La tasa de desempleo bajó en el trimestre móvil marzo-mayo, al ubicarse en 18,3% de la Población Económicamente Activa (PEA) del país urbano, mientras que en el trimestre móvil anterior se había ubicado en 18,9%. Según surge de la Encuesta Continua de Hogares difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística, la baja comentada se…

La tasa de desempleo bajó en el trimestre móvil marzo-mayo, al ubicarse en 18,3% de la Población Económicamente Activa (PEA) del país urbano, mientras que en el trimestre móvil anterior se había ubicado en 18,9%.

Según surge de la Encuesta Continua de Hogares difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística, la baja comentada se debió a la menor cantidad de uruguayos buscando trabajo, ya que el número de empleos en la economía se mantuvo prácticamente incambiado. El ingreso promedio de los hogares se ubicó en $ 12.542, permaneciendo en los mismos niveles que el trimestre móvil anterior en términos de poder de compra.

ZONAS. Tanto Montevideo como el Interior Urbano lograron un descenso de la desocupación, aunque por razones diferentes.

En la capital, la baja se explicó por la creación de nuevos puestos de trabajo, ya que la población activa apenas disminuyó.

En cambio, en el Interior Urbano se produjo una caída en el empleo, pero también ocurrió un descenso de mayor magnitud en los activos, lo que determinó que cayera el desempleo. La finalización de la temporada turística afecta, tanto a la demanda, como a la oferta de trabajo en el interior del país. Tradicionalmente, el efecto sobre el empleo es mayor que sobre los activos, pero este año sucedió lo contrario.

SECTORES. La dispar evolución del empleo en la capital y el interior del país determinó que prácticamente éste se mantuviera incambiado a nivel agregado. De hecho, se produjo un pequeño incremento como se observa en el cuadro adjunto a la nota (las cifras de personas no son oficiales; están estimadas en base a cifras de población del INE).

Los sectores que lograron incrementar significativamente su empleo en el trimestre fueron la construcción, la enseñanza y los servicios sociales.

En sentido contrario, presentaron descensos relevantes los puestos de trabajo en los siguientes sectores: comercio, hoteles y restaurantes; transporte, almacenamiento y comunicaciones; administración pública; y servicio doméstico.

TENDENCIA. Pese a la reducción en el trimestre informado, la desocupación continúa ubicada en niveles históricamente elevados, afectando a unos 225 mil uruguayos.

Para el corto plazo no es dable esperar una sensible reducción, debido a un conjunto de factores.

En primer lugar, la recuperación de la economía será lenta (al menos al inicio), por lo que la demanda de trabajo de las empresas no debería aumentar significativamente. Además, estudios recientes han encontrado evidencia de que las empresas uruguayas responden a las fluctuaciones macroeconómicas más a través de variaciones de las horas trabajadas que del empleo contratado, por lo que el efecto de una reactivación se reduce. A ello debe agregarse que la esperada recuperación será encabezada por sectores vinculados a la exportación, relativamente menos intensivos en mano de obra.

Y por otro lado, una reactivación cambia también las expectativas de las personas provocando que más gente decida buscar un trabajo, por lo que la mayor cantidad de activos puede compensar el alza del empleo, haciendo que la desocupación no caiga.

Para finalizar, debe recordarse que la problemática del desempleo no es la única que afecta al mercado laboral. A ella deben agregarse otras como el subempleo, y la informalidad o precariedad en el empleo, que se refieren a dificultades como trabajos a tiempo parcial, por cuenta propia (no profesionales), trabajo familiar no remunerado, falta de cobertura en la seguridad social e inestabilidad en el puesto de trabajo.