PRIMERA MESA REDONDA 2001EL DESEMPLEOPRESENTACION LIC. BORLANDELLISeñoras, señores les doy la bienvenida a esta primera mesa redonda, segunda actividad del año de la Academia Nacional de Economía. Lamentablemente el promotor de este tema, como tema central para el ciclo de actividades de la Academia para este año, no está con nosotros por una indisposición de…

PRIMERA MESA REDONDA 2001

EL DESEMPLEO

PRESENTACION LIC. BORLANDELLI

Señoras, señores les doy la bienvenida a esta primera mesa redonda, segunda actividad del año de la Academia Nacional de Economía. Lamentablemente el promotor de este tema, como tema central para el ciclo de actividades de la Academia para este año, no está con nosotros por una indisposición de salud, leve, debo agregar, que es el Dr. Ramón Díaz, que desde fines del año pasado decía  que el tema principal para este año debería ser el tema del empleo, el desempleo, su diagnóstico y los temas vinculados a esta problemática.

Pensamos, además de esta mesa redonda, organizar otra mesa redonda más y vamos a tener a fines de julio la visita de un uruguayo profesor de economía laboral en Chile, el Dr. Claudio Sapelli. Hemos puesto bastante énfasis para este tema para este año y esperamos que contribuyamos en algo a aclarar las ideas en este tema tan crucial de la sociedad uruguaya.

Nos acompañan el economista Julio de Brun, además de amigo, Presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo, coordinador académico de Economía en la Universidad ORT del Uruguay, el Dr. Juan Dubra, profesor en la Universidad de Montevideo, se graduó como Doctor en economía en la Universidad de New York, y justamente su tesis doctoral tiene que ver con el tema del trabajo, y el Ec. Juan Manuel Rodríguez, profesor en la Universidad Católica del Uruguay, director del proyecto Rlaciones laborales de dicha Universidad y consultor con una serie de publicaciones en materia laboral, además de haber sido compañeros en un mismo programa radial, hace unos cuantos años.

Dejamos la palabra al Dr. Juan Dubra, para iniciar esta serie, normalmente lo que hacemos es unos 20 minutos aproximadamente de presentación inicial y luego la posibilidad de hacer comentarios en función de lo que hayan expresado cada uno de los colegas. Y si hubiera tiempo vamos a hacer una breve ronda de preguntas.

 

Dr. JUAN DUBRA.

 

Quisiera agradecer a la Academia por invitarme a participar de este ciclo.

Hoy voy a hablar sobre cómo se llegó al 15% de desempleo que hay hoy en Uruguay: cuáles son sus causas. Así podremos tener alguna idea más acabada de cómo hacer para reducirlo.

Típicamente en cualquier tasa de desempleo hay varios componentes. El primero es el desempleo friccional, que es aquel que se deriva de la naturaleza misma de los procesos de búsqueda de trabajo, de las fricciones del mercado laboral. Es el que existe por el solo hecho que una persona en un mercado en buen funcionamiento tarda algún tiempo en conseguir el empleo deseado.

El segundo, es el desempleo asociado a la etapa del ciclo económico en la que se encuentra la economía. Así, por ejemplo, una economía que se encuentra en auge tendrá una tasa de desempleo baja, y una que se encuentra en recesión tendrá una tasa de desempleo alta.

Como dije anteriormente la tasa de desempleo es hoy 15%. Hace exactamente tres años, antes del comienzo de la recesión que nos afecta hoy, era 10%. Por tanto yo diría que la parte del desempleo asociada al ciclo es de 5%. Sobre este 5% no voy a hablar hoy, más que para decir que sobre él es que se ocupan típicamente los macroeconomistas y que las posibilidades de reducirlo son bien conocidas.

Tampoco voy a hablar del 3-4% de desempleo friccional. El desempleo friccional es algo sobre lo que la gente no se ocupa habitualmente, pues uno suele pensar que es parte de un mecanismo eficiente de asignación de recursos. Por ejemplo, no es eficiente que una persona con calificaciones y habilidades muy específicas entre en el primer trabajo que le ofrecen.

Sobre lo que sí voy a hablar, es sobre 6 ó 7% restantes. Del desempleo que no se deriva del ciclo económico, y del desempleo que no es friccional.

 

Empezando en 1990, Uruguay ha encarado una serie de cambios profundos, de “reforma estructural”. Entre ellos, el más importante en lo que concierne a lo que voy a decir hoy, ha sido el “desmantelar” la industria sustitutiva de importaciones. Ha habido otros, como la reforma jubilatoria, pero no hablaré sobre ellos hoy.

Con el ingreso al Mercosur, la baja de tarifas y aranceles, y el crecimiento de los salarios en dólares, una parte importante de la industria nacional desapareció. Y en la mayoría de los casos, está bien que hayan desaparecido esas industrias. En general se trataba de industrias que habían crecido al amparo de aranceles y otras trabas que generaban una asignación ineficiente de recursos. Es decir, esas industrias existían solo porque estaban siendo protegidas por el Estado que obligaba a los consumidores a pagar precios altos por productos malos. Por supuesto, si esas industrias hubieran sido medianamente eficientes, hubieran podido competir y sobrevivir sin la protección de los aranceles.

Que no se me malinterprete. No estoy diciendo que los empresarios o los trabajadores fueran malos, y que es su culpa que hayan desaparecido esas industrias. Es la culpa de los  gobiernos anteriores, que imponiendo aranceles y otras trabas, indujeron a los empresarios a emprender proyectos que no eran viables en la ausencia de la asistencia del Estado.

