“Esta es una admisión muy importante”, declaró el martes Tom Daschle, el líder de los demócratas en el Senado. “Es un reconocimiento de que nos dieron información errónea y es una razón más para realizar una investigación completa lo antes posible de todos los hechos en relación a esta situación”, añadió. Por su parte, Carl…

“Esta es una admisión muy importante”, declaró el martes Tom Daschle, el líder de los demócratas en el Senado. “Es un reconocimiento de que nos dieron información errónea y es una razón más para realizar una investigación completa lo antes posible de todos los hechos en relación a esta situación”, añadió.

Por su parte, Carl Levin, líder de los demócratas en el Comité de las Fuerzas Armadas y miembro del Comité de Inteligencia de la cámara alta del Congreso, calificó el hecho de “profundamente preocupante” en declaraciones a la cadena de televisión NBC. El mea culpa de la Casa Blanca llegó después de que la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento del Reino Unido publicase el lunes un informe en el que se afirma que algunos de los datos recopilados por el espionaje británico eran erróneos.

El Gobierno estadounidense había usado esa información como base de sus acusaciones de que Sadam Husein intentaba relanzar su programa nuclear y reconoció en un comunicado que se equivocó al denunciar que Irak intentó comprar uranio a Níger para producir bombas.

“Cuando se usa inteligencia extranjera, no tenemos tanta confianza o fiabilidad como si fuese la nuestra”, dijo el senador republicano Rick Santorum en defensa del Gobierno de George W. Bush. “Tenían la mejor información que creían que existía y era confiable en el momento en que el presidente la usó”, añadió.

En su discurso sobre el Estado de la Unión de enero pasado, Bush mencionó el intento de compraventa del material nuclear como una de las justificaciones para invadir el país mesopotámico, lo que se produjo dos meses después. Pero cuando el presidente se subió a la palestra del Congreso ya existían dudas sobre la fiabilidad de esta información.

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) contaba con un informe del ex embajador de EEUU en Gabón Joseph Wilson, quien fue enviado a Africa para investigar las sospechas y concluyó que “no hubo un acuerdo entre Irak y Níger sobre el uranio”.

En un artículo en el diario “The New York Times” y en una entrevista al canal de televisión NBC el domingo pasado, Wilson afirmó que el Gobierno de Bush utilizó la información de inteligencia “de forma selectiva” para justificar la decisión de invadir Irak, que ya había sido tomada.

“Parece que alguien en la CIA decidió por cualquier razón que esta información no debería ser transmitida a los responsables de formular la política”, declaró el senador Levin, que acaba de regresar de un viaje a Irak.
No está claro si la Casa Blanca recibió o no el informe de Wilson.

La admisión del error por el Gobierno de EEUU pone en duda otras de sus alegaciones, como que existía una conexión entre el régimen de Sadam Husein y la organización Al Qaeda, la cual podría haberse “exagerado”, según el senador demócrata, quien pidió que se abra una investigación del funcionamiento de la CIA.

Además, se produce tras varios meses de búsqueda infructuosa de las armas de destrucción masiva que Washington dijo que Irak poseía. No obstante, la Casa Blanca minimizó la importancia del asunto, y su portavoz, Ari Fleischer, afirmó que “no hay nada nuevo” y señaló que “hacía mucho tiempo” que la Casa Blanca estaba al tanto de que la información sobre la conexión Irak-Níger “era incorrecta”.

Sin embargo, hasta ahora, el Gobierno no había admitido públicamente que la acusación de Bush en relación a la compraventa de uranio era falsa. Un mes después de que el presidente la realizase, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó al Consejo de Seguridad de la ONU de que los documentos que presuntamente la demostraban eran falsos, algo que no rebatió Washington, pero que no impidió que tropas estadounidenses y británicas atacaran Irak.

(EFE)