Consumidores uruguayos están usando servicios contratados por Internet para comprar productos en China e ingresarlos sin pagar impuestos. El mecanismo les permite eludir el tope de cinco compras de US$ 200 por año que rige desde 2012. Estas compras se diferencian de las que se hacen en Estados Unidos con la intermediación de un courier…

Consumidores uruguayos están usando servicios contratados por Internet para comprar productos en China e ingresarlos sin pagar impuestos. El mecanismo les permite eludir el tope de cinco compras de US$ 200 por año que rige desde 2012.

Estas compras se diferencian de las que se hacen en Estados Unidos con la intermediación de un courier (servicio que ofrece una dirección en ese país para recibir los paquetes de las compras hechas vía web y luego los envía a Uruguay), como Miami Box o Netbox.

Para comprar en China, muchos consumidores encontraron algunas páginas web que les permiten elegir una amplia gama de productos y solicitar que se los envíen directamente a su dirección en Uruguay. En estas páginas se pueden encontrar desde productos por US$ 2 hasta bienes de lujo.

Una de las utilizadas es “Made In China”, que ofrece ropa y artículos para bebé, teléfonos celulares y sus accesorios, juguetes, videojuegos, joyería y relojes, cosméticos, carteras, calzado, artículos para el hogar, instrumentos musicales, cámaras de foto y insumos para practicar deportes, entre una larga lista de artículos.

Otro de los sitios web empleados para comprar es “Ali Express”, donde la lista de artículos es más corta, pero coinciden varias categorías (electrónica, accesorios para la vestimenta, artículos para niños y bebés, productos de belleza y salud, entre otros).

“Deal Extreme”, en tanto, es una página más enfocada en aparatos electrónicos y sus accesorios, como teléfonos celulares, computadoras portátiles, linternas y hasta cigarrillos electrónicos.

Según supo El País, como los controles de Aduanas se centran más en las compras hechas a través de los courier, este mecanismo permite eludir los topes que estableció la normativa que entró a regir a mediados del año pasado (que flexibilizó el ingreso de encomiendas). El País intentó consultar al respecto con el director de Aduanas, Enrique Canon, pero no obtuvo respuesta.

En julio del año pasado se aumentó a US$ 200 el tope de valor de las encomiendas que pueden ingresarse al país exentas de impuestos, que desde 2001 estaba en US$ 50.

Ese tope rige para paquetes cuyo peso no supere los 20 kilos y el gobierno también estableció que se pudieran hacer solo cinco operaciones por persona por año.

Desde entonces y hasta marzo de este año, se procesaron 59.317 operaciones amparadas en el decreto 184/012 (que reglamentó el nuevo régimen dispuesto por la Rendición de Cuentas), según datos de la Dirección de Aduanas. La cantidad mensual fue creciendo, desde solo 1.243 en julio a 9.909 en marzo.

La decisión de elevar el tope del precio de las encomiendas exentas va en línea con el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones con Estados Unidos (TIFA), que incluye el desarrollo del comercio electrónico.

La Cámara de Comercio y Servicios se opone desde el comienzo a este régimen dado que genera una mayor competencia para los locales establecidos en el país.

De hecho, el año pasado hizo un relevamiento comparando precios de productos comercializados en Estados Unidos que se pueden comprar en eBay y MercadoLibre que revelaba una brecha muy fuerte con los de Uruguay.

De esos datos surgía que mientras el precio de venta de un jean marca Levi`s era de US$ 150, en Estados Unidos era de US$ 50, lo que permitía en una encomienda traer tres (ya que el costo del courier es de unos US$ 48 y así se completan los US$ 200).

La semana pasada, la Cámara pido a la Asesoría de Política Comercial del MEF que se haga un “correcto control” de que las cinco encomiendas habilitadas por persona se restrinjan a cinco por titular de la tarjeta de crédito con la que efectúa la compra. También le solicitó que se fiscalice que no ingresen productos que requieren certificación o licencias de importación, como medicamentos y juguetes.

Fuente:  EL PAIS  ECONOMIA 22/05/2013 Página 14