La mayor preocupación de los uruguayos es la delincuencia. El último informe anual de Latinobarómetro (que mide las percepciones de los latinoamericanos sobre diversos temas) dado a conocer recientemente así lo demostró. Ante la pregunta abierta, “¿cuál considera usted que es el problema más importante del país?”, el 36% de los uruguayos encuestados respondió: la…

La mayor preocupación de los uruguayos es la delincuencia. El último informe anual de Latinobarómetro (que mide las percepciones de los latinoamericanos sobre diversos temas) dado a conocer recientemente así lo demostró. Ante la pregunta abierta, “¿cuál considera usted que es el problema más importante del país?”, el 36% de los uruguayos encuestados respondió: la delincuencia.

Otra respuesta que demuestra no sólo la preocupación, sino también la falta de confianza en las acciones del gobierno para enfrentar a la delincuencia partió de la siguiente pregunta:
¿Qué tan probable es que el gobierno resuelva el problema que usted identificó como más importante, dentro de los próximos cinco años?
El 54% de los encuestados respondieron poco probable, y el 41%, probable.

Los resultados de la última encuesta nacional de Factum también muestran una realidad preocupante en términos de percepción de los ciudadanos.
De acuerdo a ese relevamiento, 8 de cada 10 uruguayos tiene una percepción negativa del estado actual de la seguridad pública, la ve mal o muy mal. Sólo 1 de cada 10 que la ve bien, y sólo 1 de cada 10 que tiene una opinión neutra o no opina al respecto.
El sociólogo Eduardo Bottinelli afirmó en su columna semanal de Radiocero, que “la percepción actual de la seguridad pública es muy mala”. Luego explicó que si esos datos los resumen en el Índice Factum de Imagen, que es una medida resumen que toma en cuenta las opiniones positivas, las neutras y las negativas, la percepción sobre el estado actual de la seguridad pública obtiene solamente 13 puntos en 100 posibles. Pero, “para que en el Índice Factum de Imagen un valor pase a ser positivo debe superar los 50 puntos. Con los 13 puntos que se obtienen en la evaluación del estado de la seguridad pública estamos ante una valoración muy mala”.
Bottinelli también señaló que no se apreciaron diferencias entre Montevideo y el interior del país. La seguridad pública se percibe tan mal en Montevideo como en el interior del país, lo cual no significa que la cantidad de delitos o la forma de los mismos sea la misma en ambos espacios geográficos. La coincidencia en la percepción tiene que ver con otros elementos, como por ejemplo, la valoración subjetiva de lo que es estar bien o mal en la materia, o el contexto histórico, o la tradición.
En otras variables sí se encontraron pequeñas diferencias. Las mujeres evaluaron peor que los hombres el estado actual de la seguridad pública. En términos de nivel educativo, las personas que sólo cuentan con educación secundaria son las que peor evaluaron el estado actual de la seguridad pública
En el caso de la variable edad, los menores de 30 años, son quienes tienen una peor valoración de la seguridad pública en el país.
La segunda variable que presenta diferencias sustantivas, según el Soc. Eduardo Bottinelli, es la inclinación política. Existen diferencias muy importantes en la evaluación que hacen de la seguridad pública los frenteamplistas que la que hacen los votantes de los partidos tradicionales.
Mientras entre los votantes frenteamplistas la evaluación de la seguridad pública alcanza 21 puntos en el Índice Factum de Imagen, entre los votantes de los partidos tradicionales llega solamente a 7 puntos. Es decir, en el Índice Factum de Imagen la percepción de los frenteamplistas es tres veces más positiva que la de los votantes de los partidos tradicionales.
En relación a la evolución de la percepción de la gente en los últimos años Bottinelli expresó:
“Tomando el promedio obtenido entre 2009 y 2010, la evaluación sobre la seguridad pública se ubicaba en 29 puntos en el Índice Factum de Imagen. En el año 2011 la evaluación sobre la seguridad pública se ubicó en 17 puntos, por lo que cayó 12 puntos entre el 2010 y el 2011”. Al año siguiente, “en 2012 llegó a 25 puntos en el Índice Factum de Imagen; es decir que subió 8 puntos la percepción sobre el estado de la seguridad pública recuperando bastante de lo perdido en el año 2011. Finalmente este año se ubica en 13 puntos en el Índice Factum de Imagen teniendo nuevamente una caída de 12 puntos entre un año y el otro”.
La pregunta que realiza Factum desde hace varios años para esta encuesta es: “¿Cómo le parece que está la seguridad pública, es decir, la protección de la población frente a los robos y la delincuencia común?”

La inseguridad desde la perspectiva de los comerciantes

En el año 2008, ante el creciente reclamo de socios y gremiales empresariales vinculadas a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), la gremial conformó la Comisión de Seguridad Ciudadana con el fin de atender los temas que involucran la seguridad global de los ciudadanos y de los empresarios en particular.
Su principal objetivo es obtener información acerca de la inseguridad que perciben los empresarios allegados a la CNCS para posteriormente procesarla y poder explicar, describir, y transformar dicha realidad.
En febrero del año 2009, la CNCS presentó la primera encuesta de victimización realizada entre empresarios socios de la CNCS y sus gremiales de todo el país, sectoriales y regionales. Desde el principio se basaron en la metodología adoptada por la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile. La última encuesta fue realizada entre marzo y abril de 2013. El período analizado correspondió al año 2012, y la muestra comprendió 119 casos; el 40% de Montevideo y el 60% del interior.

