El gobierno comenzó a tomar medidas anunciadas días pasados y que el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, definió que son “para defender de la competencia internacional desleal a varios sectores industriales uruguayos”. La primera de ellas se adoptó ayer y consistió en un decreto del Poder Ejecutivo que reimplanta el requerimiento de licencias previas para…

El gobierno comenzó a tomar medidas anunciadas días pasados y que el ministro de Economía, Alejandro Atchugarry, definió que son “para defender de la competencia internacional desleal a varios sectores industriales uruguayos”.

La primera de ellas se adoptó ayer y consistió en un decreto del Poder Ejecutivo que reimplanta el requerimiento de licencias previas para la importación de calzados y la exigencia de que se extraigan muestras de las mercaderías.

La medida había sido pedida por la Cámara de la Industria del Calzado del Uruguay, dijo a El País el secretario ejecutivo de esta gremial, Daniel Tournier, pero concita el rechazo de los importadores.

SOLICITUD. El decreto establece que la importación del calzado estará sujeta a la presentación de una solicitud ante la Dirección Nacional de Industrias del Ministerio de Industria, Energía y Minería que la aprobará, si está adecuadamente presentada, en un plazo máximo de diez días hábiles.

En los considerandos el decreto establece que la medida apunta a “una mejor identificación y valoración de dichos productos y a una más eficaz fiscalización de los tributos”.

Las solicitudes aprobadas serán remitidas a la Dirección Nacional de Aduanas, a los efectos de su inclusión dentro del análisis documental previsto en el sistema denominado “canal rojo”.

Un detalle de las solicitudes que sean rechazadas por contener errores u omisiones, deberá ser remitido dentro de las 24 horas al Ministerio de Economía y Finanzas.

Los pedidos deberán contener una descripción completa de la mercadería, una clasificación de la misma y su cantidad, valor y origen, además de identificar a su importador.

La importación de los productos estará sujeta a la extracción de muestras por parte de la Dirección Nacional de Aduanas y remitidas a la de Industrias, dentro del plazo de cinco días hábiles posteriores a la fecha del despacho aduanero.

A la Dirección de Industrias corresponderá verificar la exacta correspondencia de la muestra, con la descripción completa de la mercadería contenida en la licencia de importación.

Las cantidades extraídas a título de muestra no serán deducibles de la cantidad declarada.

PRIMERAS REACCIONES. Tournier señaló que en los últimos 10 años el sector ha perdido más de 100 fábricas y más de 8.000 puestos de trabajo, directos e indirectos.

La importación de calzado, sostuvo, se ha realizado “en forma indiscriminada y sin ningún tipo de control de precios y llega a la cifra récord de más de 3 pares por habitante por año”.

“En estos 10 años, Uruguay ha mantenido el precio promedio más bajo en importación de calzado de toda América”, agregó.

Sin embargo, Hugo Badano, delegado minorista en la Comisión Delegada de Importadores de Calzado, dijo a El País que la resolución “es una traba más” que se toma “por presión” de sectores que no identificó.

“Es algo que lo teníamos en el paisaje, que representaba un costo y que ahora volvió. Y creemos que vienen más medidas de este tipo”, comentó.

El empresario señaló que coincide en que se debe combatir la subfacturación, pero que el decreto solamente agrega gastos a las empresas formales. También opinó que los volúmenes de calzado que se importan a Uruguay se corresponden a su población y son normales.