El gobernante norcoreano Kim Jong Il y el presidente surcoreano Roh Moo-hyun firmaron un acuerdo por el que ambos países pactaron “cooperar estrechamente para que cese la hostilidad militar y asegurar la paz y la disminución de la tensión en la península coreana”, señaló la declaración de la primera cumbre entre los mandatarios actuales de…

El gobernante norcoreano Kim Jong Il y el presidente surcoreano Roh Moo-hyun firmaron un acuerdo por el que ambos países pactaron “cooperar estrechamente para que cese la hostilidad militar y asegurar la paz y la disminución de la tensión en la península coreana”, señaló la declaración de la primera cumbre entre los mandatarios actuales de las dos Coreas -y la segunda entre las dos Coreas-, todavía técnicamente en conflicto.

Entre los principales puntos de consenso entre los líderes coreanos, se destaca la necesidad de superar el armisticio que finalizó la Guerra de Corea (1950-1953) -que no fue firmado por Corea del Norte-, para alcanzar un verdadero tratado de paz. Sin embargo, para lograr avances significativos en este sentido se requiere la participación de Estados Unidos y China, que también intervinieron en el conflicto armado.

Otros aspectos incluyen la delimitación de un área común de pesca en el norte del Mar de China; la cooperación económica, cultural, y tecnológica; la aplicación del acuerdo del 13 de febrero en el que Pyongyang se compromete a clausurar su programa atómico. Este punto, es decisivo para que Estados Unidos dé su visto bueno al proceso de paz, según ha expresado el presidente estadounidense, George W. Bush.

La promesa es que habrá en el futuro reuniones “frecuentes”; la próxima será en Seúl en noviembre para ver los avances del acuerdo.

La cumbre que concluyó ayer es sólo la segunda en los 59 años desde que la Península de Corea fue dividida; la apuesta de ambas naciones se encaminaría, como dice el pacto, hacia una “futura unificación”.