El gobierno y el Fondo Monetario Internacional terminaron de redactar ayer el complemento a la Carta de Intención que contiene las metas y supuestos para todo el año, entre las que se encuentra el mantenimiento del superávit fiscal primario en 3,2% del Producto Interno Bruto, una estimación de caída del PIB de 1%, una inflación…

El gobierno y el Fondo Monetario Internacional terminaron de redactar ayer el complemento a la Carta de Intención que contiene las metas y supuestos para todo el año, entre las que se encuentra el mantenimiento del superávit fiscal primario en 3,2% del Producto Interno Bruto, una estimación de caída del PIB de 1%, una inflación de 19% y una devaluación menor que esta última cifra, con lo cual el acuerdo quedó cerrado, dijeron a El País fuentes oficiales.

Además, se estima que el directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional estará analizando el complemento de la Carta de Intención recién en julio, por lo que el próximo desembolso de U$S 200 millones se concretará recién en ese mes y no en junio como se había estimado inicialmente.

Esto se debe a que primero el staff del FMI debe elaborar un informe que debe seguir una intrincada tramitación interna, llegar a la gerencia y esta elevarlo al directorio ejecutivo, lo cual llevará todo junio.

Anoche, la delegación del FMI que está en Uruguay, encabezada por Gilbert Terrier, mantuvo una reunión con el ministro de Economía Alejandro Atchugarry y el director de la Asesoría Macroeconómica, Isaac Alfie, donde se terminó de redactar el complemento a la Carta de Intención, aunque aún restan algunos detalles técnicos, dijeron las fuentes.

CUMPLIMIENTO. Luego de finalizada esta etapa, la delegación del FMI partirá hoy hacia Estados Unidos. Las fuentes manifestaron que la misión del organismo parte “con las metas del primer trimestre cumplidas, con la brecha de financiamiento para el año cerrada (por el éxito del canje) y con las metas para el año 2003 ya acordadas”.

Algunas de las metas y supuestos para el resto del año se mantienen, como por ejemplo la meta de superávit fiscal primario, en 3,2% del PIB. Otras, como la inflación, cambiarán a la luz de la evolución de la economía en los primeros meses del año.

En este sentido, el supuesto de inflación será de 19%, mientras que la cifra de devaluación es menor a 19%.

Las fuentes expresaron que “eso en definitiva lo va a determinar el mercado” y que durante las conversaciones con el FMI se tomó especial nota del hecho que desde que el Banco Central dejó de comprar divisas, el dólar ha bajado.

Mientras tanto, el complemento a la Carta de Intención establece una proyección de mejor performance de la economía que la prevista a principios de año. Mientras que en el programa originalmente acordado con el Fondo se preveía una caída de 2% del PIB, ahora se estima un descenso de 1%, explicaron las fuentes.

Al contrario de las tres últimas negociaciones con el FMI, la que culminó ayer se caracterizó por llevarse a cabo en un ambiente sin presiones, en función principalmente del cumplimiento del programa y los resultados del canje.

PROGRAMA RAZONABLE. Asimismo, estimaron que ahora se terminó de delinear un programa “muy razonablemente cumplible y que se cumplirá a menos que haya una catástrofe regional”.

La evolución de la inflación en los primeros meses del año (mayo cerró por debajo de 0,5%), “menor al 27% previsto inicialmente e incluso en proyección es menor a 19%, llevó a ciertos problemas en la confección de las cifras, dado que los gastos del Estado son todos fijos y hay poco margen para reducirlo”, dijeron los voceros.

Las fuentes recordaron que cuando se hizo el anterior programa, las estimaciones de recaudación fueron muy conservadoras. En esa ocasión, con el mismo nivel de actividad a los técnicos uruguayos les daba una mayor cifra de recaudación y por lo tanto un mayor superávit fiscal primario, mientras que a los técnicos del FMI sus estimaciones arrojaban cifras menores de recaudación y en consecuencia un menor superávit fiscal primario.

Por lo tanto, el 3,2% establecido fue una cifra “muy conservadora y estamos convergiendo” explicaron las fuentes. Además, puntualizaron que pese a la baja inflación, hasta ahora se ha ido cumpliendo con la meta de superávit primario, a través de mayor actividad y contracción de gastos.

De aquí al futuro, para llegar al 3,2% con una menor inflación, se fijaron tres vías. Una será la mayor actividad económica, otra el margen que dejó la forma muy conservadora con que fue hecho el programa original, y otra el ahorro de gastos.

ACCIONES. Por último, a raíz de que “las cuentas que está exhibiendo el gobierno en los últimos tiempos son las de mejor comportamiento en un período bastante largo”, el Ministerio de Economía y el Banco Central van a preparar una serie de acciones que se darán a conocer en las próximas semanas “para acomodar algunas cosas”, concluyeron los voceros.