Israel lanzó ayer un nuevo ataque con helicópteros en Gaza, el tercero en 24 horas, contra el movimiento islamista Hamas, que dejó un saldo de siete muertos, confirmando su intención de librar un combate sin piedad contra ese grupo radical al día siguiente de un sangriento atentado suicida en Jerusalén. Un jefe militar del Hamas,…

Israel lanzó ayer un nuevo ataque con helicópteros en Gaza, el tercero en 24 horas, contra el movimiento islamista Hamas, que dejó un saldo de siete muertos, confirmando su intención de librar un combate sin piedad contra ese grupo radical al día siguiente de un sangriento atentado suicida en Jerusalén.

Un jefe militar del Hamas, Yasser Taha, su esposa y su hija de tres años, murieron cuando el vehículo en el que circulaban en Cheij Raduán, un barrio de Gaza, fue alcanzado por varios misiles.

El ataque dejó otras cuatro víctimas mortales y una treintena de heridos, cinco de ellos de gravedad.

Además, ayer por la noche el ejército israelí mató a dos activistas del movimiento radical palestino Yihad islámica en un enfrentamiento armado en Jenín (norte de Cisjordania), según fuentes de seguridad palestina, que hablaron de “intensos” tiroteos.

Este enfrentamiento se produjo después de que un israelí muriera al ser alcanzado por disparos palestinos cuando circulaba en un vehículo cerca de la localidad de Yabed.

ATAQUE. El miércoles, horas después de un atentado suicida del Hamas en un autobús en Jerusalén que había dejado un saldo de 16 muertos, además del kamikaze, el ejército israelí había lanzado dos ataques con helicópteros en Gaza que mataron a once personas, cuatro de ellas miembros del brazo armado del movimiento extremista.

En un comunicado, este brazo armado, las Brigadas Ezzedin al Qassam, advirtió que el atentado de Jerusalén sólo era un anticipo de las operaciones que preparaba contra Israel e invitó a los extranjeros a abandonar el país hebreo “por su seguridad”.

Unas 30.000 personas que clamaban venganza participaron en Gaza en los funerales de los palestinos muertos el miércoles en dos ataques de hélicópteros, mientras que los israelíes enterraban a las víctimas del atentado de Jerusalén.

CARTA BLANCA. La radio estatal israelí informó que el ejército israelí había recibido carta blanca del gobierno para “destruir totalmente” al Hamas.

Por su parte, el ministro israelí de Seguridad interior, Tzahi Hanegbi, amenazó de muerte a los jefes del Hamas, afirmando que no disponían de “ninguna inmunidad”.

Hanegbi dejó entender que el jeque Ahmed Yassin, jefe espiritual del Hamas, también podría ser objeto de una operación de liquidación parecida a la lanzada por el ejército el martes en Gaza contra Abdel Aziz Rantisi, uno de los principales jefes políticos del Hamas. Rantisi sólo resultó levemente herido.

“Si me veo obligado a elegir entre la guerra al terrorismo o apoyar a Abu Mazen, escogeré la primera opción”, dijo Ariel Sharon a su gabinete ayer jueves.

Sharon ridiculizó a los líderes palestinos como “bebés llorones” por decir que no pueden aplicar medidas enérgicas contra Hamas.

A su vez, los palestinos acusaron a Sharon de hacer todo lo posible por sabotear el plan de paz, que busca la creación de un estado palestino para el 2005. “Su objetivo (de Sharon) es desacreditar al gobierno palestino y asesinar a su verdadero enemigo, que es el plan de paz”, dijo Yaser Abed Rabbo, ministro del gabinete palestino.