Una encuesta sobre acti­vidad en el segundo trimestre del año elaborada por la Cáma­ra de Comercio y Servicios indi­có que el contexto regional ad­verso, sumado a la fuerte apre­ciación de la moneda estadou­nidense son los factores que ge­neran "las mayores preocupa­ciones" entre los empresarios.

En ese sentido, el efecto de la apreciación del dólar ya no se limita a aquellos sectores dedi­cados a la venta de productos transables, sino que abarca a todo el comercio en general, dijo el documento.
“Ello se explica por el hecho de que la predisposición a reali­zar gastos en consumo corrien­te e inversiones por parte de los agentes, se deteriora en función de la pérdida de poder adquisi­tivo y de la mayor incertidumbre ante la situación reinante en la economía”, añadió.
A su vez, la evolución del dólar está presionando al alza los niveles de inflación y au­mentando la estructura de costos de las empresas, en un esce­nario de reducción en los nive­les de venta, con lo cual la ren­tabilidad se está viendo clara­mente deteriorada, explicó la gremial empresarial.
En este contexto, los empre­sarios no son optimistas acerca de que la situación económica del país mejore en los próximos meses, hecho que se refleja en sus planes de negocios. Por eso, explicó la encuesta, “solo 2% de los empresarios consultados planean aumentar el nivel de inversiones en su empresa en el próximo semestre”.
En esa línea, el 38% de los encuestados “reduciría su plan­tilla de trabajadores en el mis­mo período, hecho que se con­dice con las expectativas de que se dará un aumento en el peso de los costos salariales en dicho plazo (69%)”.
Además, de los 25 rubros de actividad relevados, solamente en siete se constató un aumen­to de las ventas en el segundo trimestre. Los rubros que vieron más resentidos sus niveles de venta fueron los dedicados a la comercialización de bienes du­raderos importados como elec­trodomésticos, ferreterías y pin­turerías y vehículos, entre otros.

 

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