Estimados amigos y colegas empresarios y comerciantes de todo el país, Finaliza un nuevo año y es momento de los balances, de mirar en retrospectiva lo que hicimos durante 2018, de corregir los errores y, a partir de eso, empezar a planificar un 2019 que asoma desafiante, donde realizaremos planteos y escucharemos las propuestas de…

Estimados amigos y colegas empresarios y comerciantes de todo el país,

Finaliza un nuevo año y es momento de los balances, de mirar en retrospectiva lo que hicimos durante 2018, de corregir los errores y, a partir de eso, empezar a planificar un 2019 que asoma desafiante, donde realizaremos planteos y escucharemos las propuestas de los diferentes candidatos a la Presidencia de la República para mejorar los problemas del sector, pero más aún trabajaremos sabiendo que el futuro depende en primer lugar de nosotros mismos.

Durante 2018 la estrategia de la Cámara me permitió cumplir un objetivo y anhelo personal: estar en contacto directo y personal con una enorme cantidad de socios gracias a una gira nacional que nos llevó a hacer más de 5000 kilómetros para estar en los 19 departamentos de Uruguay. Encabezar una organización con más de 150 años de historia, con más de 120 gremiales y 15.000 empresas socias, hace que el contacto cara a cara con ustedes sea un compromiso ineludible. Fue un esfuerzo importante, pero bien valió la pena hacerlo porque allí pudimos confirmar y conocer de primera mano las dificultades de muchísimos comerciantes y profundizar en las diferentes iniciativas de la Cámara al servicio de todo el sector.

Pudimos comprobar que el orgullo de ser empresario, de emprender, de ser comerciantes, de vender y de facilitar el acceso a bienes y servicios.

En ese contexto se hace más valioso aún el trabajo de quienes, además de dedicarse a sus negocios, invierten tiempo en sus gremiales locales o sectoriales y también en proyectos de desarrollo social que trasciende sus propias empresas y los convierten en actores fundamentales del desarrollo de sus comunidades, aún haciéndolo en silencio.

Promover nuestra actividad no solo es necesario porque es nuestra forma de vida y el sustento de nuestras familias sino porque estamos convencidos de que con más comercio hay más trabajo, se generan más oportunidades para alcanzar metas personales y colectivas y hay mayor crecimiento. Podemos decir sin dudarlo que si hay más comercio hay un mejor país para todos.

Otros de los hitos que quiero destacar es el exitoso trabajo que desde la Cámara se ha desarrollado en las negociaciones de los Consejos de Salarios. Respetando siempre el espacio necesario de intercambio con los trabajadores, logramos acuerdos en todos los sectores y hoy ya tenemos cerradas más de 75% de las mismas. Aún con dificultades y conscientes de la necesidad de mayor flexibilidad, confiamos en que estos espacios de negociación colectiva se conviertan en espacios de ganar-ganar, ya que, si una parte pierde, perdemos todos.
La representatividad o asesoramiento en el tema relaciones laborales y negociación colectiva en más de 56 grupos es un rol clave de la Cámara, así como la que ejercemos en otros ámbitos como el INEFOP, Consejo Superior Tripartito, Comisión de Clasificación, Consejo Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo, Comisión de Normas Internacionales, Organización Internacional del Trabajo, entre otros.

Esa representatividad se potencia año a año sumando más empresas y organizaciones empresariales que adhieren a nuestra visión y a nuestra forma de trabajo. En ese sentido, este año pudimos darle la bienvenida como socio a la Asociación de Supermercados del Uruguay.

Otro avance importante fue la consolidación del “Programa de Reconversión Laboral en el marco de incorporación tecnológica y la sustentabilidad ambiental”, más conocido como el “Progretec”. Durante este año, el Programa realizó investigaciones sectoriales para diagnosticar y denunciar algunas de las dificultades más importantes que enfrentamos. Para ello trabajó junto a quince gremiales y 150 empresas y así preparar a más de 1.500 empleados ante los cambios tecnológicos que genera la automatización del trabajo por la aplicación de tecnología y para el cuidado del ambiente.

