De hecho, las autoridades exhortaron a empresas y trabajadores a volver a sentarse sobre la mesa a dialogar, recordaron que “los plazos se agotan”, y que apenas quedan 25 días (de 60 previstos inicialmente) para alcanzar un consenso sobre el tema. En caso contrario, se le dará vía libre a la bancada oficialista para que…

De hecho, las autoridades exhortaron a empresas y trabajadores a volver a sentarse sobre la mesa a dialogar, recordaron que “los plazos se agotan”, y que apenas quedan 25 días (de 60 previstos inicialmente) para alcanzar un consenso sobre el tema.

En caso contrario, se le dará vía libre a la bancada oficialista para que apruebe en el Senado el proyecto de ley de fueros tal cual fue votado en Diputados.

El decreto de prevención de conflictos —que iba a ser firmado por el presidente Tabaré Vázquez entre ayer y hoy— establece un mecanismo “ágil” de solución de controversias, que recoge algunos reclamos empresariales.

Uno de ellos es que antes de tomar una medida en un conflicto, cualquiera de las dos partes debe promover una instancia de negociación.

El gobierno entiende que, de esta forma, queda por el camino el último “obstáculo” que existía para volver a negociar.

Es que cuando se suspendió por 60 días la discusión parlamentaria del proyecto de fueros sindicales y se convocó a la comisión cuatripartita, hubo un “acuerdo de caballeros” para evitar despidos por motivos sindicales así como ocupaciones y conflictos, admitió ayer el director de Trabajo Julio Baráibar.

Por eso, el gobierno emitió el 13 de setiembre un decreto que prohíbe la represión sindical y establece sanciones. Pero los empresarios reaccionaron y mostraron su molestia en el entendido de que el decreto era “parcial” y no establecía una reglamentación para prevenir conflictos, una exigencia patronal.

Las empresas se negaron a integrar un tribunal de alzada que debe estudiar los casos de acciones antisindicales, e incluso las cámaras de comercio y de la alimentación impugnaron el decreto. Entonces, las autoridades enmendaron su error y durante la semana pasada mantuvieron varias reuniones para ajustar detalles del borrador del proyecto de prevención de conflictos, que ayer fue elevado a Presidencia.

Las cámaras estudiaban ayer el texto de la iniciativa, y se preveía en las próximas horas contactos de representantes de las diferentes gremiales para acordar una posición común. Desde la Cámara de Comercio se entiende que los decretos oficiales “confunden” y “no contemplan las aspiraciones”. La gremial adoptará mañana una posición formal.

PLAZOS. “Creemos que con la sanción de este decreto se ha levantado el obstáculo, razón por la cual convocamos a las partes para que efectivamente se concreten las reuniones”, dijo ayer en conferencia de prensa el subsecretario Jorge Bruni.

El jerarca “exhortó” a trabajadores y empresarios a que vuelvan a discutir el proyecto de fueros e integren el tribunal de alzada, que debe definir si ha habido represión sindical y actuar como órgano de conciliación en casos de conflictos. Las autoridades definían anoche los detalles y las fechas de las nuevas convocatorias.

“Los plazos se agotan. Hay preocupación y optimismo de que puedan reunirse las partes”, sostuvo Bruni.

“Esto no puede pasar de los últimos días de octubre. Hay que sentarse a trabajar y ver si hay voluntad de llegar a un acuerdo. Y sino le decimos al Parlamento que hicimos el intento y que resuelvan ellos por la vía legislativa”, aclaró Baráibar.

Bruni, en tanto, sostuvo que el gobierno recogió algunos planteos empresariales en el proyecto de decreto dado a conocer ayer: se incluyó la posibilidad de establecer un mecanismo de prevención previo a tomar cualquier medida, así como que los diferendos también sean dirimidos en la órbita de los consejos de salarios.

Pero el Poder Ejecutivo rechazó una exigencia empresarial: que la comisión que debe establecer mecanismos de conciliación resuelva por consenso. “No nos pareció oportuno porque hay situaciones de urgencia donde los intereses son muy opuestos y es necesario adoptar decisiones (en forma urgente)”, afirmó Bruni.

Franeleo

El dirigente de la Cámara de Comercio Horacio Castells dijo ayer a El País que la negociación entre empresarios y trabajadores por el proyecto de fueros se ha convertido en un “franeleo” que la gremial “no está de acuerdo” en seguir. “¿Por qué no nos sentamos empresarios y trabajadores un fin de semana y vemos si hay consenso? Y si no hay acuerdo que decidan los legisladores y saquen la ley que quieran”, afirmó Castells. Afirmó que los empresarios deben analizar si el decreto de prevención recoge sus aspiraciones porque el gobierno “dice una cosa y hace otra”.