El Poder Ejecutivo enviará hoy al Legislativo para su consideración un proyecto de reforma tributaria que tiene como objetivos principales bajar la presión fiscal en los sectores donde se encuentra excesivamente concentrada como el consumo, revisar los impuestos que gravan los ingresos, facilitar la recaudación y ordenar la carga que tiene el consumo de energía,…

El Poder Ejecutivo enviará hoy al Legislativo para su consideración un proyecto de reforma tributaria que tiene como objetivos principales bajar la presión fiscal en los sectores donde se encuentra excesivamente concentrada como el consumo, revisar los impuestos que gravan los ingresos, facilitar la recaudación y ordenar la carga que tiene el consumo de energía, anunció a El País el ministro de Economía y Finanzas, Alejandro Atchugarry.

El ministro explicó que el objetivo que se busca con el envío de la iniciativa —a la que el gobierno se había comprometido con el Fondo Monetario Internacional— es darle “estado parlamentario a la misma y si es posible empezar a construir consensos”.

SITUACION. El gobierno, señaló, reconoce que “efectivamente algunos de los impuestos están a tasas realmente inconvenientes” y que “el conjunto de lo que recauda el Estado hoy da a duras penas para cumplir sus obligaciones”.

“Esto supone un desafío de mediano plazo que implica un Estado que vaya reduciendo sus costos y, por lo tanto, necesite menos recursos para que logre dos objetivos”, precisó el secretario de Estado.

Esos objetivos son “por un lado, bajar la presión fiscal donde está demasiado concentrada, en especial en el consumo, y por eso se plantea generalizar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) e ir bajando su tasa. Por otro, una revisión de muchos impuestos, incluidos los que gravan los ingresos, para racionalizarlos”, explicó el ministro.

“Si uniformizamos las tasas, si mejoramos el sistema tributario y controlamos el gasto público, podemos bajar la presión a los que están pagando más, hacerle pagar algo a los que se las ingenian para pagar poco y en su conjunto bajar la carga en la medida que mantenemos el gasto”, subrayó el entrevistado.

ENERGIA. El gobierno, en este marco, quiere discutir un ordenamiento de los impuestos que gravan la energía, buscando fundamentalmente reducir la distorsión existente entre el Impuesto Específico Interno (Imesi) que grava al gasoil y el que tributa la nafta, que es cinco veces superior al primero.

Atchugarry destacó que “queremos un sistema lo más neutro posible con respecto a las fuentes de energía para que la sociedad se oriente a aquellas fuentes de energía que le resultan más eficaces. Hay que ordenar la presión tributaria sobre todo lo que es energía que hoy está tratado de las maneras más disímiles”.

Luego aclaró expresamente que el gobierno no tiene en carpeta incrementar la presión tributaria sobre los vehículos diesel ni hará planteos en ese sentido.

Por otro lado, el ministro dijo que se trabaja intensamente en impulsar inversiones que generen empleo y no supongan más gasto público, como el plan de lotes y servicios del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.