El día 2 de julio de 2014 se realizó el evento “Ley de Inclusión Financiera: ¿Cómo impacta en el sector empresarial?”, el cual tuvo una importante convocatoria tanto de socios como de allegados a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS). Los disertantes en esta oportunidad fueron: el Dr. Ignacio de Posadas (Socio Director…

El día 2 de julio de 2014 se realizó el evento “Ley de Inclusión Financiera: ¿Cómo impacta en el sector empresarial?”, el cual tuvo una importante convocatoria tanto de socios como de allegados a la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS). Los disertantes en esta oportunidad fueron: el Dr. Ignacio de Posadas (Socio Director Estudio Posadas, Posadas & Vecino) y el Cr. Jorge Bergalli (Presidente del Colegio de Contadores, Economistas y Administradores del Uruguay). En primer lugar disertó el Dr. Ignacio de Posadas, quien enfocó su presentación en algunas interrogantes: ¿A dónde apunta la Ley de Inclusión Financiera?, ¿cuál es el verdadero objetivo de la misma?. El expositor planteó que, de acuerdo con el discurso del Gobierno, la ley intenta ser un instrumento que promueva la universalización de derechos, el acceso de todos los ciudadanos al sistema financiero. Mostrando su discrepancia con este punto de vista, sostuvo que este instrumento lejos de promover y garantizar que los grupos sociales más vulnerables accedan al sistema financiero, se está “obligando” a los ciudadanos sin dar opciones. Por lo tanto el sentido real de esta ley no es la inclusión, por el contrario es una ley netamente política que lo que hace es ponerle el nombre de inclusión financiera al objetivo de las autoridades de tener bajo su control la información de todas las transacciones económicas que se realizan. En segundo lugar hizo hincapié en la forma en que la ley considera los honorarios de los profesionales, remarcando que se da una discriminación entre éstos y los trabajadores independientes. El Doctor señaló que la ley plantea procedimientos más duros y restrictivos para los primeros, como ser menor flexibilidad en lo que refiere a los plazos para la limitación del uso de efectivo, o la no inclusión de los honorarios profesionales entre los casos de dinero inembargable. Particularmente los escribanos son puestos, según su visión, “al servicio del Estado” y son pasibles de importantes sanciones en caso de estar involucrados en procedimientos que se alejen de la normativa de la ley en cuestión. Mencionó su gran preocupación en lo que refiere al derecho a la intimidad, sosteniendo que “la ley consagra el Gran Hermano”. A partir de la implementación de esta ley, el fisco podrá acceder a la realidad económica de cada persona, viéndose limitadas la libertad y confidencialidad de los individuos. Al mismo tiempo estableció que con esta ley se liquida el secreto bancario. De Posadas resaltó los anteriores como los elementos que deberían generar mayor preocupación y sostuvo que la ley trata de ocultarlos, utilizando una metáfora: “la ley es un bosque que esconde estos árboles”. Se trata de una ley muy extensa que tiene varios elementos, por ejemplo se refiere a facilidades para la población en el acceso a préstamos asociados a su sueldo, el “ahorro joven”, los descuentos de I.V.A., todos elementos bien recibidos por los ciudadanos, pero que no necesitaban de esta ley para ser aplicados. Es por ello que se los ve como elementos que buscan disuadir la atención de los puntos de mayor interés para el Estado y a su vez, más perjudiciales para los ciudadanos:: prohibir o restringir el pago en efectivo de por ejemplo los salarios y someter a determinadas actividades económicos a la no utilización del dinero en efectivo. El Dr. de Posadas en el cierre de su presentación sostuvo que la Ley de Inclusión Financiera se encuentra en el marco de la inconstitucionalidad, restringiendo derechos pero sin fundamentarse en el interés general, incumpliendo con el artículo 7º de la Constitución de la República. A continuación realizó su presentación el Cr. Jorge Bergalli, quien comenzó resaltando el hecho de que a priori, la Ley de Inclusión Financiera da la impresión de ser beneficiosa para el sistema económico de un país, pero es una ley muy compleja, y al ahondar en los detalles se pueden notar varios elementos negativos que tendrán un efecto directo en el desarrollo de las actividad privada. A su vez hizo referencia al hecho de que la ley prevé varios elementos que se destacan como necesarios previo a la implementación de la misma. Sin embargo, a juicio del contador, la mayoría de estas precondiciones no se dan en el actual mercado financiero del país, como por ejemplo “amplia oferta de productos y servicios financieros a precios razonables”, o la “promoción y desarrollo de políticas de educación financiera”. Otro aspecto en el que reparó Bergalli fue el caso de las empresas emisoras de dinero electrónico. La ley establece que dichas empresas no pueden cobrar por la emisión ni manejar los fondos que reciben, por ejemplo realizando préstamos. Pero al mismo tiempo sí se destacan varios requisitos que deben de cumplir, los cuales implican importantes inversiones, como por ejemplo la incorporación de tecnología, o el sometimiento a mayores controles. Observa entonces que formar una empresa de este tipo no sería beneficioso para un empresario, ya que quedan dudas acerca de cuáles serían los beneficios en este rubro. También se destacaron los plazos establecidos originalmente en el marco de la Ley de Inclusión Financiera, los cuales no han sido respetados hasta la fecha, por lo que se prevé una reestructuración de los mismos. Dejó en claro que la redacción de la ley implicó un gran trabajo de escritorio y muy poca labor en la calle, dado que en las disposiciones establecidas se pone de manifiesto el desconocimiento que existe respecto a la realidad económica del mundo empresarial. Puso como ejemplo el hecho de que ahora no se podrá pagar con cheques de terceros, desconociendo que para muchas empresas los cheques de tercero actúan como medios de pago y también que el descuento del I.V.A por medio de la utilización de medios electrónicos implicará para muchas empresas realizar una reconversión tecnológica con importantes costos asociados. Finalmente el Cr. Bergalli coincidió con lo expuesto por el Dr. de Posadas, sosteniendo que se trata de una ley que no da la opción de “bancarizarse”, sino que obliga a hacerlo, de lo contrario pone sanciones, y que además permite un mapeo de la información económica de todos los ciudadanos. A su vez destacó varios puntos de la ley que resultan complejos en su implementación, y que no parecen tener respuestas certeras por parte del Gobierno aún, como ser el caso de la adaptación de las redes de POS por ejemplo a los descuentos del I.V.A. previstos, el manejo de los recibos de salarios, entre otros. En términos generales, de ambas presentaciones se desprenden como preocupaciones principales las limitaciones que genera la Ley de Inclusión Financiera en lo que refiere a las libertades, derechos y confidencialidad de la personas, y en términos más amplios, la inconstitucionalidad de la misma, ante lo cual el Presidente de la CNCS, el Cr. Carlos Perera, mostró su preocupación e interés en indagar y avanzar en el tema. Ver presentación de Cr. Bergalli