El PIT-CNT y las cámaras empresariales están abiertos a negociar acuerdos salariales en forma bipartita, producto de las diferencias que, por distintas razones, tienen con los lineamientos generales que sugirió el Ejecutivo el pasado lunes para la próxima ronda salarial. La legislación en materia de Negociación Colectiva habilita esta posibilidad, ya que el gobierno no…

El PIT-CNT y las cámaras empresariales están abiertos a negociar acuerdos salariales en forma bipartita, producto de las diferencias que, por distintas razones, tienen con los lineamientos generales que sugirió el Ejecutivo el pasado lunes para la próxima ronda salarial. La legislación en materia de Negociación Colectiva habilita esta posibilidad, ya que el gobierno no tiene poder de veto, si empleadores y trabajadores alcanzan un consenso. Si bien aún las cámaras empresariales y la central sindical no se pronunciaron oficialmente sobre los lineamientos, ambas partes coinciden en que “son complejos de entender” y en otros casos “difíciles de aplicar”. En este contexto, la posibilidad de dejar de lado algunas de las recomendaciones que fijó el gobierno parece cobrar fuerza en la medida que las partes se pongan de acuerdo para definir los próximos ajustes de salario.

El director del Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT, Milton Castellano, dijo ayer a El Observador que más allá de la “complejidad” que tiene la nueva fórmula de ajuste nominal que presentó el Ejecutivo como novedad, a la central sindical le interesa profundizar el análisis de esa fórmula. “Estos lineamientos son una guía general, pero hay casos donde las partes (empresarios y trabajadores) pueden trabajar con otros parámetros”, explicó. Castellano añadió que al PIT-CNT más que discutir los porcentajes de incremento que marcó el Ejecutivo, le interesa “avanzar” en ajustes diferenciales para las “categorías” de asalariados que perciben remuneraciones inferiores a los $ 14 mil mensuales. “La negociación privada es diferente a la pública. Acá el Ejecutivo no tiene veto. Puntualmente, nos preocupa que se piense en acuerdos a tres años (hasta junio de 2016), cuando en marzo de 2015 asumirá un nuevo gobierno”, rechazó el director del Cuesta Duarte.

Por su parte, en el sector empresarial se ve con buenos ojos negociar por fuera de los lineamientos que presentó el gobierno.

Una fuente de la Cámara de Industrias indicó a El Observador que, a priori, comparte el planteo de otorgar ajustes salariales por un período menor a tres años. “Hoy, nadie está en condiciones de asegurar cómo será la realidad del sector manufacturero de aquí a tres años”, ejemplificó. Agregó que la Cámara de Industrias está abierta y tiene disposición a negociar en forma “bipartita” con los sindicatos. “Antes que existiera la ley de Negociación Colectiva (2005), algunas ramas firmaban convenios con sus gremios sin mayores problemas”, recordó.

En tanto, desde la Cámara de Comercio y Servicios se coincidió que acuerdos a tres años son una “complicación” porque el sector no tiene “la certeza” de cómo pueden comportarse variables claves como la inflación, el tipo de cambio y la economía en la región.

Por otro lado, se dijo que a esa gremial le preocupa que el gobierno haya decidido mantener un crecimiento del salario real y un aumento mayor para los salarios de $ 10 mil porque esto “pega en la mayoría de las ramas de servicios” que van a comenzar a negociar sus ajustes en los próximos 90 días. “Hoy las partes (por empresarios y gremios) tienen total libertad para negociar los convenios que crean convenientes por fuera de los lineamientos del Ejecutivo. Habrá que ver después qué posición y actitud toma el gobierno”, advirtió.

La economista Mercedes Comas, de Pwc, dijo ayer a El Observador que le genera “dudas la forma en que se plantea contemplar el nuevo contexto en los convenios salariales, porque no está prevista una caída del salario real, aunque podría darse en la nueva alternativa caídas del poder de compra de los trabajadores al interior del período de vigencia del convenio”.

“Más allá del reconocimiento que hacen las autoridades del nuevo contexto económico, por la experiencia de los acuerdos logrados en los últimos años, vemos poco probable que puedan acordarse convenios que impliquen una pérdida del salario real al interior de un período de 3 años ?con un único correctivo al final del convenio?”, concluyó Comas.

Fuente: EL OBSERVADOR  ECONOMIA 10/07/2013 Página 13