Competencia desleal aducen por un lado. Oportunidad y apertura al mundo se justifican por el otro. Los comercios instalados en Uruguay, liderados por los shopping centers y los locales del Centro de Montevideo, reclaman atenuar o eliminar el actual sistema que permite compras al exterior vía internet por hasta US$200 para evitar una mayor caída…

Competencia desleal aducen por un lado. Oportunidad y apertura al mundo se justifican por el otro. Los comercios instalados en Uruguay, liderados por los shopping centers y los locales del Centro de Montevideo, reclaman atenuar o eliminar el actual sistema que permite compras al exterior vía internet por hasta US$200 para evitar una mayor caída de ventas en el futuro cuando la modalidad se consolide entre los usuarios. Las empresas courier, en cambio, creen que es una plataforma que no afectará al mercado vernáculo y que se debe aprovechar el instrumento para incrementar los negocios. Con la inclusión en la última Rendición de Cuentas del artículo 315 que da jerarquía legal a esta modalidad de adquirir productos, el Estado le ha dado un espaldarazo a los courier (ver recuadro en página siguiente).

En el shopping de Punta Carretas ven la situación “con profunda preocupación”. Esto “va a tener un impacto creciente en la medida en que la gente se vaya acostumbrando al sistema”, dijo a El Observador Julio Durlacher, gerente comercial de Punta Carretas. El ejecutivo lo tildó de “desleal” al competir con el comercio instalado en el país que paga impuestos, genera empleos y producción, y “debe competir de forma desigual con mercaderías con impuestos diferenciales o sin impuestos, a precios a los que los comercios uruguayos no pueden acceder”.

Nelson Gagliardi, presidente de la Asociación Grupo Centro, concuerda en el análisis al discrepar “rotundamente” con este sistema de compra de mercadería que se adquiere en el exterior. Acusa pérdidas de venta, de recaudación y de falta de contacto personal con el cliente en los puntos de venta. “Para eso” se prepara todo el año el comerciante que hace inversiones, apuesta por el merchandising y tiene presencia en los medios de comunicación. “Todo eso se pierde, absolutamente, a raíz de la aparición de este sistema”, indicó.

No obstante, en el Ministerio de Economía informaron que el régimen tiene un impacto marginal en el comercio local (ver recuadro).

Desde el 5 de julio del año pasado rige el decreto 184/012 por el cual es posible comprar encomiendas postales internacionales de entrega expresa sin cargo de impuestos cinco veces al año y por hasta US$?200 cada vez, tasas de envíos y seguro incluidos. La resolución del Ejecutivo está vinculada al Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA, por su sigla en inglés) con Estados Unidos, por lo que las compras se vinculan especialmente con este país. En general, se realizan a través de internet y con pagos online. Antes de esa fecha, solo se podía adquirir mercadería bajo el decreto 506/01 por hasta US$?50.

El nuevo formato ha generado un ascendente interés entre los consumidores, según datos de la Dirección Nacional de Aduanas (DNA), que marcaron un nuevo récord de compras en junio pasado. Ese mes fueron realizadas 13.471 operaciones por internet desde Uruguay, la cifra más alta desde que existe el reglamento, superando incluso a las compras en las fiestas de diciembre que fueron de 12.162. La evolución en este 2013 ha sido de 7.206 compras en enero, de 9.909 en febrero, de 11.239 en marzo, de 7.082 en abril y de 10.860 en mayo.

El total de 59.767 compras en el primer semestre del año 2013 representa 70,2% más que el semestre anterior, cuando ingresaron al país 35.120 paquetes. Además, si se suman los últimos 12 meses, se calcula un total de 94.887 envíos que llegaron a Uruguay, con un valor aproximado de US$?19 millones.

No todos los productos están permitidos, tales como los vinculados a medicinas o fitosanitarios, o que compitan con producción nacional. Recientemente, la Dirección Nacional de Aduanas recordó que está prohibido el ingreso de juguetes que requiere un certificado del LATU y se estableció una regulación en la adquisición de tabletas, la que debe realizarse mediante un trámite ante la Ursec antes de la operación.

El árbol y no el bosque

El empresario Carlos Lecueder, cuyo estudio administra Montevideo Shopping, Tres Cruces, Portones y Salto Shopping, lleva ya algunos meses quejándose de este sistema de compras por internet y recientemente, en el lanzamiento del futuro Nuevocentro Shopping, pidió a los empresarios y comerciantes hacer lobby para frenarlo. En una entrevista publicada el mes pasado en el diario El País, el empresario aseveró que el comercio local “está jaqueado por las compras en el exterior” e indicó que el impacto en las tiendas del país “varía en función del rubro”, donde la vestimenta es la más afectada y cuyas ventas cayeron 10% este último tiempo.

Nelson Barreto, gerente general de Portones Shopping, comentó a El Observador que la población “toma a mal” el que los comercios del país se opongan al decreto que alienta las compras vía web más allá de fronteras. “Creo que están viendo el árbol y no el bosque”, aseguró. “Hay que mirar esto como un todo, el todo es que el Estado recaude impuestos y haga cosas, que la gente gane un sueldo y con eso viva”.

El referente de Portones dijo que el mercado no está sintiendo un fuerte impacto por las adquisiciones de productos bajo esa modalidad porque aún no es “suficientemente importante”, aunque esperan que se masifique en el corto plazo. “Y pensamos en ese futuro”. Barreto indicó que las operaciones no se dan solo bajo el convenio con Estados Unidos, sino que también se “traen cosas de China”. “Basta entrar a internet y observar la mercadería que se adquiere que no tiene nada que ver con el espíritu de la modalidad. Compiten con vendedores instalados. Entonces, dejen a los comerciantes traer de la misma forma”, reclamó.

