Con 60 años, un doctorado en economía y otro en ciencias políticas, el alemán que dirige al FMI advirtió que las reformas estructurales en Uruguay llevan ‘demasiado tiempo’ y alertó que si éstas no se hacen – de forma de asegurar un crecimiento ‘sustentable’- el país corre el riesgo de caer en una crisis como…

Con 60 años, un doctorado en economía y otro en ciencias políticas, el alemán que dirige al FMI advirtió que las reformas estructurales en Uruguay llevan ‘demasiado tiempo’ y alertó que si éstas no se hacen – de forma de asegurar un crecimiento ‘sustentable’- el país corre el riesgo de caer en una crisis como la del 2002 ‘en un par de años’.
Dijo que el FMI había tenido una actitud ‘muy corajuda’ cuando en agosto del año pasado dio un crédito de U$S 1.500 millones para rescatar al paí! s del abismo, y dejó flotando una advertencia: es difícil que eso se vuelva a repetir, según contaron a Búsqueda ejecutivos privados que se reunieron con él.
Kóhler arribó a Montevideo el domingo 22, poco antes del mediodía, acompañado por su esposa y varios funcionarios del organismo, entre ellos, el director para el Hemisferio Occidental, Anoop Singh, el representante para el Cono Sur, Guillermo Le Fort, y el jefe de la misión técnica que sigue el caso uruguayo, Gilbert Terrier.
Kóhler almorzó en el Mercado del Puerto, mantuvo una entrevista con directivos de gremiales empresariales y ejecutivos financieros, se reunió por separado con los ex mandatarios Julio Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, y con ef presidente del Encuentro Progresista-Frente Amplio, Tabaré Vázquez; con el equipo económico, y cenó con el presidente Jorge Batlle en la residencia del Prado.
El lunes 22 desayunó con senadores de todos los partidos, dio una conferencia de prensa y partió hacia Arg! entina.
Kólher dijo que la economía uruguaya ‘ha tocado fondo’ y que el organismo espera ‘una recuperación intensa en el segundo semestre de este año y un fortalecimiento del crecimiento en 2004’. Elogió el canje de títulos de deuda pública que el gobierno concretó en mayo, porque a su juicio dio ‘espacio para definir políticas y dar sustentabilidad al crecimiento’ y ‘para luchar contra la pobreza’.
Pero eso no alcanza: ‘No hay lugar para la complacencia, es importante intensificar las reformas estructurales porque eso va a permitir fortalecer el crecimiento’, dijo.
Enumeró las cuatro áreas de acción en las que se debe centrar la atención: ‘eficiencia del sector público’, ‘continuar la prudencia fiscal’, ‘una reforma tributaria para tener un sistema más sencillo y más eficiente’ y ‘continuar con las reformas del sector bancario’.
Dijo que le ‘sorprendió’ el ‘amplio consenso que existe entre los políticos y los hombres de negocios en cuanto a la necesidad de defin! ir un concepto de política’ a la que llamó de ‘crecimiento con equidad’. Indicó que los ‘números’ de Uruguay demuestran que ‘la prosperidad se concentra en unos pocos’ y sostuvo que se debe ‘ayudar a los pobres’ porque de esa forma se garantiza la ‘estabilidad política’. ‘Una fórmula que combine el buen funcionamiento de los mercados con equidad social es la fórmula de la paz y la prosperidad’, comentó.
El titular del FMI instó a ‘hacer un esfuerzo por sacar de la pobreza a los muchos niños que están en esa situación en Uruguay’ y pidió ‘reaccionar’ ante la emigración de ‘muchos jóvenes’ que se están ‘yendo’ del país debido a que ‘no encuentran oportunidades’. Dijo que para lograr una mayor equidad social es indispensable ‘construir un marco’ que permita alcanzar un ‘crecimiento sostenido’ y que para eso es ‘esencial’ tener ‘baja inflación y un presupuesto equilibrado’. Indicó que el equilibrio fiscal permitirá recuperar la ‘confianza’ de los inversores y que éstos tengan! ‘la seguridad de que no pagarán excesivos impuestos’.

