“Un escenario previsible es la conflictividad”, apuntó Julio Guevara, uno de los asesores de la Cámara de Comercio. Guevara no dudó que pueda darse este escenario “en un año en que hay una negociación en la que, además, se apunta a que participen todos los sectores”. El asesor fue uno de los expositores del foro…

“Un escenario previsible es la conflictividad”, apuntó Julio Guevara, uno de los asesores de la Cámara de Comercio.

Guevara no dudó que pueda darse este escenario “en un año en que hay una negociación en la que, además, se apunta a que participen todos los sectores”.

El asesor fue uno de los expositores del foro “Nueva ronda de Consejo de Salarios. Análisis empresarial de los criterios del Poder Ejecutivo”, organizado ayer por la gremial.

A efectos de evitar estas situaciones de tensión, el empresariado planteó que se “ponga fecha de término a la negociación” para que ésta no se dilate, cuestión que generó más conflictos en las pasadas negociaciones. Así, cada “ronda es más dura que la anterior”, opinó.

En su mensaje, la Cámara marcó sus reparos hacia algunos aspectos de los criterios del gobierno para la ronda salarial.

“Tenemos serias dudas y nos parece un poquito de ciencia ficción que podamos contar a la hora de la negociación con datos tan precisos y abiertos como los que determinan los subgrupos”, opinó Guevara.

Así aludió a la fórmula oficial que plantea que los ajustes se apliquen en base a indicadores de crecimiento sectorial y de la economía, tomando como referencia las ventas, el empleo y el PBI.

Guevara estimó que para que pueda funcionar este sistema, que “pretende ser un traje de medida sectorial”, habría que generar 440 indicadores (considerando que hay 220 mesas de negociación y cada una requeriría una variable de empleo y otra de ventas). El asesor estimó que esos datos difícilmente puedan obtenerse para subgrupos con realidades muy específicas.

Además, el asesor calificó como un “desacierto” que se pretenda mantener el salario real a pesar de que a un sector “le vaya mal”, si no puede haber una afectación del empleo.

La gremial condicionó la propuesta de elevar el Salario Mínimo Nacional (SMN), en la que coinciden el Pit-Cnt y el gobierno -si bien discrepan en el plazo previsto para su concreción (la central pide un 50% de aumento en 2 años y no en 3 como plantea el Ejecutivo)-. “Todo incremento artificial del SMN” afecta a los sectores más deprimidos pero también al resto de las franjas salariales al “empujar el techo” de las remuneraciones.

Hugo Montgomery, también asesor de la Cámara, señaló que los empresarios apuntan a la inclusión de una cláusula de salvaguarda que se active ante un cambio del contexto económico. “Lo más adecuado sería que el convenio caiga porque habrían cambiado las condiciones en las que se negoció”, esgrimió Montgomery.

En el cierre, Juan Mailhos (uno de los principales representantes de la gremial) se refirió a la ley de Negociación Colectiva que articula el sistema de Consejos de Salarios.

Mailhos enfatizó que se habilita la negociación de condiciones de trabajo (aspectos de seguridad e higiene, formación profesional, etc.) en los Consejos de Salarios siempre que haya acuerdo entre las partes. Estos contenidos, que plantea el Ministerio de Trabajo y apoya el Pit-Cnt, implican un “costo para las empresas”, aseguró.

A su vez, recomendó “tratar de pactar en contra de la ultraactividad de los convenios” prevista en la ley, definir el mecanismo de denuncia de los acuerdos, así como la inclusión de mecanismos de prevención de conflictos.

El 30 de junio se vencerá el 40% de los convenios, y el 60% lo hará a fin de año. De los 58 acuerdos en los que participa la Cámara de Comercio, sólo 8 caducarán en junio. La negociación para estos grupos comenzará en breve, mientras que los sectores con vencimientos en diciembre lo harán a fines de septiembre o principios de octubre, adelantó Guevara.