Las conclusiones:

?Mientras que en los años 2010 y 2011 se mantuvo estable la ocurrencia de delitos entre la población encuestada en el orden del 30%, en 2012 se registró un leve aumento, ya que del total de empresas informantes en esta oportunidad un 45% sufrió un delito durante el último año.
?Nuevamente, al igual que en las ediciones anteriores de la encuesta el tipo de delito que tiene mayor grado de ocurrencia es el hurto, incluso durante el año 2012 aumentó su participación, el 47% de los delitos sufridos por las empresas fueron hurtos.
?La gran mayoría de las empresas que fueron víctimas de algún delito en 2012 habían sido víctimas de al menos un delito en 2011.
?En esta oportunidad se consultó respecto a las sensaciones que genera en las personas el hecho de ser víctimas de un acto delictivo. Las sensaciones que aparecen con mayor frecuencia son bronca e impotencia ante el hecho sufrido, y a su vez estas sensaciones perduran en el tiempo lo cual termina afectando no sólo el comportamiento de la persona en su lugar de trabajo sino también en su vida personal.
?Nuevamente la mayoría de los comercios realizaron la denuncia ante el acto delictivo. Sin embargo la participación de aquellas personas que no realizan la denuncia en esta edición aumentó respecto al año anterior, pasando del 8% al 13%.
?El 13% que expresa no realizar la denuncia, fundamenta que es a causa de que “no sirve para nada”, lo cual se ajusta en cierta forma también a lo que expresaron los informantes que sí realizaron la denuncia: un 43% manifestó que no hubo resultados y un 32% no recibió información sobre los avances en el procedimiento de investigación del delito y posterior captura del delincuente.
?Los actos delictivos generan en las empresas una reducción en los niveles de rentabilidad del negocio, asociada no sólo a las crecientes medidas de seguridad que se deben instalar y su costo, sino también a modificaciones que deben realizarse en el modo de desarrollar la actividad comercial (vender con las puertas cerradas, reducir la jornada para no trabajar en la noche, no trabajar con dinero en efectivo) que terminan afectando los niveles de venta y por lo tanto los resultados del negocio.
?La mayoría de las personas encuestadas cree que va a ser víctima de un delito en los próximos 12 meses, lo cual refleja una gran sensación de inseguridad que se manifiesta también en el hecho de un 41% se siente algo inseguro en su lugar de trabajo.
?Los informantes consultados consideran que no cuentan con suficiente presencia policial en la cercanía de su empresa. Asimismo creen que adoptar medidas en forma conjunta entre vecinos y comerciantes de la zona ayudaría a reducir la delincuencia, sin embargo no conocen, en su mayoría, ninguna medida implementada en su barrio o localidad.
?El análisis global de los resultados de la encuesta permite identificar la creciente sensación de inseguridad que manifiestan las personas que están al frente de los negocios en la actividad comercial así como la necesidad urgente de que las autoridades no sólo tomen medidas preventivas sino que ataquen los aspectos que se identifican como las principales causas de los niveles de delincuencia actuales: el consumo de drogas y la pérdida de valores asociado a una educación insuficiente y de mala calidad.
Al finalizar la encuesta los comerciantes agremiados en la CNCS destacaron la importancia de desarrollar un trabajo conjunto entre el sector público y privado, así como entre privados, con el objetivo de reducir los niveles de inseguridad en el país.

Las medidas de los comerciantes para prevenir los delitos

Sin importar si sufrió o no algún tipo de delito en su empresa, el 94% de los comerciantes encuestados por la CNCS adoptó alguna medida para prevenir la ocurrencia de ilícitos.
La medida con mayor presencia en los comercios para prevenir la ocurrencia de delitos es alarma con sistema de respuesta, adoptada en un 31% de los casos. Le siguen medidas como las rejas con un 21% de participación, cámaras de seguridad con un 17%, y guardias de seguridad en un 12% de los casos. Para un 44% de los informantes que implementaron medidas para disminuir o prevenir los delitos en su negocio éstas han sido efectivas, mientras que un 38% consideró que fueron algo efectivas.
Las medidas de seguridad tomadas en las empresas representan un gasto promedio anual de US$ 8.610. Según los comerciantes los efectos negativos más importantes de la inseguridad en su empresa es que afecta la rentabilidad del negocio, seguido por el aumento del costo de los seguros.
Por otra parte, para muchas empresas la inseguridad genera efectos negativos diversos sobre el negocio, y en la mayoría de los casos directa o indirectamente se ve afectada la rentabilidad del mismo.
Ante la pregunta, ¿cómo considera que se han comportado los niveles de delincuencia en el país durante los últimos años?, el 86% de los encuestados respondió que los niveles de delincuencia aumentaron durante los últimos años.
A su vez el 68% considera que las autoridades no están tomando las medidas adecuadas para disminuir la delincuencia. Se destaca el poco conocimiento respecto a este tema, ya que el 22% de las respuestas establece que directamente desconoce si las autoridades han tomado medidas para combatir la inseguridad.
Estos hechos claramente inciden, según la CNCS, con la sensación de inseguridad de las personas, ya que casi 6 de cada 10 de los informantes cree que su negocio será víctima de un delito en los próximos doce meses.