Con empresarios
El domingo recibió en el piso 25 del Hotel Sheraton a Diego Balestra (Cámara de Industrias), Horacio Castells y Dolores Benavente (Cámara de Comercio), Pedro Otegui (Cámara Mercantil), Fernando Alfonso (Asociación Rural), Eric Simón (ABN-Amro), Constantino Gotsis (Citibank), Horacio Vilaró (BankBoston), Paul Elberse (Nuevo Banco Comercial), Daniel Cairo (Banco República), Milton Feria {Asociación de Bancos), Juan Berchesi (República AFAP) y Carlos Perera (Bolsa de Valores). Había café, té, agua mineral y caramelos.
Kólher comentó que Brasil está ‘recuperándose’ y se congratuló por la posición de ‘liderazgo’ continental del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva y por la forma ortodoxa en que se manejó hasta el momento el ministro de Economía, Antonio Palocci. Sin embargo, manifestó ‘preocupación’ respecto de Argentina; dijo que en ese país ‘no hay un clima sustancial de inversiones’ que permita! pensar en un crecimiento ‘sustentable’ y que la reactivación que se dio en los últimos meses obedeció a un proceso ‘pasajero’ de sustitución de importaciones.
Dijo que el FMI había tenido una actitud ‘muy corajuda’ al aprobar en 2002 un crédito para Uruguay por un monto ‘récord en la historia’ del organismo, en virtud del tamaño de la economía local, que Uruguay ‘merecía’ esa ayuda y contó que a la hora de tomar la decisión el staff del FMI tuvo en cuenta la ‘dignidad internacional’ del país, su ‘reputación de buen pagador’, y el hecho de que ‘buena parte’ de la crisis se debió a los ‘países vecinos’. Más de una vez elogió a Batlle y Atchugarry por la forma en que lograron encauzar la crisis bancaria y por el canje de deuda.
Tras pedir a los empresarios su visión sobre el futuro del país, escuchó varias quejas de Balestra, Castells, Alfonso y Benavente, entre otros, sobre el elevado costo del Estado, en particular por la cantidad de funcionarios públicos y por las ta! rifas de los servicios monopólicos. Le dijeron que el sector privado ‘no soporta más’ el peso del Estado y que ‘cada vez’ que se pretende hacer una reforma en una empresa pública surgen trabas. Citaron el ejemplo del referéndum contra la asociación de ANCAP con empresas privadas.
Kólher admitió que históricamente Uruguay acostumbró a realizar las grandes reformas estructurales por ‘consenso’ y que a veces eso insume un tiempo ‘demasiado largo’, pero dijo que en el país había una ‘democracia’. Aconsejó a los empresarios a ‘insistir’ ante el sistema político para que esas transformaciones se lleven a cabo, y advirtió que si no se hacen las reformas que se precisan para asegurar un ‘crecimiento sustentable’, Uruguay corre el riesgo de sufrir problemas similares a los de 2002 dentro de ‘un par de años’. En ese sentido, reconoció que Uruguay ‘nunca’ tuvo un superávit fiscal primario de 4% del PBI como el que prometió a alcanzar el gobierno en los próximos años.
Benavente dijo que el gobierno hace el ajuste de gastos vía una mayor inflación (‘por precio’) y no a través de la baja de salarios públicos o despido de funcionarios (‘por cantidad’), por lo que se corre el riesgo de ‘ahogar a la economía’. Kólher comentó: ‘Yo no podría haber expresado mejor mi pensamiento que lo que usted ha dicho en este momento’. Dijo que ‘más temprano o más tarde’ se deberá hacer un ajuste ‘por cantidad’.
Los ejecutivos manifestaron su desagrado por el fuerte costo que le generan al Estado las ‘deficiencias’ de los bancos públicos (República e Hipotecario). Ésos son ‘los riesgos que se corren’ cuando existen instituciones cuyas acciones son en su totalidad del Estado, respondió Kólher. Dijo que esas entidades deben ser ‘reestructuradas’ de manera tal de lograr que sean ‘más eficientes’ y que estén sometidas a una ‘menor ingerencia del sistema político’ que la que tienen hoy.
Berchesi -en nombre de todas las AFAPs- le hizo saber a Kólher del ‘temor’ de que los! políticos propongan hacer un ‘mal uso’ de los ahorros de los trabajadores al estilo de lo que se hizo en Argentina. El directivo del Nuevo Banco Comercial, Elberse, le comentó: ‘tu bien sabes Horst que con el apoyo del FMI estamos en el camino para tratar de venderé! banco, pero si hay ingerencia política va a ser imposible’. Agregó que temía que el sistema político intentara usar en algún momento la plata del banco.
