Expertos alertan por persistencia del deterioro en la competitividad. Caída. El indicador de tipo de cambio real retrocedió 11,4% durante 2012

La competitividad de la economía local medida a través del tipo de cambio real registró un retroceso de 11,4% en 2012, la mayor caída punta a punta desde el año 2000 cuando se inicia la serie del Banco Central. En diciembre la caída fue de 1,4% frente al mes anterior.

La evolución de la capacidad competitiva de la economía local encendió luces amarillas entre los analistas, que advierten sobre eventuales “ajustes” a mediano plazo. Una inflación anual de 7,48% ?superior a la de nuestros principales socios comerciales? combinada con una depreciación de 2,5% del dólar en la plaza local significó un encarecimiento de los bienes producidos por Uruguay medidos en la moneda extranjera.

La competitividad de los bienes uruguayos se redujo frente a todos los destinos relevantes, pero particularmente ante Brasil, que el año pasado dejó de ser el mayor socio comercial del país al ser superado por China.

La relación de tipo de cambio real efectivo con el vecino del norte se deterioró 15,7% entre diciembre de 2012 e igual mes del período precedente, según los datos oficiales. Esa situación impactó el comparativo de precios regional que registró una caída de 14%.

Frente a Argentina, la caída fue de 12,4%, aunque el Banco Central utiliza para la confección del indicador el dato oficial de inflación que subestima el alza real de los precios y el tipo de cambio oficial.

La relación de precios relativos también registró fuerte deterioro respecto a otros destinos relevantes. Durante el último año, el indicador cayó 6,1% frente a China y 8,5% respecto a Estados Unidos.

Respecto a los socios europeos la caída fue de 8,4% ante Alemania, 8,1% ante Italia, 7,6% frente a España y 4,3% con relación al Reino Unido.

El indicador de tipo de cambio real efectivo permite evaluar qué tanto se abarata (o se encarece) un país frente a un socio comercial.

Persistencia

Marcelo Sibille, economista de KPMG, dijo a El Observador que la situación del deterioro competitivo ?medido a través de esa variable? continuará durante este año. “No espero mejoras significativas, vamos a tener una tasa de inflación que probablemente continúe por encima de nuestros socios comerciales y las expectativas de tipo de cambio no son de que haya una significativa depreciación de la moneda”, comentó.

De todas formas, Sibille sostuvo que la economía local “está tan cara en dólares” que se podría pensar que a mediano plazo “debería producirse una corrección”. No obstante, el ingreso sostenido de divisas a través de la cuenta de capital derivado del fuerte flujo de inversión extranjera directa no permite anticipar un “cambio significativo” en la tendencia actual que muestra el indicador.

Por su parte, Ramón Pampín de PwC sostuvo que el “desalienamiento” cambiario que ubicó la cotización del real brasileño por debajo del límite de confort de $ 10 por unidad es una “señal de alerta” para las autoridades locales.

De cara a el año actual, Pampín sostuvo que ese desbalance tenderá a reducirse en parte debido a que se le hará difícil a las autoridades brasileñas “mantener” una cotización de su moneda por encima de los 2 reales por dólar.

Asimismo, el experto cuestionó el momento elegido por las autoridades del Banco Central para aumentar la tasa de política monetaria a 9,25% ?una decisión adoptada a fines de diciembre, que contribuye a debilitar al dólar a nivel local al tornar más atractivas las colocaciones en pesos? y la elección del tipo de cambio como “el primer dique de contención” para combatir la inflación.

“Si bien no creo que exista un fenómeno de atraso cambiario, este diseño de subir la tasa de política monetaria y (compensar con) compras de dólares, en el caso que resulten esterilizadas, puede provocar un desalineamiento respecto al tipo de cambio real de equilibrio; cierto efecto del perro que se persigue la cola”, explicó.

Fuente: EL OBSERVADOR ECONOMIA 30/01/2013 Página 14