La tasa de desempleo volvió a subir en el trimestre móvil febrero-abril, ubicándose en 18,9% de la población económicamente activa, lo que representa un aumento de 0,3% respecto del trimestre anterior. De esta forma, el desempleo se acerca nuevamente al récord histórico observado en el trimestre setiembre-noviembre del año pasado (19,8%), período donde la economía…

La tasa de desempleo volvió a subir en el trimestre móvil febrero-abril, ubicándose en 18,9% de la población económicamente activa, lo que representa un aumento de 0,3% respecto del trimestre anterior.

De esta forma, el desempleo se acerca nuevamente al récord histórico observado en el trimestre setiembre-noviembre del año pasado (19,8%), período donde la economía uruguaya sufrió los mayores efectos de la crisis financiera.

Las tasas de actividad y empleo para el total del país urbano disminuyeron con respecto al trimestre móvil anterior, situándose en 58,2% y 47,2% respectivamente. Estas cifras correspondientes al mercado laboral fueron difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la tarde de ayer.

En otro orden, el INE estimó el ingreso medio de los hogares uruguayos en $ 12.452 en el trimestre febrero-abril, lo que determina una disminución de 21% en términos reales con referencia a igual trimestre del año anterior.

DESEMPLEO. El aumento de la desocupación respecto al trimestre móvil anterior se explica, fundamentalmente, por la pérdida de puestos de trabajo en los sectores del comercio, restaurantes y hoteles, especialmente en el interior del país, debido a la finalización de la temporada turística. Es de tener en cuenta que, en la comparación del trimestre febrero-abril con enero-marzo, se está dejando de lado el mes de enero, donde el turismo tiene el mayor impacto, y se está incorporando abril, un mes con menor actividad turística.

Concretamente, se perdieron unos 11.600 empleos en el comercio, restaurantes y hoteles. A eso habría que agregar una disminución de 3.900 puestos en los hogares privados con servicio doméstico, sector también influido por la temporada turística.

El crecimiento del empleo en otros sectores de actividad, como transporte y comunicaciones, enseñanza, servicios sociales y salud, y en la administración pública, no alcanzó para compensar las caídas del empleo en las actividades vinculadas al turismo.

En los tres meses cerrados en abril, aproximadamente 233 mil personas se encontraban desocupadas en las localidades de más de 5 mil habitantes (129 mil en Montevideo y 104 mil en el interior), alrededor de 3 mil más que en el trimestre móvil anterior. El alza del desempleo fue el resultado de la destrucción de unos 9 mil puestos de trabajo en el lapso comentado, que no fue totalmente compensada por la disminución del número de personas buscando trabajo.

Si se compara la situación del mercado de trabajo hoy con la que mostraba un año atrás, el empleo se ha reducido en unos 73 mil puestos de trabajo. De estos, unos 44 mil trabajadores han engrosado las filas de desocupados, mientras que el resto ha desistido de buscar un empleo o ha emigrado.

Los grupos más afectados por la desocupación siguen siendo las mujeres y los menores de 25 años. Aproximadamente un 23% de las mujeres se encuentra sin empleo, al tiempo que casi un 40% de los jóvenes no encuentra trabajo.

PERSPECTIVAS. Las perspectivas para los próximos meses en materia de empleo se ligan en forma determinante a la marcha de la economía en su conjunto, particularmente a la intensidad del proceso de reactivación económica en lo que resta del 2003.

Es de esperar que el crecimiento económico impulse la creación de nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, el mayor dinamismo económico no necesariamente repercutirá en una disminución significativa de la tasa de desempleo en el corto plazo.

En sus comienzos, el proceso de recuperación económica puede ser lento, debido a las restricciones financieras y la debilidad de la demanda doméstica.

Por otra parte, es de esperar que, en la medida que mejoren las perspectivas económicas, se verifique un incremento del número de personas que busca trabajo. Este fenómeno ya se ha observado en otros episodios de salidas de recesión. La oferta y la demanda de trabajo aumentarían simultáneamente, por lo que las condiciones para una baja de la tasa de desempleo se postergarían en el tiempo.