Agregó que si no se sigue una estrategia, ‘esta no será la última crisis financiera, ni la más grave’. Respecto a las metas del gobierno, afirmó que las relativas a actividad e inflación para 2002 se cumplirán,! sin embargo ‘no se cumpliría la meta fiscal ya que aún no se ha logrado el superávit primario…

Agregó que si no se sigue una estrategia, ‘esta no será la última crisis financiera, ni la más grave’. Respecto a las metas del gobierno, afirmó que las relativas a actividad e inflación para 2002 se cumplirán,! sin embargo ‘no se cumpliría la meta fiscal ya que aún no se ha logrado el superávit primario y el déficit total sobre el producto continúa en el entorno del 5%’. Las respuestas de la economista María Dolores Benavente:

1°) La economía nacional atravesó durante el 2002 su cuarto año de recesión económica. En la anterior recesión que se dio a partir de 1982, la caída del PBI resultó de casi 13% en el acumulado de 1982, 83 y 84, ahora ya vamos acumulando un 16% de caída, entre 1998 y 2002. Para ambos períodos, la caída fue de 1.8 puntos en el empleo en la crisis del 82 y de 4 en ésta. A su vez, las exportaciones se contrajeron un 24% en la crisis del 82 y un 35% en ésta y las importaciones cayeron en torno al 50% en ambas crisis.

Por su parte, la inflación acumuló 176% en el 82-84 y un 32 en ésta, y el precio del dólar se incrementó en 417% en la crisis del 82 y algo menos del 100% en ésta. Por lo visto, esta es una crisis de importante magnitud y especialmente, de l! arga duración.

2°) Las metas relativas a actividad e inflación se cumplirán puesto que se estableció una caída del PBI de 11 % y posiblemente sea del entorno al 9% y una inflación del 40% punta a punta y probablemente se ubique en el entorno de 25-26%. Sin embargo, no se cumpliría la meta fiscal ya que aún no se ha logrado el superávit primario y el déficit total sobre el producto continúa en el entorno del 5% (la meta era de 3,4%). Nuevamente pues, observamos que a nivel del sector privado se están haciendo los ajustes acordes al momento recesivo que se vive, pero a nivel del sector público, el ajuste es mucho más lento y se ha agravado por el incremento en los impuestos que ha repercutido en forma procíclica sobre la actividad. En otras palabras, entendemos que otra sería la realidad si el ajuste se hubiera realizado en base a reducción de gastos y no a incremento de impuestos.

3°) Más allá de esta crisis financiera, consideramos que es importante trazar una ! estrategia a nivel de país y ser consistente con ésta. Si la estrategia es -como hasta ahora parecía- tener un sistema con bancos privados con respaldo total de sus casas matrices por un lado y un banco estatal fuerte y saneado (BROU), no parece muy lógica esta propuesta del nuevo banco. Tampoco se aprecia que se sea consistente con una estrategia como la detallada al permitir que con cada mes que se postergan las soluciones a los bancos suspendidos, los salarios de los funcionarios bancarios y otros gastos de funcionamiento se vayan ‘comiendo’ los ahorros de sus depositantes y tenedores de sus bonos.

En otras palabras, pensamos que si no se tiene una estrategia y se es consistente con ella, esta no será la última crisis financiera, ni la más grave.

4°) El análisis de las perspectivas económicas para el año 2003 nos lleva ineludiblemente al análisis de las políticas económicas que se adopten en estos meses del 2002 y en el primer mes del 2003.

En efecto, el camb! io de escenario que se puede dar en este lapso puede ser de tal magnitud quede termine cambios sustanciales en la evolución de las variables del año entrante.

Los cambios posibles y necesarios en la política económica no son tanto numerosos cuanto profundos y urgentes y se refieren básicamente a la revalorización de los mecanismos de mercado, a reformas en el sector público y reformas en el sector financiero. En cuanto a las primeras, hemos observado con preocupación una tendencia hacia un ‘neodirigismo’ en materia económica, tanto en aspectos comerciales como financieros.

En cuanto a las medidas en el sector público, entendemos que es imperiosa una racionalización y reducción del gasto público y para ello esperamos ansiosamente los proyectos de ley que el Ejecutivo reinita al Parlamento a partir del 2 de enero de 2003, tal como fue anunciado por el Sr. presidente de la República recientemente.

En cuanto al sector financiero, la elaboración y seguimiento de una e! strategia explícita en materia financiera tal como se señaló anteriormente, y un claro rechazo a soluciones globales al endeudamiento que ponen en tela de juicio nada menos que el derecho de propiedad, nos parecen fundamentales. Asimismo, la rápida aprobación de instrumentos como el fideicomiso permitirán apresurar la recuperación económica.