“Una intensificación de la crisis de la zona euro, sobre todo si la tensión se amplía a la zona central, podría tener grandes consecuencias globales”, advirtió el Fondo, que publicó ayer su informe anual sobre la economía de la zona euro. “Los retrasos en la resolución de las crisis podrían ser costosos para la zona…

“Una intensificación de la crisis de la zona euro, sobre todo si la tensión se amplía a la zona central, podría tener grandes consecuencias globales”, advirtió el Fondo, que publicó ayer su informe anual sobre la economía de la zona euro. “Los retrasos en la resolución de las crisis podrían ser costosos para la zona euro y la economía global”, insistió el FMI.

Para impedir un recrudecimiento de la situación, que amenaza ahora con arrastrar a Italia y España, el Fondo pidió que se implementen plenamente los programas de ajuste en Grecia, Portugal e Irlanda.

Esa implementación deberá ir acompañada de una financiación “adecuada” que respalde, dijo el FMI, la viabilidad de la deuda y soluciones basadas en el sector privado para los problemas bancarios.

El consejo ejecutivo del FMI defendió, además, que se mantengan las medidas de apoyo monetario todo el tiempo que sea necesario y que se amplíe el capital de los bancos más allá de los requisitos de Basilea III.

Luc Everaert, responsable de políticas para la zona euro del FMI indicó que es probable que Europa necesite aumentar los recursos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por su sigla en inglés) para asistir a países con problemas de financiación.

El EFSF, con fondos comprometidos de cerca de 500.000 millones de euros, debería ser también un vehículo más flexible con capacidad, entre otras cosas, para adquirir bonos en los mercados secundarios.

El organismo pidió también a Europa despejar cuanto antes la “gran incertidumbre” que existe sobre el papel que tendrán los acreedores privados en el rescate a Grecia. “El debate sobre el alcance de la participación del sector privado sigue abierto y esa es una gran incertidumbre que hay que resolver”, afirmó Everaert.

El informe salió a luz en vísperas de la cumbre extraordinaria de líderes de la zona euro de mañana en la que se buscará una solución definitiva para la crisis griega que desactive el riesgo de contagio a países como España o Italia.

La canciller alemana, Angela Merkel, descartó ayer, de todos modos, que la reunión vaya a saldarse con un resultado “espectacular” que ponga fin a todos los males de la economía helena.

Los ministros de Finanzas de la zona euro insistieron este mes en la necesidad de lograr que la deuda griega alcance niveles “sostenibles”, pero no existe una fórmula clara sobre como alcanzar ese objetivo.

El Banco Central Europeo (BCE) ha alertado, por su parte, de que cualquier iniciativa que las agencias de calificación de crédito etiqueten de “moratoria selectiva” provocaría un colapso del sistema bancario griego en cuestión de días.

En la víspera, el presidente de EEUU, Barack Obama, instó a Merkel a actuar “con eficacia” frente a la crisis europea. “El presidente habló por teléfono esta mañana (por ayer) con la canciller alemana Angela Merkel sobre el tema de la crisis en la zona euro” antes de la cumbre que reunirá mañana a los dirigentes de los países del bloque monetario, precisó la Casa Blanca.

“Estuvieron de acuerdo en que hacer frente con eficacia a esta crisis es importante para sostener la recuperación económica en Europa, así como para la economía global”, dijo la Casa Blanca en un comunicado. (EFE)