Para Durlacher, de Punta Carretas, la modalidad ha provocado un impacto negativo en el comercio local ?algo que se acrecentará “en la medida que las autoridades no encuentren una limitación”?, aunque para hablar de cifras todavía es “prematuro”. Recordó que su centro comercial cuenta con 200 comercios, que emplea a 2.500 personas de forma directa y miles de forma indirecta, “que pagan sus impuestos puntualmente”. Los rubros más afectados, mencionó Durlacher, son la indumentaria, el sector de electrónica y calzados. Para el gerente general de este shopping, la reglamentación “no debe existir”. “Nuestros comerciantes tienen el derecho a ser protegidos en sus negocios. No estamos hablando solo de los shopping, hay miles de comercios en Uruguay que se ven afectados en su nivel de facturación y en sus posibilidades comerciales con este tipo de sistema”, agregó.

La vestimenta es uno de los rubros más impactados también en el centro capitalino, según Gagliardi de Grupo Centro. El presidente de la asociación dijo que además se encuentran en desventaja con los freeshops y pidió que se recorte las ventajas fiscales. “No planteamos que se elimine (el sistema de compras por internet), pero sí que los ministerios correspondientes busquen un mecanismo fiscal que acerque los costos. Ese es nuestro reclamo”, señaló.

A este fenómeno se suma un aspecto coyuntural que también afecta a los comercios locales: el poder de compra que goza el uruguayo en Argentina. El tipo de cambio beneficia al oriental que no duda en cruzar el charco para aprovechar los buenos precios. Marcelo Lombardi, gerente general de Tres Cruces, dijo que los viajes a Buenos Aires crecieron en junio el 51%, “el pico máximo de crecimiento”, y que el mes pasado aumentaron 24%, medidos contra el mismo mes del año pasado.

Lombardi añadió que el shopping de la terminal, con relación a la influencia de las compras por internet, vive una “realidad diferente” ante el impacto positivo que ha tenido la ampliación del centro comercial, que “generó más atractivo”, y las “mejores condiciones de servicio”, que incluyó un amplio estacionamiento.

Abrirse al mundo

En la otra vereda, en el sector de los courier, apuntan que se trata de mirar hacia delante, hacia una modalidad que se impondrá por su propio peso, porque el mundo avanza hacia esa dirección, hacia el e-commerce. “Uruguay se abre al mundo o el mundo nos tapa; nos abrimos o nos comen”, dijo a El Observador David Zukerman, de Envía mi Compra. Agregó que el comercio en general debería adaptar esta tecnología para ampliar sus negocios: “Tenemos que pensar en vender para afuera, promocionar los mismos servicios al exterior, y empezar a vender en plataforma de comercio. Hay que dar vuelta la ecuación. Ver los dos ángulos, no solo compras de afuera, sino ventas para allá”.

De algún modo, Zukerman concuerda con los empresarios al decir que la modalidad se consolidará. El sistema “tiende a crecer de forma acentuada. No es solo comercio electrónico o comprar por internet, es comodidad, es tranquilidad. Es más fácil”.

Las cinco compras anuales de US$200 cada una, que no superen los 20 kilos de peso, es un sistema “que llegó para quedarse”, aseguró, por su parte, Carlos Acosta, de Entrega Miami. Cree que es “razonable” que la industria instalada defienda sus intereses y luche para desarrollarse, pero no se puede estar “de espaldas al mundo”. Esta “modalidad de compra permite llegar a cualquier parte del mundo y acceder a cosas impensables”, indicó.

Acosta es optimista y piensa que las dos partes se adaptarán a las circunstancias: “El comercio tradicional y este sistema van a convivir. Es bueno que se plantee en esos términos, con los grupos de presión, los lobbies, forma parte del juego. Esto no es culpa ni de las tiendas ni de nosotros, el mundo gira y trae cosas nuevas. No creo que sustituya al comercio tradicional, no está pensando para eso. Simplemente, tenemos que reinventarnos y buscar cómo atraer al público”.

Mientras tanto, el Correo Uruguayo está por dejar operativo Casilla Mía, un mecanismo que se suma a la modalidad de compra por internet. Para algunos empresarios, que el Estado también incursione en esto es una “incoherencia”. Julio Silveira, quien forma parte del Directorio del Correo, indicó a El Observador que están finalizando el período de pruebas y que entre el 10 y el 12 de agosto ya podrá ser utilizado por el público en general.

Casilla Mía ofrece una dirección en Miami y con una tarjeta internacional prepaga del Banco República se accederá a las compras. “El que compra tiene que ser dueño de la tarjeta”, aclaró Silveira en línea con lo expuesto por la Rendición de Cuentas que pretende asumir más controles en las operaciones.

Con relación a las quejas de los comercios locales, Silveira afirmó que el Correo “no fija las normas de comercio internacional”. “Esto es un negocio de una empresa del Estado, lo hace en tanto esas normas están para todos”. El directivo del Correo recalcó que el sistema de compras en el extranjero permite ser “testigos” de lo que “son los precios” internos. Un vaquero allá te sale $700 y acá $2.000, entonces, “alguien tiene que dar una explicación de esa diferencia”.

Fuente: EL OBSERVADOR  TEMA DEL DIA 03/08/2013 Página 2