceles a partir de que se empezó a discutir esta ley.

“En el caso de la tarjeta de débito se logró una rebaja sustancial de su costo, que pasó del 7% al 2,5%, lo cual ha beneficiado a los pequeños comerciantes, un tema clave sin lugar a dudas en este asunto”, señaló.

La oposición no piensa igual. El senador del Partido Nacional, Álvaro Delgado, dijo que los aranceles debían ser más bajos.

“El costo sigue siendo alto de los emisores de tarjetas de débito y crédito. El costo que termina pagando el consumidor porque el comerciante los traslada y muchas veces es mayor para los pequeños comerciantes que para las grandes superficies. Tienen que ser costos universales, en el mundo anda alrededor del 0,7% y acá hablamos de 2,5% en general, con beneficios adicionales para las grandes superficies, seguramente, por un tema de escala”, dijo Delgado.

La ley no obliga a los comerciantes a contar con estos medios de pago, pero las señales del gobierno para generalizar el uso de estas herramientas son claras. Lo hizo bajando los costos de contratación de POS, pero también desde julio de 2015 la Dirección General Impositiva inspecciona a los comercios que no cuentan con estos medios de pago porque lo considera un factor de riesgo.

Además, los comerciantes tampoco pueden hacer promociones o cobrar menos por el pago en efectivo. El artículo 64 de la ley de Inclusión financiera establece una “equiparación entre el pago con efectivo y el pago con tarjeta de débito o instrumento de dinero electrónico”. “Cualquier promoción que ofrezca beneficios, monetarios o no, a los consumidores que adquieran los productos o servicios involucrados contra el pago en efectivo, realizada por cualquier proveedor o comercio, deberá extenderse a los pagos realizados con tarjeta de débito o con instrumento de dinero electrónico”, dice la norma.

180.COM.UY
NACIONALES
02/06/2016
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