En un contexto de estancamiento de las negociaciones multilaterales, durante la última década muchos países firmaron nuevos acuerdos comerciales regionales (ACR) y profundizaron los existentes.

Más recientemente, se destaca la negociación de “mega acuerdos” entre las principales economías del mundo, sobresaliendo la finalización de las tratativas del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por sus siglas en inglés) el 5 de octubre en Atlanta, Estados Unidos.

Si bien el TPP no entrará en vigor hasta dentro de dos años,[1] se prevé un impacto significativo no solamente sobre sus miembros[2] sino también sobre el resto del mundo, debido a su relevancia en la economía global: el acuerdo es el mayor ACR concluido hasta el momento considerando su participación en el PIB, el comercio y la inversión globales, (Gráfico 1).

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