El Indice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,16% en junio, en lo que representa la tasa más baja de inflación desde noviembre de 2001. En los últimos 12 meses finalizados en junio la inflación se ubicó en 24,64%, dos puntos porcentuales menos que la tasa de inflación de mayo. Se confirma entonces la fuerte…

El Indice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,16% en junio, en lo que representa la tasa más baja de inflación desde noviembre de 2001.

En los últimos 12 meses finalizados en junio la inflación se ubicó en 24,64%, dos puntos porcentuales menos que la tasa de inflación de mayo.

Se confirma entonces la fuerte tendencia de desaceleración del ritmo de crecimiento de los precios minoristas.

Esta tendencia, que había comenzado en el último trimestre del año pasado, se profundizó a partir de mayo (en dicho mes la tasa de inflación fue de apenas 0,37%). Es de señalar que las presiones deflacionarias han sido incluso más pronunciadas en la evolución de los precios mayoristas.

El Indice de Precios al Productos de Productos Nacionales (IPPN) registró variaciones negativas en los últimos tres meses.

De no haber mediado el aumento de las tarifas públicas en el mes de junio —electricidad (5,8%), teléfono (2,87%) y agua corriente (5,05%)— el IPC habría reflejado una variación negativa de 0,13%.

BAJAS. Cuatro rubros de los nueve que componen el índice registraron reducciones de precios. Ellos fueron: transporte y comunicaciones (-1,76%), esparcimiento (-3,76%), muebles, enseres y cuidados de la casa (-0,32%) y enseñanza (-0,34%). Estas caídas fueron compensadas por los aumentos en alimentos y bebidas (1,48%), vestimenta y calzado (0,37%), vivienda (1,7%), cuidados médicos (0,24%) y otros gastos de consumo (0,16%).

La carne vacuna fue de los pocos subrubros que escapó de la tendencia bajista, aumentando 5,1% en el mes de junio. De acuerdo con los operadores del mercado cárnico, los fuertes aumentos registrados en la carne se explican por la apertura del mercado de Estados Unidos, que elevó el precio del ganado, y por el exceso de lluvias que implicó una retracción de la oferta.

En el primer semestre del año la tasa anualizada de inflación medida a través del IPC se ubicó en 12,6%, guarismo significativamente inferior a la última meta establecida con el Fondo Monetario Internacional, que es 19%.

Son varias las razones que pueden explicar las menores presiones inflacionarias observadas en los últimos meses. En primer lugar de importancia se debe mencionar el descenso de más de 9% del tipo de cambio a partir del 20 de mayo. Medido en promedio mensual, el valor de la divisa norteamericana descendió 8% en junio respecto al mes anterior. La cotización del dólar al cierre de junio era prácticamente la misma que la de fin de 2002.

DEMANDA. Otro factor explicativo de la baja de la inflación es la debilidad de la demanda doméstica. La caída de las ventas como resultado de la persistente disminución del ingreso real de la población ha obligado a muchas empresas a ajustar sus márgenes de comercialización.

Por otra parte, no existen presiones significativas del lado de los costos salariales que justifiquen un alza en la inflación. Los salarios privados han registrado un aumento de apenas 2,5% en los primeros cinco meses del año.

A pesar de la fuerte caída del poder de compra de las remuneraciones, los sindicatos no están en condiciones de presionar por mejoras salariales debido al elevado nivel de desocupación existente.

Incluso en muchos sectores de actividad, los gremios de trabajadores han llegado a acordar rebajas nominales a los efectos de preservar el nivel de empleo.

La menor inflación observada en los últimos meses dificulta el cumplimiento de las metas fiscales comprometidas con el Fondo Monetario Internacional.

El acuerdo recientemente firmado con dicho organismo supone un superávit primario de 3,2% para todo el año, que se logra a partir de una política muy restrictiva del lado de los gastos (especialmente por menores remuneraciones reales de los empleados públicos y por menores jubilaciones).

Por otra parte, el gobierno necesita una tasa de inflación más elevada en lo que resta de 2003, que le permita “licuar” estos dos componentes fundamentales del gasto público.

Menores ingresos: 0,4%

El Instituto de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración informó que el Indice de los Precios del Consumo para hogares de menores ingresos en el departamento de Montevideo aumentó 0,38% en junio. El alza alcanzó al 7,72% en el primer semestre y el 26,15% en los doce meses cerrados un junio.

Las variaciones resultan de mayor magnitud que las del cálculo del INE debido a que los precios transables (de mayor peso en el cálculo del Instituto de Estadística) han aumentado más que los precios no transables.

El efecto conjunto de la devaluación y la inflación internacional ha superado ampliamente al del aumento de los salarios. Por lo tanto, es lógico que los bienes transables hayan ajustado más que los no transables.

El presupuesto que permitiría a los hogares de referencia mantener el consumo de la canasta de bienes y servicios del período base (agosto 1999), asciende a $ 15.860.