El hecho de que comercios con “importante facturación” no acepten el pago con medios electrónicos es considerado por la Dirección General Impositiva (DGI) como un “factor de riesgo fiscal”. Por este motivo, algunas semanas atrás dio el puntapié inicial a un operativo enfocado en la inspección de 50 comercios -con un volumen de venta anual…

El hecho de que comercios con “importante facturación” no acepten el pago con medios electrónicos es considerado por la Dirección General Impositiva (DGI) como un “factor de riesgo fiscal”. Por este motivo, algunas semanas atrás dio el puntapié inicial a un operativo enfocado en la inspección de 50 comercios -con un volumen de venta anual de entre $5 millones y $ 25 millones- dentro de los rubros gastronomía y servicios personales.

Según la DGI, “casi el 100%” de los comercios fiscalizados en esta etapa tendrán que reliquidar sus impuestos. En tanto, se solicitará la clausura de cinco de ellos por haberse detectado no facturación o subfacturación.

La ley de inclusión financiera alienta la utilización de plásticos, y beneficia al comprador con una quita del IVA si realiza la compra con tarjeta. Desde el 1° de agosto del año pasado, quienes pagan con débito tienen una quita de 4 puntos del Impuesto al Valor Agregado (IVA), y los que abonan con tarjeta de crédito, de 2 puntos. A partir del 1° de agosto de este año, esas deducciones serán menores, 3 y 1 punto, respectivamente. El comercio, por su parte, no está obligado a ofrecer este mecanismo, pero su negativa es vista como una luz amarilla en el terreno del cumplimiento de sus obligaciones fiscales.

“En un sistema donde hay un beneficio económico para el consumidor, donde existieron incentivos del Estado para que comerciantes pudieran acceder a los POS (aparatos donde se efectúa el pago con tarjeta) y que aumenta el interés del cliente de comprar en aquellos lugares donde obtiene beneficio, no queda claro por qué algunos comercios deciden no utilizar estos medios”, dijo el director de la DGI, Joaquín Serra, en diálogo con El Observador.

La DGI seguirá realizando este tipo de controles, indicó Serra, “como forma de evitar la competencia desleal y permitir que el consumidor acceda a los beneficios y garantizar los recursos del Estado”.

POS en crecimiento

Pese a la resistencia de algunos comerciantes, la cantidad de POS en Uruguay se disparó en los últimos años. A fines de 2011 eran 13.157 en todo el país, de acuerdo a datos del Ministerio de Economía (MEF). Para marzo de este año, la cantidad había trepado a 38.964, lo que muestra un 296% de aumento.

Además, esta cifra no contempla las soluciones propias existentes en algunas grandes superficies, locales de shoppings y cadenas de autoservicios, explicó el asesor del MEF, Martín Vallcorba.

El funcionario señaló que se ha estado analizando por qué algunos comercios todavía no tienen esta posibilidad incorporada y que se identificó tres grandes problemas, “sobre los cuales se actuó y se crearon condiciones para facilitar el acceso”.

El asesor del MEF indicó que se bajaron los aranceles que los comercios debían pagar a las tarjetas; se redujo la retención de impuestos que se realiza por los pagos electrónicos en el caso de los comercios de pequeño porte; y también se instrumentó un subsidio para cubrir el costo del arrendamiento mensual del POS en el caso de los comercios chicos.

Por este último mecanismo -el subsidio cubre hoy el 70% del arrendamiento del POS para los pequeños comercios-, el costo del aparato ronda los $ 90 mensuales.

“Se fueron tomando medidas”, expresó Vallcorba, respecto a los puntos que habían sido visualizados como obstáculos. “Es lo que ha permitido esta expansión de la cantidad de POS, así como también la propia presión que se realiza desde el lado de los consumidores por querer beneficiarse de los medios electrónicos y de la rebaja del IVA”, añadió.

Más allá del costo que implica aceptar plásticos, “el otro gran elemento que está por detrás es la informalidad”, dijo Vallcorba. Los comercios que aceptan medios electrónicos -apuntó- están obligados a formalizar su actividad.

Dificultades

En tanto, la Cámara de Comercio indicó que se alertó al gobierno acerca de las “dificultades” de poner en marcha el pago con tarjetas en los comercios chicos. El titular de la gremial, Carlos Perera, dijo que los más pequeños no pueden hacerse cargo del arancel que hay que abonar a las compañías de plásticos, y que el mecanismo que tiene para hacerlo es subir el precio al consumidor. También apuntó que muchos comerciantes “siguen usando la libreta. Están muy lejos del uso de esto”, sostuvo Perera en relación a los POS.

“Nunca vamos a estar en contra de una ley de inclusión financiera, (pero) para nosotros esta ley no cumple con ese propósito”, remató.

“Incidencia negativa en la rentabilidad”

De acuerdo a un relevamiento realizado por la Cámara de Comercio en noviembre del año pasado, la modalidad de pago mejor ponderada fue la tarjeta de débito, y se señalaba el aumento de su uso. La reducción del efectivo, y sus consecuencias a nivel de seguridad, eran uno de los factores destacados. De todos modos, uno de cada cuatro consultados dijo que su uso era “indiferente”. Una de las críticas esgrimidas frente a los medios electrónicos de pago era su “incidencia negativa en la rentabilidad” de los comercios, según alertaba el trabajo.