La percepción y la realidad

Los delitos contra la propiedad (hurtos, rapiñas, copamientos, daños y abigeatos) y los delitos contra las personas (homicidios, lesiones, riñas y violencia doméstica) representan más del 90 % de los delitos; lo reconoció recientemente, una vez más, el Ministro del Interior.
La última información oficial disponible proviene del Reporte Social 2013, y a través de ella es posible observar la tendencia creciente de los delitos ocurridos en los últimos años.
En relación a la inseguridad que aqueja a nuestro país el senador Jorge Larrañaga insistió en una medida que viene proponiendo desde hace mucho tiempo: “Se debe llegar a una guardia militar de 3.000 efectivos para liberar policías para la lucha efectiva contra la delincuencia, y sustituir a la policía estacionaria por militares, lo que sólo en Montevideo puede liberar un 15% de efectivos policiales que están destinados a embajadas”.
El diputado Luis Lacalle Pou por su parte, se refirió a la inseguridad y al Ministro del Interior en términos muy duros:
“Hay que sofocar el delito que se está cometiendo. Con cuerpos policiales idóneos. Hay que fortalecer las comisarías. Hay que rearmar Radio Patrulla que la han ido desmantelando. Este ministro (del Interior) no entiende a la policía, no la representa y la policía no confía en él ni lo quiere”. Entre los años 2000 y 2010, según el Reporte, las denuncias policiales sobre delitos contra la propiedad fueron comparativamente mayores en relación a las denuncias por delitos contra la persona. Mientras que las denuncias policiales sobre delitos contra la propiedad aumentaron un 63,2%, las denuncias por delitos contra las personas crecieron un 52,7%.
En el período 2000-2012 las denuncias sobre homicidios consumados se sitúan con un promedio del 6,4 cada 100.000 habitantes. No obstante mostraron oscilaciones entre el año 2005 (5,7) y 2012 (7,9). La variación entre los extremos de la serie muestra un aumento en torno al 20 % en las denuncias por este delito. Entre los delitos contemplados en el Reporte los homicidios son los que presentan la menor brecha entre denuncias y procesamientos. Una mirada en detalle sobre los datos del 2012 muestra que, en la distribución de los homicidios por motivo o circunstancia en la que se precipitó el asesinato, el 47 % de los casos responde a ajustes de cuentas o altercados y disputas diversas. Por otra parte, el 17 % se vinculó a violencia doméstica y el 14 % a hurtos o rapiñas. Otro 14 % no ha determinado motivos y el 8 % restante refiere a otros motivos. Para ese mismo año, el 70 % del total de los asesinatos se efectuó con armas de fuego y las otras armas más utilizadas fueron objetos corto punzantes (11 %) y contundentes o pesados (10 %). El 8 % restante se divide entre: manos, pies (6 %), otras armas (1 %) y sin datos (2 %).
En cuanto a los hurtos, son delitos proporcionalmente mayores que el resto (promedio anual de 2774,6 cada 100.000 personas), y en el año 2012 fueron algo más que el doble de las constatadas en 2000. A partir de 2007 la violencia doméstica es, luego de los hurtos, el delito que tiene la tasa de denuncias más elevada.
La rapiña es otro delito que presentó un aumento general de las denuncias entre los años 2000 y 2012; concretamente más del doble de las denuncias registradas en el 2000 (204,5) se produjeron en el año 2012 (459,6). Esa tendencia se ha mantenido prácticamente sin variaciones a partir del año 2004. El Reporte también señala la existencia de diferencias territoriales en la concreción de los distintos tipos de delitos. Desde una perspectiva territorial, los delitos contra la persona concentran en el departamento Flores la mayor cantidad de denuncias cada 100.000 habitantes, mientras que Colonia registra el valor más bajo. Los delitos contra la propiedad, por su parte, muestran los valores más elevados en la zona sureste del país, particularmente en los departamentos de Montevideo, Maldonado y Canelones (más de 3.500 denuncias cada 100.000 habitantes).
En relación al porcentaje de adultos privados de libertad, hubo un incremento de 115% entre los años 2010 y 2012. Larrañaga no desconoce las teorías sociológicas de las causas del delito ni la incidencia que tienen las políticas sociales y educativas para la reversión del problema de la inseguridad, pero en su opinión “escudarse sólo en ellas, sin atacar el delito que azota el hoy, es poner la ideología por sobre la gente que es víctima”. En ese sentido, afirmó que “el Frente Amplio no puede resolver el problema de seguridad porque no lo deja esa caprichosa visión de texto, dogmática, arraigada en su matriz ideológica”.

Fuente: LA DEMOCRACIA | INFORMACION | 15/11/2013 | Pág . 10