Cairo, el presidente del BROU, dijo que si ‘alguien’ había ‘sufrido’ la presión política esa persona era él, al tener que aceptar la refinanciación de deudas de productores agropecuarios por orden del gobierno. En tanto, Simón (ABN Amro) señaló la ‘preocupación’ que hay en los bancos por la eventualidad de que el Parlamento apruebe leyes de refinanciaciones genéricas y de suspensión de ejecuciones interviniendo en los contratos entre privados.
Kólher resaltó la necesidad de ‘preocuparse por la defensa de los contratos’, pero elogió a Batlle: ‘En comparaci! ón con un país que está más al sur, habría que valorar el respeto que se tuvo en Uruguay por los contratos privados’.
En tanto, ante el planteo de los líderes de las gremiales empresariales en cuanto a la falta de acceso al crédito y a lo ‘caro’ del mismo, Kólher respondió que para que haya financiamiento se necesita ‘confianza’ y que ésta ‘no se decreta’, sino que ‘se gana’. También consideró que no hay ningún país que pueda ‘subsistir’ sin sistema financiero. Ante el reclamo de algunos ejecutivos sobre la necesidad de una ley de fideicomiso que permita dinamizar el acceso al crédito, Kólher dijo no saber ‘por qué se había demorado tanto’ la aprobación de un proyecto al respecto que está a estudio del Parlamento.
Kólher habló varias veces de la necesidad de mejorar la situación social. Tras una de sus intervenciones al respecto, Simón expresó que a los bancos también les preocupa ese aspecto y que quienes los conducen no son ‘tontos’ y saben que disponer refinanciacio! nes de deudas en acuerdo con sus clientes en momentos de crisis como el actual es más favorable para sus negocios que si se opusieran a hacerlo.

Equipo económico
En las reuniones con el equipo económico, Kólher instó a agilizar las reformas que el gobierno se comprometió a realizar, como las de las cajas de jubilaciones Policial, Militar y Bancaria, del sistema impositivo, competencia en los sectores petrolero y de telecomunicaciones, auditoría externa del Fondo de Estabilización del Sistema Bancario y establecimiento de los activos remanentes de los bancos liquidados.
En el encuentro con Batlle, el titular del FMI volvió a elogiar la ‘conducción’ económica y en especial a Atchugarry, y dijo que la operación de canje de deuda que realizó Uruguay es ‘un ejemplo para el mundo’.
Ayer miércoles 25 el vicepresidente Luis Hierro – que estuvo en esa reunión- expresó que el FMI quería que Uruguay incumpliera con el pago de la deuda (‘proponía que fuéramos a un defaul! t’) y que Kólher vino al país para darle la razón ai gobierno en el sentido de que hacerlo ‘hubiera significado un mayor desorden’.

Líderes
Por su parte, Sanguinetti aseguró que en su entrevista con Kólher, éste dejó traslucir su ‘preocupación’ ante la posibilidad de que ‘se dicten leyes o actos administrativos que violen normas jurídicas, que violen los contratos, que cambien las reglas de juego’, algo que el ex mandatario
consideró ‘normal’ y ‘lógico’.
Lacalle en tanto le informó a Kóhler sobre el proyecto de seguros de depósitos que está impulsando y coincidió con el jerarca en la necesidad de reformar las empresas públicas para mejorar su ‘gestión’ y ‘eficiencia’.
Vázquez informó a dirigentes de izquierda que ‘notó’ en el número uno del FMI una ‘sensibilidad humanista’ y que compartió con el jerarca la necesidad de alcanzar una ‘mayor justicia social’. Contó que cuando le habló a Kóhler de la problemática social, éste último le recordó que tras la II G! uerra Mundial, Europa optó por un ‘socialismo de mercado’. Vázquez dijo que Kóhler lo invitó a que vaya a Washington antes de fin de año, y aseguró que lo hará.
En tanto, en la reunión que mantuvo con los senadores, Kólher indicó que el FMI ‘no tiene ninguna posición ideológica’ sobre las reformas, pero dijo que ‘recomienda hacerlas porque es la única forma que tiene un Estado de gastar menos’. Recomendó que convenzan a la población de las virtudes de las reformas y les pidió que muestren ante ésta el mismo nivel de acuerdos que dijo haber percibido en las reuniones privadas que tuvo en su corta estadía en Uruguay. ‘Las reformas con la gente en la calle no funcionan, traten de buscar consensos’, dijo el economista alemán.