En los pocos meses que lleva de ejecución ha desarrollado estudios, metodología y acciones concretas en empresas de diferentes sectores, regiones y tipos de empresas. Algunos ejemplos son los trabajos desarrollados con empresas del sector automotor, salud, financiero, panaderías, hotelería, gastronomía, transporte y seguridad.

Insto e invito a todos aquellos que sienten que la tecnología es una amenaza o puede ser una gran oportunidad a que se acerquen a la Cámara y aprovechen este programa que llevamos adelante en el marco de un acuerdo con el INEFOP.

Como dije anteriormente, 2019 irrumpe desafiante. Señalando estos logros y el trabajo del 2018 no pretendo ocultarles la preocupación que tengo luego de conocer los informes económicos que los equipos técnicos de la Cámara nos han acercado y que nos llevan a ser cautelosos con el futuro, por no decir pesimistas. No quiero pecar de iluso pensando en que estamos en un buen momento del sector cuando la realidad indica que 2018 será recordado como un año de fuerte desaceleración del sector Comercio y Servicios y que esto ya se proyecta para el primer trimestre del año entrante. Pero la verdad es que prefiero que nuestra característica principal como comerciantes, el optimismo, prime sobre estos informes.

Si tenemos en cuenta que el año que viene el país vivirá un nuevo proceso eleccionario, debemos tener los oídos bien abiertos y la mente muy clara para poder levantar la voz y expresar nuestra opinión, nuestros reclamos, con el objetivo de construir una mejor sociedad para todos. Desde la Cámara nos encontramos trabajando en diferentes documentos y propuestas para recibir a los diferentes candidatos que competirán por la Presidencia de la República y así hacer el debate más rico. Es por esto que quiero compartir con ustedes cuál será nuestra hoja de ruta y cuáles serán nuestros ejes de trabajo para el próximo año.

En primer lugar, la seguridad. No hay actividad comercial posible si no hay condiciones de seguridad para los comerciantes, sus trabajadores y sus clientes. No es un tema sencillo, no es un tema que podamos delegar exclusivamente en los gobernantes. La inseguridad pública es el resultado de un complejo proceso social difícil de revertir y con el que lamentablemente estamos teniendo que convivir.

En segundo lugar, el tema del empleo y las relaciones laborales. El país ha avanzado mucho en materia de derechos del trabajador, pero por momentos la hiper-regulación o la rigidez de algunas normas atenta contra la existencia de algunas actividades o contra la generación de nuevos empleos. En este sentido se hace imprescindible trabajar para una mayor flexibilidad laboral que considere características de actividades diferentes, en diferentes lugares y momentos, que obviamente precisan de marcos regulatorios específicos.
En tercer lugar, el problema del informalismo. Este punto tiene que ver con la competencia leal, con trabajar todos con las mismas condiciones y no partir de la desigualdad de que mi competidor ofrece un precio 22% más bajo porque evade el IVA o mucho más porque no paga ni renta, ni los aportes a los trabajadores, o se cuelga de la luz o trae mercadería de contrabando. Este tampoco es un tema sencillo: involucra aspectos económicos, sociales y hasta culturales, pero lo cierto es que en una sociedad organizada deben respetarse las normas.

Por último, el gran tema de la competitividad. Ninguna actividad económica es viable sin un componente de comercio. La industria tiene que vender sus productos, los servicios tienen que atraer clientes y los comerciantes tenemos que innovar y buscar la forma de facilitar el acceso a productos de todo tipo, cumpliendo con los clientes, ofreciendo información, calidad de servicio, seguridad, comodidad y así seguir siendo un eslabón clave en el funcionamiento y desarrollo del país. Porque la sociedad no se desarrolla sin un buen comercio local e internacional. Crear y defender las condiciones para que esa actividad comercial se desarrolle y crezca es nuestra misión como empresarios y como dirigentes empresariales.

Estos cuatro ejes trazarán el 2019 para la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay. Al igual que muchos de nosotros que nos levantamos temprano y abrimos el local con la esperanza de que será un gran día, los invito a levantar la persiana del 2019 con ese mismo espíritu y a encarar el año llenos de ilusiones y proyectos. Lo mejor está por venir y depende de nosotros.

¡Felices fiestas y un gran 2019!
Julio César Lestido

Presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay