El imprevisible panorama de Argentina hace que cada vez más de sus ciudadanos se fijen en Uruguay para vivir y trabajar. Las consultas por puestos de empleo han aumentado en los últimos meses debido, en buena medida, al avance de los controles cambiarios que mantiene el gobierno argentino para dificultar el acceso a los dólares…

El imprevisible panorama de Argentina hace que cada vez más de sus ciudadanos se fijen en Uruguay para vivir y trabajar. Las consultas por puestos de empleo han aumentado en los últimos meses debido, en buena medida, al avance de los controles cambiarios que mantiene el gobierno argentino para dificultar el acceso a los dólares y a una incertidumbre de corte político y social. La rivalidad rioplatense no cuenta para estos casos.

El perfil del argentino que decide asentarse en Uruguay es de un profesional formado, con una buena carrera y buen currículum. No hay lugar para todos por lo acotado del mercado uruguayo, pero el interés marca una tendencia. En el área de ingeniería y de las tecnologías de la información hay una rápida inserción. En las profesiones como contador o del área comercial el proceso resulta ser más lento pero, al final, suelen lograr el objetivo.

“Se incrementó el interés de ellos (los argentinos en Uruguay) a lo largo de los años”, dijo a El Observador, Federico Muttoni, gerente general de Advice. “En 2009 recibimos 300 consultas (de argentinos) que preguntaban por trabajo acá; en 2010, 550; 2011, 750; y en 2012 se van a superar las 1.000. En líneas generales, tenemos anotados entre 2.500 y 2.800 argentinos”, indicó Muttoni.

¿Qué buscan los argentinos en Uruguay? La cercanía es un punto clave, al igual que la afinidad cultural, aunque a veces este punto les pese a los orientales por esa insistente costumbre de decir que los uruguayos y los argentinos son diferentes. También buscan valores intangibles que se van perdiendo en Argentina. “Acá se busca estabilidad social, política y económica, algo que es valorado internacionalmente. La posibilidad de criar a los hijos” en un ambiente más tranquilo, aseveró Geraldine Delfino, gerenta de recursos humanos y selección de personal de PwC.

“Por más plata no va a ser la venida. Uruguay no es atractivo económicamente. Vienen a buscar calidad de vida, seguridad y cercanía. El perfil suele ser alguien en torno a los 45 años, de gente con la vida hecha”, aseguró Federico Kuzel, gerente de consultoría en recursos humanos de KPMG. “Entre 2006 y 2007 venían dos tipos de argentinos. Estaba el yuppie, el que llegaba con una imagen idealizada de Uruguay, el que creía que la cosa podía funcionar trabajando con una computadora en el Cabo Polonio. Y después estaba ese otro perfil, el de más 45, que es el que ahora queda”, añadió.

“A nivel general, en Argentina se vive con creciente inseguridad, la inflación castiga a los salarios, hay una pérdida real del sueldo de muchos trabajadores, no se ve un horizonte claro y algunas empresas van retirándose. Las reglas acá son mucho más claras y hay una economía más ordenada”, dijo Muttoni. “Uruguay es un país pequeño. No habrá lugar para todos”, avisó, no obstante, el gerente general de Advice.

Retorno
Entre los que viven en suelo argentino que quieren instalarse Uruguay, se debe contar además a los uruguayos que están allí y desean retornar. A esta categoría de ciudadanos seducidos por la Banda Oriental, hay que agregar también a los europeos, especialmente españoles, que buscan un refugio a la grave crisis financiera que padece el viejo continente.

Delfino agrega a aquellos que su pareja fue destinada a Uruguay por su empresa y deben buscar un empleo para insertarse en el mundo laboral de su nueva nación.

Hay que ser ingeniero
La mayoría de los argentinos arribados a Uruguay son profesionales universitarios, con formación variada. Según Kuzel de KPMG, en los últimos meses se está dando lo que se llama “postulaciones espontáneas”, cuando se producen presentaciones sin que existan llamados para vacantes específicas. “Preguntan qué pueden hacer, cómo los podemos orientar, te comentan que quieren radicarse, te dejan el CV para que quede en la base de datos”. Kuzel afirmó que llegan con muy buena experiencia y muy buen currículum, que son personas proactivas y que planifican con tiempo la radicación en otro país.

Aunque existe variedad y el mercado uruguayo parece mostrarse diverso, no es lo mismo para todas las profesiones. Para Delfino, de PwC, “los ingenieros son los que más hacen falta” en el país. Y es esta la mejor profesión para aspirar a conseguir un rápido puesto de trabajo, bien pagado y con buen futuro.

“Esos (los ingenieros) pueden conseguir de un día para el otro: para ellos la inserción es inmediata”, dijo Kuzel en la misma línea. “Para los contadores y los del área comercial el proceso es más lento, porque estos deberán realizar una actualización por un aspecto de adaptación a la legislación del país al que llegan”, agregó. “Difícil que un cliente te acepte enseguida un candidato que deba pasar por una actualización”.

Los CV con especializaciones muy específicas no suelen funcionar; en cambio, el perfil generalista es más adaptable en todo el mundo, “como los que vienen de las ciencias aplicadas, de la ingeniería o logística”, dijo Kuzel de KPMG.

Muttoni, de Advice, comentó que los llaman trabajadores del segmento operativo como muchos mandos medios de distintas áreas y estamentos, como la construcción, industria láctea, farmacéutica, servicios, recursos humanos, agro e industria financiera. Por supuesto, tienen requerimientos de profesionales vinculados a las tecnologías de la información, las TIC, “sector que hace poco presentaba una suerte de casi pleno empleo”.

Fuente: EL OBSERVADOR  ECONOMIA 19/11/2012 Página 11