En un año en el que el Frente Amplio (FA) definirá cuál será su programa para un eventual segundo período de gobierno, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Enrique Rubio, comenzó a elaborar lo que llama Proyecto País 2015, con el que plantea un paquete de políticas pública para los próximos…

En un año en el que el Frente Amplio (FA) definirá cuál será su programa para un eventual segundo período de gobierno, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Enrique Rubio, comenzó a elaborar lo que llama Proyecto País 2015, con el que plantea un paquete de políticas pública para los próximos siete años.
Según adelantó a El Observador, este proyecto “servirá de insumo” a la izquierda para confeccionar su nuevo programa de gobierno, pero también será útil a otros partidos. “Esto va a servir para todos los sectores porque es institucional.”, señaló Rubio.

¿Cómo continuar el proceso de la reforma tributaria y la de la salud? ¿Cómo se corta la sangría demográfica que tiene el país, con una población envejecida y con una migración que no cesa? ¿En qué medida son abordados por Uruguay los problemas del cambio climático? ¿Cómo debe ser la nueva matriz energética? ¿Cómo se racionalizan los recursos naturales? ¿Qué agenda geopolítica se puede establecer con países de la región como Argentina y de qué manera se hace sostenible el crecimiento económico de los últimos años, sin ser tan dependientes de la economía mundial?

Todas éstas preguntas y algunas más pretende contestar Rubio con este proyecto, para el que invitará a economistas, demógrafos, sociólogos e intelectuales de las más diversas áreas.

“Yo creo que esta es la mejor contribución que podemos hacer al gobierno para la reflexión pero también para el conjunto del sistema, aunque sea para no estar de acuerdo y tener otro punto de partida. Le da sustancia al debate para pensar las políticas públicas a mediano plazo. Esto está en el eje de la inspiración que llevó al general Líber Seregni a pensar estratégicamente el país”, recordó Rubio.

Para el jerarca, esta es una tarea propia del organismo que dirige. “Planeamiento y desarrollo es una misión central de la OPP que en su historia no fue ejercida. Esta ha sido una oficina de gran control durante los períodos (de Ariel) Davrieux. El sello Davrieux sin dudas fue un sello muy solvente en el manejo de la cuestión pública, pero no fue de planeamiento”, advirtió.

La idea del Proyecto País 2015 surgió en la OPP cuando el presidente Tabaré Vázquez pidió planificar el Uruguay del año 2030. “Arrancamos con ese trabajo y llegamos a la conclusión de que con el cambio que se está dando en el mundo hay que focalizarse en el tramo intermedio, porque 2030 tiene demasiados escenarios de incertidumbre”, señaló el jerarca.

Según entiende el director de la OPP, dependerá de las decisiones y los acuerdos internacionales logrados antes de 2015 cómo pueden variar los escenarios, sobre todo en materia ambiental.

El cambio climático es el número uno en la agenda mundial y Rubio propone que esté en el futuro programa de gobierno de su fuerza política. En este escenario advirtió que la elección presidencial en Estados Unidos será clave. “Si ganan los demócratas el tema se pone en el tapete, si ganan los republicanos sigue en el camino actual, que no es un buen camino”, apuntó Rubio.

El jerarca advirtió que las industrias que trabajen en el país deben contemplar todos estos aspectos del medio ambiente.

Cuestión demográfica. El Uruguay sufre un envejecimiento prolongado en la población y si se mantiene la proyección actual que realiza el Instituto Nacional de Estadística (INE) el país tendería a desaparecer porque son más las personas que se mueren que las que nacen. A eso se le deben agregar las miles de personas que emigran año tras año.

“Envejecimiento más migración es no sólo derrota sino un problema estructural insoluble”, dijo Rubio. Para ello, se empezarán a estudiar –con demográfos– qué políticas se pueden implementar para atacar el problema.

“Esto no ha sido suficientemente desarrollado. Hay que tener una mirada a mediano plazo y ver qué políticas activas se pueden hacer, ya sea de retención, o de otro tipo”, dijo el dirigente de la Vertiente Artiguista.

“También hay que estudiar alguna política que de alguna manera premie tener hijos, que dé compensaciones. Hay que estudiar esto. No hay que tener tabúes. Hay un tema demográfico grave y hay que examinarlo no al 2030 o al 2050, sino ahora”, afirmó Rubio.

Para Rubio tampoco hay que tener prejuicios a la hora de analizar las distintas políticas energéticas y se deben analizar todas las propuestas.

Geopolítica. Uruguay debe tener, para Rubio, cuatro grandes apuestas: el desarrollo de las agroindustrias con incorporación tecnológica y cadenas productivas largas; el desarrollo de la biotecnología informática; el de las tecnologías del software y también el desarrollo del nodo logístico de los ríos, lo que implica una apuesta a los puertos para que sean la entrada y salida a la hidrovía. “El gran impacto de salida de la producción es por la hidrovía”, sostiene.

El mal momento en las relaciones con Argentina conspira contra eso y por ello Uruguay debe cambiar la situación y generar una agenda común de entendimientos con el vecino país.

“El tema es complicado pero se puede resolver por la vía diplomática. Hay temas en los que nos necesitamos mutuamente”, sostuvo Rubio.