En lo que va de 2017 se aprecia entre los consumidores una recuperación de la percepción sobre las condiciones actuales de la economía y un deterioro sobre la condiciones futuras, explica un informe de la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica divulgado este lunes. Luego del mayor optimismo asociado a la fase…

En lo que va de 2017 se aprecia entre los consumidores una recuperación de la percepción sobre las condiciones actuales de la economía y un deterioro sobre la condiciones futuras, explica un informe de la Cátedra Sura de Confianza Económica de la Universidad Católica divulgado este lunes.

Luego del mayor optimismo asociado a la fase más dinámica del ciclo económico hacia 2010, el índice de condiciones futuras volvió a mostrar un pico en la antesala de las elecciones nacionales (octubre 2014).

Pero desde allí, las expectativas sobre el futuro económico se estuvieron deteriorando. Desde noviembre pasado y hasta julio la caída es de 15,8%, a influjo básicamente del subíndice de las expectativas sobre la situación de la economía del país a un año (cayó 21,7% en 12 meses).

Por su parte, el subíndice de expectativas sobre la situación económica personal a un año, si bien no ha caído de manera tan fuerte, en julio se encuentra en el nivel mínimo de los últimos 10 años.

Nueva baja en julio

En cuanto a la percepción sobre las condiciones actuales, se aprecia una recuperación, pero desde un punto de partida que es el mínimo histórico (alcanzado a mediados del año pasado).

El Índice Sura de Confianza del Consumidor (ICC) se estabilizó en julio en la zona de moderado pesimismo. La última medición muestra que el ICC cayó 1,8 puntos respecto a junio y se ubicó en 45,6 puntos.

De esa manera, por primera vez en el año, el indicador queda en un nivel inferior que el de igual mes del año pasado.

El descenso es resultado de percepciones más pesimistas sobre la economía del país (cae 7,3%) y sobre la economía personal (baja 6,8%), compensadas parcialmente por una mayor predisposición a la compra de bienes durables,

En tal sentido, el estudio da cuenta de que pese al aumento relativo en el número de consumidores pesimistas acerca de la situación económica, el consumo de las familias tiende a mantener su ritmo de recuperación.

Por otra parte, en línea con el mayor pesimismo acerca de las condiciones económicas, entre los “otros indicadores de confianza económica” la mayor variación la registra el índice de “expectativas de ingreso” de los hogares, que cae 5,4%, y, aunque en menor magnitud, se incrementan las “expectativas de desempleo”.

Por el contrario, parece fortalecerse la credibilidad en materia de control de la inflación, ya que el índice que mide las “expectativas de inflación” de los consumidores volvió a descender (2,5%) y resulta 8,9% inferior al nivel de un año atrás.