Advirtió por la carga tributaria que pagan las empresas y destacó la dificultad que tienen para conseguir empleados interesados en mantener la fuente laboral y desarrollar capacidades. Además, señaló que el gobierno debe “cuidar el gasto” público porque es como “la economía de la casa: si uno no cuida, no puede comer”. -¿Cuáles son los…

Advirtió por la carga tributaria que pagan las empresas y destacó la dificultad que tienen para conseguir empleados interesados en mantener la fuente laboral y desarrollar capacidades. Además, señaló que el gobierno debe “cuidar el gasto” público porque es como “la economía de la casa: si uno no cuida, no puede comer”.

-¿Cuáles son los temas fundamentales que cree deben mejorarse para el sector del comercio en 2014?

-El año funcionó razonablemente bien, pero sí se notó una disminución en el crecimiento. Seguimos creciendo, pero es más bajo del que veníamos teniendo. Vamos a estar en un crecimiento de 3,5% o 4% pero veníamos con un ritmo más acelerado. Esa evolución de la tasa de crecimiento potencial sí es buena noticia. El desafío está en qué hacer para que esta tasa de crecimiento sea sostenible en el tiempo. Es un desafío, que además es una de las preocupaciones del sector empresarial. En definitiva, va a depender de las políticas económicas que maneje el gobierno. En la última Encuesta de Actividad del Comercio y los Servicios correspondiente al tercer trimestre del año pasado se observó que más del 40% de los empresarios consultados consideró que el incremento de los costos laborales es uno de los factores que tiene mayor incidencia negativa en la rentabilidad de sus negocios. El incremento de los salarios y las cargas sociales representaron algo negativo en el resultado económico de las empresas, en la medida que los salarios crecen por encima de la productividad de los trabajadores. Eso preocupa.

-A su criterio, debería modificarse la fórmula para calcular los ajustes salariales.

-La productividad del trabajador no compensa el costo. Cada sector negocia sus ajustes. Los costos se están incrementando. Cuando uno negocia salarios, la gente quiere conservar su poder adquisitivo y si es posible mejorar algo. Lo ideal sería que la mejora fuera por eficiencia, no solamente por mejorarse. Habría que tener un sistema en el que los salarios se fijen de una forma sólida y que si hay que aumentar algo, fuera como premio al asalariado. De esa forma se estabilizaría.

-¿Cree que es un problema de la negociación colectiva tripartita que reinstaló el gobierno del Frente Amplio?

-Siempre fui partidario de la negociación bipartita. El Estado a veces se inclina para un lado o para el otro. Lo que hay que buscar es que la gente negocie de una forma razonable. El equilibrio de tener un tercero siempre es bueno, pero lo mejor sería que el diálogo fuera bipartito. Esta vez se marcó un 3% más de aumento, pero ese es un crecimiento salarial que no se otorga por la eficiencia. Es solo por negociar.

-Uno de los problemas que enfrentaron algunas industrias fue la falta de mano de obra calificada. ¿En el sector comercio se observó la misma realidad?

-Hay dificultad para ingresar trabajadores en los distintos sectores de la actividad. El elemento más notorio es el de las tareas a desempeñar que requieren un mayor grado de especialización. La gente no está preparada para esos trabajos, entonces tiene que estar preparada para aprender, tiene que haber interés.

-¿Ese es un tema laboral, educativo o pasa también por una cuestión cultural?

-Las familias están educando menos a los hijos. Antes jamás un menor de edad cometía un asalto. Hoy tenemos menores haciendo cualquier tipo de cosas. El menor no es el problema, es quién lo educa y el entorno en el que está. Pero la responsabilidad es de los padres. Tenemos que buscar una forma de estimular para que podamos recuperar el nivel que había en Uruguay no hace muchos años atrás. Que el nivel para mi opinión era muy bueno. Quedaba abierta la puerta y no pasaba nada; hoy no sé qué pasa. No es solamente la gente como educa, hay también que tener un sistema de seguridad más manejada y guiado.

-Uno de los reclamos empresariales es la carga impositiva. ¿Cuál es la situación en el comercio luego que la reforma tributaria bajó el aporte patronal?

– La carga impositiva es fuerte, continúa en el entorno del 30%. Es importante. Cada US$ 100 que se genera de actividad hay US$ 30 que se pagan de impuestos. Hay que cuidar el gasto. Es aquello de la economía de la casa: si uno no cuida, no puede comer. El hecho de bajar los impuestos para la nafta en frontera es una necesidad para evitar que vayan a cargar en otros lados. Pero es mejor bajar en todos lados. La presión fiscal es grande, hay que buscar abaratar el costo del funcionamiento del Estado también.

-¿Cree que el gobierno no aprovechó un período de bonanza económica?

– Cuando uno maneja algo lo que tiene que hacer es tener ciertas previsiones. Yo no sé cuáles habrán hecho y de qué corte, pero uno observa que el gasto está creciendo.

-En ese escenario que señaló, ¿cuáles son las expectativas de los empresarios para este año?

-Tenemos un año electoral, ya ese es un factor de coyuntura. Está signado no solo por el contexto de desaceleración de la actividad económica, también con esos aumentos del deterioro de las cuentas públicas o el precio del dólar. El desafío será poder preservar los niveles de competitividad. Ese es el problema principal. Habrá que trabajar en forma coordinada sobre las principales políticas macroeconómicas, monetarias, cambiarias y fiscales, para que ellas no se transformen en una traba más para la competitividad de las empresas. Es necesario llevar adelante políticas que tengan como objetivo incrementar la productividad. La actividad privada si es incentivada significa que el empresario decida invertir y crear puestos de trabajo.

-¿Cómo es la relación de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios con el gobierno?

-Tenemos buena relación. El tema es lo que ellos quieran hacer. Nosotros podemos decir algunas cosas, ellos nos escuchan. El tema son las definiciones que se deben tomar después. Hay que tratar de conjugar todo. Estamos conversando siempre, los políticos son los que nos llevan las cosas hacia arriba o hacia abajo.

-¿Cuál es su opinión de José Mujica como presidente?

-Fue elegido por el pueblo. Tiene su forma de ser, de repente hay cosas que podemos compartir y cosas que no, como con cualquier presidente.