Servicios e industria aumentaron su financiamiento en el sistema bancario

El volumen de préstamos vigentes concedidos a los principales sectores de la actividad económica se mantuvo prácticamente sin variación durante el año pasado. El estancamiento ocurrió luego de cinco años consecutivos de desaceleración en el crédito otorgado. En tanto, si se desagrega entre los cinco principales sectores productivos del país, hubo una caída en más de la mitad.

El total del crédito otorgado a los principales sectores productivos de la economía tuvo una leve suba de 0,2% al cierre del último año en comparación con igual período de 2015, medido en dólares corrientes. De esta manera, totalizó US$ 8.956 millones en financiamiento vigente, según los datos que publica mensualmente el Banco Central (BCU).

Este freno sucedió después de cuatro años consecutivos de moderación en el aumento del crédito, con una suba de 4,1% en el promedio de 2015. De hecho, fue la primera vez desde que existen registros comparables (2007) que el crédito vigente al sistema productivo dejó prácticamente de crecer.
Así, mientras que en los primeros tres meses del año pasado, el crédito se expandió 1,2% en la medición interanual y esa tasa se mantuvo relativamente estable en el segundo y tercer trimestre, en el período octubre-diciembre el financiamiento global a los sectores de actividad cayó 1%.

Sectores de actividad

El sector de servicios y la industria manufacturera fueron los que impidieron que el crédito vigente al sistema productivo cayera. En el caso del primero de esos sectores, el financiamiento aceleró su aumento y pasó de una suba de 4,4% en 2015 a 7,7% durante el año pasado.

La industria lo acompañó un escalón por debajo. A pesar de que el sector se encuentra en un escenario contractivo –en los 12 meses a setiembre la industria manufacturera agudizó la caída que se produjo en el año móvil a junio, según los últimos datos del Producto Interno Bruto (PIB)– el año pasado aumentó 3,9% su financiamiento y cortó con dos años seguidos de caída.

En el lado opuesto, tanto el sector de la construcción, el del comercio como el agropecuario tuvieron la primer caída anual en el crédito en al menos 10 años tras varios períodos consecutivos de retracción de la actividad. Después de tres años de desaceleración crediticia, la construcción registró una baja en el crédito de 8,5% respecto al promedio anual de 2015.

Lo mismo sucedió con el comercio, que redujo el crédito 6,1% en el lapso considerado, tras la suba de 5,9% en el año anterior. Por su parte, el sector agropecuario fue el que tuvo la baja más moderada. Luego del aumento de 8,1% en 2015, el año pasado contrajo su financiamiento en 1,6%.

En materia de participación, el sector agropecuario continuó siendo por tercer año consecutivo el segmento productivo de mayor relevancia en el año. En 2016 representó 26,8% de los créditos vigentes de la actividad económica del país, seguido por la industria manufacturera, que acaparó 23,9% del crédito. En tanto, servicios, comercio y construcción representaron 22,5%, 22,3% y 4,5% del total del crédito, respectivamente.