Las compras de bienes al exterior bajaron 21% y se ubican en US$ 8.358 millones

Las importaciones cayeron fuertemente en los dos últimos años, en una combinación de menores precios de los bienes comprados y de menor volumen físico adquirido. A mediados del 2014 el nivel anual de importaciones llegó a US$ 12.000 millones anuales y en los doce meses a junio del 2016 totalizó US$ 8.358 millones.

Es una tendencia que tiene mucho que ver con el ajuste que hizo el sector privado para reducir el exceso de gasto ya que el sector público sigue con un déficit alto y no dejó que la baja del precio del petróleo llegara al bolsillo de la gente.

Hay una caída generalizada en los precios de los productos importados pero es notoria la reducción en el precio del petróleo crudo. Para corregir los vaivenes en el precio de esta materia prima y las necesidades de importar energía eléctrica los años con sequía es que se construye una serie estadística que excluye estas compras en el exterior.

En el gráfico de la zona de arriba del cuadro se ilustra la evolución de esta serie para períodos de doce meses terminados en cada mes. La evolución señala un crecimiento sostenido hasta finales del 2014 donde comienza el ajuste a la baja que es fuerte ya que se ubica en el orden del -19% anual.

Para empezar a analizar por el destino económico que tienen las importaciones es bueno entender cuál es la estructura actual de las mismas. El 30% son bienes que tienen un destino final de consumo. De estas el 10% son bienes duraderos y automóviles que hacen a decisiones de mediano plazo de los consumidores mientras que el 20% restante son características de decisiones de consumo de corto plazo. Al mismo tiempo hay un 19% de importaciones que se corresponde a bienes de capital donde al sector privado está muy distante. Finalmente le toca a los insumos intermedios y allí aparece el petróleo crudo y electricidad con el 9% del total y el resto de insumos de la industria con el 42%.

Los bienes de consumo siguen la misma tendencia que el conjunto pero registran en el último año una reducción en el monto importado del -11%, bastante más leve que la comprobada en el total. La suba del tipo de cambio en este período encareció el precio final con que llega al público los bienes finales que componen esta categoría, comenzando un proceso de sustitución por bienes locales en aquellos casos en los que queda producción doméstica.

También el freno en el crecimiento del ingreso de los hogares y la suba en la tasa de interés juegan en contra del consumo privado de bienes importados.

Entre los componentes de la categoría consumo sobresale la compra de automotores debido a que es un rubro que registra una caída más intensa (-18%). El retroceso es significativo pero vale la pena ubicar la cifra absoluta de automotores importados se encontraba en niveles muy altos. El promedio en los últimos doce meses de ventas de automóviles en el mercado interno se ubicó en 44.467 unidades que todavía está por encima del promedio histórico y muy lejos de los niveles del país en crisis (menos de 20.000 unidades).

La segunda gran categoría de uso de las importaciones es la de bienes de capital y se asocia a las decisiones de inversión en la economía. La contracción es del -23% y ocurre tanto en maquinarias y equipos como en el material de transporte.

Cuando se mira la estructura de las importaciones y la alta participación de los insumos intermedios se toma dimensión de la importancia que tiene la apertura de una economía pequeña.

Para exportar y ser competitivos en el mundo es necesario comprar lo que en otras partes de hace mejor o más barato, concepto que vale la pena recordar frente a los embates que existen en la actualidad por todo el mundo a cerrar las economías.

La importación de insumos intermedios sin considerar el petróleo y la energía es altamente relevante como indicador de avance sobre lo que está ocurriendo en el nivel de actividad.

En este caso con una tasa negativa del -21% en el último año no queda más que confirmar en freno en el nivel de actividad. La variación anterior responde al total de dólares importados y en el contexto de deflación internacional al medir los precios en dólares surge la pregunta si hay menos dólares o menos unidades de insumos importadas. En este segundo caso coincide con el menor nivel de actividad mientras que en el primero puede ser que la actividad esté sostenida y la economía se esté beneficiando del menor costo de importación.

En los dos gráficos de la zona central del cuadro adjunto se presenta la información disponible a mayo para precios y cantidades importadas. En los precios la caída es generalizada, aunque mucho más intensa en el caso del petróleo que llega al 50% del nivel de mediados del 2014.

El precio al consumidor de los combustibles en el mismo período también cayó pero el beneficio para el sector privado fue menor a la mitad puesto que se ubicó en el orden de -25%.

En el caso de las cantidades físicas de bienes, la evolución tiene un comportamiento similar en el caso de los bienes de consumo y en los insumos intermedios sin energéticos. Incluso la caída en los bienes de consumo es mucho más leve y hay un pequeño repunte en los últimos meses.

En el caso del petróleo en los últimos años hay menor volumen aunque se mantiene estable. La distancia es muy grande con el período en el que la sequía provocó la necesidad de mayores importaciones.

Los bienes de capital en unidades físicas son los más difíciles de medir debido a la heterogeneidad de productos que los componen. Hay fuertes oscilaciones también basada en que en una economía pequeña se mueve la aguja fácilmente cuando hay grandes proyectos específicos como los de las plantas de celulosa o los de generación de energía eléctrica. En todo caso el momento actual está por debajo de los niveles 2013-14 pero hay un rebote desde el mínimo observado en el pasado mes de abril.

En este primer semestre del año hay otro cambio estructural cuando se miran las cifras por país de origen. En el tercer gráfico del cuadro se ilustra la evolución de los tres principales agrupaciones: Mercosur (el original de 4 países), Asia y la suma de Europa y Estados Unidos. Hay una tendencia clara a la menor participación de la región contra una mayor preponderancia de Asia al impulso de China en toda la fase expansiva de las importaciones. Luego caen las dos regiones en forma muy similar.

El caso de Estados Unidos y Europa es mucho más estable debido a que este último muestra un repunte en el último año. De esta forma recupera el segundo lugar desplazando a Asia al tercero.

Fuente: http://www.elpais.com.uy/economia-y-mercado/importaciones-reflejan-ajuste-privados.html