¿Por qué una devaluación de apenas 2% genera efectos en mercados accionarios, de materias primas y de otras divisas? Por la señal que implica.

El Banco Popular de China describió la medida como una “depreciación excepcional” de 1,85% en base a una nueva forma de gestionar el tipo de cambio que refleja mejor las fuerzas del mercado.

El Foro Económico Mundial recordó en un artículo que “cada día” a la hora “9:15 en Beijing el Banco Popular de China establece un punto medio de su moneda estrictamente controlada. Cuando el mercado se abre 15 minutos más tarde, a los inversores se les permite operar la moneda 2% en ambos sentidos (suba o baja) de este punto medio”.

Ayer, el banco central chino debilitó el punto medio del yuan a 6,2298 unidades por dólar, frente al punto medio de 6,1162 unidades del lunes. Además, ahora se basará en cotizaciones de creadores de mercado y en el precio de cierre del día anterior para determinar ese punto medio

El yuan registró su mayor caída en más de dos décadas (fue de 1,7%) y tocó mínimos de tres años al operarse en 6,336 unidades por dólar.

Más allá del efecto del dato en sí, “este movimiento se ve más como una señal que otra cosa”, señaló The Economist.

Al respecto, el gerente senior del Departamento de Economía de CPA Ferrere, Alfonso Capurro dijo ayer a El País que “en principio la devaluación de China parece poco relevante cuantitativamente, pero creemos que abre un conjunto de interrogantes que generan incertidumbre”.

Un aspecto “preocupante” de esta señal, según Capurro es que “refleja que la desaceleración de China es preocupante. Las autoridades venían intentando preservar el valor de la moneda para que el yuan sea atractivo como activo de reserva. La decisión de devaluar en forma abrupta refleja que la desaceleración preocupa a las autoridades”.

Otro punto es que “ejerce presión a la baja sobre el precio de los commodities (materias primas) porque China es más pobre en dólares”, destacó.

Pero, además, señaló Capurro “genera incertidumbre sobre el futuro de las monedas emergentes y podrá ser el comienzo de un nuevo capítulo de la Guerra de Monedas”. El término fue usado por el exministro de Economía brasileño, Guido Mantega cuando Estados Unidos llevó sus tasas a 0% (las que aún mantiene) y debilitó al dólar.

Capurro indicó que “en principio China anuncia una devaluación de una sola vez, pero el Banco Popular advierte que a futuro habrá menos flotación administrada y tendrán más peso las fuerzas del mercado. En un contexto de desaceleración eso abre la posibilidad de un debilitamiento mayor del yuan hacia adelante. Hoy no podemos descartar que a futuro tengamos una serie de devaluaciones escalonadas para amortiguar la desaceleración de la industria y de las exportaciones”.

En ese sentido, para el socio de Vixion Consultores, Aldo Lema “el efecto final dependerá de si se trata de una mini-devaluación o de un ajuste cambiario mayor, así como si va acompañado de otras medidas del gobierno chino (impulso fiscal, inversión pública, expansión monetaria y crediticia)”.

Agregó que en el corto plazo, acentúa “las tendencias más recientes, en materia de fortalecimiento del dólar, caída de commodities y menores flujos de capitales hacia la región. Paralelamente, podría retrasar el inicio del alza de la tasa de interés en EE.UU.”.

Ayer las bolsas sintieron el efecto. La de Nueva York cayó 1,2%, en Europa el índice Euro STOXX 50 retrocedió casi 2%, la Bolsa alemana bajó 2,7% y en América Latina la de Buenos Aires perdió 1,9% y la de San Pablo 0,6%. Las materias primas también se debilitaron. La soja cayó 2,9% a US$ 372,59 la tonelada en el mercado de Chicago y el maíz y el trigo perdieron 3,5% a US$ 148,22 y US$ 186,39 respectivamente. CON INFORMACIÓN DE REUTERS