El proyecto de ley de reforma tributaria impulsado por el gobierno, apunta a extender la cantidad de contribuyentes, gravar a todos quienes obtengan rentas de origen empresarial, disminuir algunos impuestos y aumentar otros, y reducir la cantidad de tributos. Si el Parlamento aprueba la reforma tributaria que ideó el gobierno, la carga impositiva aumentaría para…

El proyecto de ley de reforma tributaria impulsado por el gobierno, apunta a extender la cantidad de contribuyentes, gravar a todos quienes obtengan rentas de origen empresarial, disminuir algunos impuestos y aumentar otros, y reducir la cantidad de tributos.

Si el Parlamento aprueba la reforma tributaria que ideó el gobierno, la carga impositiva aumentaría para empresas unipersonales y para profesionales universitarios, y se crearía un nuevo Impuesto a la Renta Empresarial en sustitución del que grava Industria y Comercio que abarcaría a un amplio número de nuevos contribuyentes.

Asimismo, se propiciaría la reducción de la brecha que existe entre los precios de las naftas y del gasoil, y el descuento de IVA que ahora gravaría a los combustibles para algunos sectores de actividad. También se provocaría una reducción inmediata de la tasa mínima de IVA —que grava alimentos básicos, medicamentos y servicios turísticos— de 14 a 12%, y se ampliarían los objetos gravados por ese impuesto, es decir que se iría a su generalización.

Por ejemplo, la tasa mínima se aplicará a “los servicios vinculados a la salud de los seres humanos” —que sustituirá al Impuesto Específico a los Servicios de Salud— y a las ventas de leche larga vida.

En tanto, la tasa básica de IVA (23%) se aplicará a las ventas de naftas y de gas oil, y sustituirá al Impuesto Específico Interno (Imesi). Esa medida propiciará un objetivo que fue planteado días atrás por el presidente de Ancap, Jorge Sanguinetti, que consiste en reducir la diferencia de precios entre nafta y gasoil. Por intermedio del descuento de IVA, los sectores de actividad formal podrían ser beneficiados en virtud de esa situación.

La iniciativa gubernamental también dispone facultar al Poder Ejecutivo a rebajar las tasas mínima (14%) y básica (23%) del IVA, a 10% y 19%, respectivamente, pero establece que “esa facultad sólo podrá ser ejercida cuando se alcancen las metas fiscales comprometidas presupuestalmente”.

EXTENSION. Por otra parte, la reforma tributaria se traducirá, para algunos expertos consultados por El País, en algo similar a un Impuesto a la Renta de las Personas Físicas; y además, simplificará la estructura impositiva. Por ejemplo, el Impuesto a las Rentas de Industria y Comercio (IRIC) y el Impuesto a las Rentas Agropecuarias (IRA) se conjugarán en el nuevo Impuesto a las Rentas Empresariales (IRE), que incluirá a las actividades de servicios, comerciales y agropecuarias.

El IRE afectará a nuevos contribuyentes, como los que reciben anualmente $ 1:755.000 o más por alquilar inmuebles.

El proyecto de reforma tributaria implicará un aumento de la tributación para los profesionales universitarios, y para otros sectores, como los despachantes de aduana, rematadores, corredores y productores de seguros, agentes y corredores de la Dirección de Loterías y Quinielas.

Las empresas unipersonales pasarán a disponer de un régimen de tributación opcional, entre el Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP), y el IRE; de todas formas, en cualquiera de los casos la tributación aumentará, ya que esa clase de empresas dejarán de tributar montos fijos como en la actualidad, y su paga se corresponderá con su facturación.

EQUIDAD. A juicio del gobierno, el proyecto tiene como objetivo “consolidar el propósito de dotar al sistema tributario uruguayo de un equilibrio razonable entre eficiencia y equidad”, según lo expresado en la exposición de motivos de la iniciativa.

“Se incorpora al ámbito de aplicación del IRE a las rentas obtenidas por las empresas unipersonales que prestan servicios personales fuera de la relación de dependencia (…) Se establecen asimismo normas de administración tributaria, tendientes a mejorar las condiciones en que dicha gestión se lleva a cabo”, añade el Ejecutivo.

Asimismo, el gobierno manifiesta su intención de “conferir estado parlamentario a la iniciativa, a efectos de habilitar todos los mecanismos de consulta y análisis que sean necesarios para alcanzar los acuerdos capaces de dar sustento a la reforma”.

La aspiración oficial es que el proyecto genere un debate parlamentario, que produzca un enriquecimiento del texto original, explicaron a El País fuentes del Ministerio de Economía.

La remisión del proyecto fue acordada por el gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El texto completo se encuentra en el sitio de la Presidencia de la República en Internet:

www.presidencia.gub.uy

El control en la DGI

La incompatibilidad de tareas y dedicación exclusiva de los funcionarios de la Dirección General Impositiva (DGI) es una de las reformas que plantea el Poder Ejecutivo en su proyecto.

Ambas aspiraciones surgieron en los primeros meses del gobierno de Jorge Batlle, que no obtuvo apoyo en sucesivos intentos de iniciativas legislativas.

El artículo 35 del proyecto establecerá, en caso de ser aprobado, la facultad del Poder Ejecutivo de crear un régimen de “dedicación exclusiva”, el cual será puesto en práctica de manera “gradual y optativa”, en función del aumento de la recaudación de la DGI. Asimismo, el Ejecutivo determinará un “régimen de incompatibilidades” para los fun- cionarios.

Precisamente, la doble condición de varios funcionarios de la DGI, que de forma paralela a sus tareas en ese organismo prestan servicios profesionales a empresas privadas que tributan al Estado, propicia irregularidades que se traducen en evasión de impuestos, a juicio del gobierno.