Con una nueva solicitud de suspender la prohibición de trasbordos de cargas argentinas en puertos uruguayos y con el pedido de abrir un espacio de análisis público-privado sobre el asunto, los exportadores de Argentina volvieron a la carga ayer para presionar al gobierno de su país para que deje sin efecto una polémica medida que…

Con una nueva solicitud de suspender la prohibición de trasbordos de cargas argentinas en puertos uruguayos y con el pedido de abrir un espacio de análisis público-privado sobre el asunto, los exportadores de Argentina volvieron a la carga ayer para presionar al gobierno de su país para que deje sin efecto una polémica medida que significará una grave pérdida para la actividad de la terminal de Montevideo.

En un comunicado dirigido al ministro de Interior y Transporte argentino, Florencio Randazzo, la Cámara de Exportadores de Argentina (CERA) insiste en que la decisión de la administración de Cristina Fernández de Kirchner se llevó adelante de “un día para el otro” y que “afecta severamente los contratos de exportación en curso”. También afirma que “se agravará la saturación de diversos puertos, como los de Santa Fe-Rosario y los del área metropolitana de Buenos Aires, generando costos adicionales al comercio exterior”. La semana pasada, la CERA emitió un primer comunicado en el que pedía la “urgente suspensión” de la medida -que debería regir desde mañana-, por considerar que se había tomado de manera “intempestiva”.

El martes 29, el gobierno argentino emitió una resolución por la que la mercadería de exportación solo será trasbordada en puertos de Argentina o en países miembros del Mercosur con los cuales tenga un acuerdo de transporte marítimo, algo que no tiene con Uruguay pero sí con Brasil. La imposibilidad de que los buques no trasborden en Montevideo hará que la terminal pierda el 26% de su movimiento, se quede sin 150 escalas de barcos portacontenedores y deje de generar ingresos por US$ 80 millones al año.

El directorio de la Administración Nacional de Puertos (ANP) espera reunirse hoy con Cancillería -que no ha emitido palabra al respecto- para continuar con el análisis. Ayer, el presidente de la ANP, Alberto Díaz; su vicepresidente, Juan José Domínguez, y la secretaria general, Liliana Peirano, se encontraban en Cuba, Bolivia y Puerto Rico, respectivamente, según fuentes marítimas.

Rechazo generalizado

Así como se quejan los exportadores argentinos, también pusieron el grito en el cielo operadores del puerto de Rosario, desde donde suelen salir buques con escala en Montevideo. Aseguran que la medida kirchnerista complica las exportaciones y frena los contenedores con importaciones que arriban para descargar mercaderías en la terminal rosarina.

“Si bien en la disposición que apareció en el Boletín Oficial solo se habla de exportaciones, también se afectan las importaciones, porque las navieras que traen contenedores desde Uruguay, un negocio importante para el puerto, no van a venir para descargar y llevárselos vacíos. Así que o bien dejan de venir o cobran el doble”, dijo al sitio argentino Puntobiz, Jorge Hollidge, de la empresa MSL. Por su parte, el gerente general de Terminal Puerto Rosario (TPR), Diego Fernández Querejazu, señaló que alrededor de 40% de las cargas que pasan por el puerto de Rosario se verán afectadas.

El portal añade que la medida causó sorpresa entre los empresarios del sector, porque además obliga a replantear los esquemas logísticos de todos los involucrados en la terminal portuaria.

“Serios inconvenientes”

El comunicado de la CERA recuerda que el Proyecto Acuerdo Multilateral de Transporte Marítimo Mercosur (Pamtmm), que alentó Argentina en 2005 y por el cual sustenta su posición, no fue aprobado por Uruguay porque “presentaba serios inconvenientes”, ya que es “violatorio del Protocolo de Servicios Mercousr sobre transporte marítimo”, no está “basado en un estudio detallado que lo fundamentara” y nada indica que sea “el mecanismo apropiado para lograr los objetivos propuestos”.

Los exportadores también señalan que la disposición argentina va en contra de establecer corredores logísticos seguros en el bloque, “que son clave para el desarrollo económico”, donde es conveniente “fomentar la competencia en los servicios de transporte para reducir costos”.

La medida del gobierno kirchnerista fue interpretada como una represalia a la decisión de Uruguay de incrementar la producción de la planta de celulosa UPM. Sin embargo, Argentina afirmó que no se movió por este motivo, sino que atendió una demanda en defensa de la producción nacional.

Limitarán barcazas hacia Nueva Palmira

La disposición argentina que prohíbe el trasbordo de carga de ese origen en puertos uruguayos también limitaría el número de barcazas que llevan granos hacia Nueva Palmira, que en general provienen de Paraguay cargados de soja, publicó el portal Uypress, lo que confirmó a El Observador el presidente del Centro de Navegación (Cennave), Mario Baubeta.

Según los operadores, se prohibirá a los remolcadores de barcazas viajar con más de ocho embarcaciones de carga al sur del puerto de Campana -afectará únicamente al puerto de Nueva Palmira y a la Estación Flotante Don Miguel- , y deberán desarmarse en alguna terminal de carga argentina. Esto dificultará la operativa y elevará los costos.

Fuente: EL OBSERVADOR  ECONOMIA 06/11/2013 Página 12