Por supuesto, la desmantelación de la industria sustitutiva de importaciones generó un aumento en el desempleo. ¿Por qué no consiguieron trabajos esas personas que quedaron desempleadas? El punto principal de lo que quiero decir hoy, es que el Uruguay destruyó un sistema productivo (malo) pero no creó las condiciones para que surgiera un sistema productivo alternativo.

¿Qué quiero decir con esto?

Para ilustrar lo que estoy tratando de decir, pondré algunos ejemplos.

1) El primero tiene que ver con las rigideces en el mercado laboral. En un trabajo reciente de Alvaro Forteza y Martín Rama se demuestra usando datos de 119 naciones, que los países con mercados laborales rígidos experimentan tasas de crecimiento más bajas que aquellos con mercados flexibles, después de la adopción de programas de cambio estructural.

Ellos dicen que hay básicamente dos mecanismos por los cuales los mercados laborales rígidos pueden afectar las tasas de crecimiento y las tasas de desempleo, una vez que se ha adoptado un programa de reformas estructurales.

El primer mecanismo es económico en naturaleza. Si por ejemplo, ocurre una baja y los mercados laborales son flexibles, ello debería empujar a la baja los salarios en las industrias sustitutivas de importaciones, y por tanto, también empujar a la baja los salarios en las industrias exportadoras, haciéndolas más competitivas, y fomentando el empleo. Si los sueldos no pueden bajar, se generará desempleo en la industria sustitutiva de importaciones y no se generará empleo en el sector exportador. Cuanto más rígido el mercado laboral, más tiempo llevará la reasignación de recursos. Como verán, esta historia tiene algo parecido a la situación uruguaya en la década de los 90.

El segundo mecanismo por el cual los mercados rígidos pueden afectar el crecimiento y las tasas de desempleo una vez que se ha adoptado un programa de reformas estructurales, es político en su naturaleza. El argumento va más o menos así. Supongamos que una parte importante de los trabajadores están agremiados, como sucede, por ejemplo, en los países con gobiernos grandes, o con empresas estatales voluminosas. Si el gobierno prevé que por adoptar una serie de cambios “en serio” se generará un período prolongado de huelgas, plebiscitos  y marchas, puede decidir adoptar las medidas “a medias”. Esto llevaría a que se adopten las medidas en las cuales no es fácil determinar los perdedores. Como verán, esta historia también tiene algún parecido con la situación uruguaya en la década de los 90.

La conclusión de este primer ejemplo, es que Uruguay no hizo sus deberes a la hora de adoptar medidas que flexibilizaran el mercado laboral.

2) El segundo ejemplo del cual voy a hablar hoy, es del sistema jurídico (en términos amplios). Uno de los temas más “de moda” o más “importante” en el mundo de la economía hoy, es el del “corporate governance” o traducido a los ponchazos, “el sistema legal que rige el funcionamiento de las corporaciones”. Es difícil estimar la importancia que esto tiene para la economía en general, y la inversión y el desempleo en particular. Para explicar un poco de qué estoy hablando, voy a poner un ejemplo.

En todo el mundo, desde hace algunos años, uno de los sectores que más ha crecido y que más inversiones ha generado, ha sido el de las telecomunicaciones. En Uruguay, el sector no ha tenido grandes inversiones. ¿Por qué?

Hoy, Antel y todas sus subsidiarias, incluyendo Anteldata, son una misma institución. Antel es un monopolio en la telefonía básica y ello genera excedentes enormes. En vez de bajar las tarifas, o pasar esos “impuestos” recaudados al gobierno, Antel subsidia a Anteldata. Por eso, la mayoría de las empresas que compiten con Anteldata en la trasmisión de datos, están hoy a punto de cerrar. Eso generará más desempleados.

Pero eso no esto todo. Si uno mira a nuestros vecinos, o a cualquier país más o menos comparable con Uruguay, hay una cantidad de inversiones significativas en el área  de las telecomunicaciones, que en Uruguay no se han llevado a cabo. Uno de los temores mayores de los potenciales inversores es que si entran al mercado uruguayo, Antel creará subsidiaria que compita con ellos en esa área, y que la subsidiará hasta sacarlos del mercado.

Si Antel lo hará o no, no importa. Lo que si importa y esto es lo que quiero resaltar, es que hay en Uruguay una serie importante de empresas que no se rigen por las reglas de mercado.

Lo que tendría que hacer el gobierno en este caso, es separar a Antel de todas su subsidiarias, y que si los uruguayos queremos que Antel tenga el monopolio de la telefonía básica, que eso no afecte lo que sucede en el mercado de llamadas internacionales, o de transmisión de datos.

Este ejemplo que estoy poniendo no sucede sólo en telecomunicaciones. Hace algo así como 8 años que está por reglamentarse la producción de energía eléctrica por privados. Sucede lo mismo con la aviación y podría seguir toda la noche.

3) El tercer ejemplo que quería abordar hoy, lo dejé para el final, pues ya ha sido discutido bastante recientemente. Y es qué pasa dentro de las corporaciones y cómo se dividen los beneficios entre los accionistas grandes y los accionistas pequeños, cuáles son las protecciones que tienen los accionistas mayoritarios para los repartos de beneficios.

Se ha profundizado mucho en este tema, en particular en los últimos años desde el proceso de apertura de Rusia y de China, en lo bien que le iba a China y lo mal que le iba a Rusia. Ello se ha atribuido muchas veces a las diferencias en la regulación de la competencia y cuánto se puede robar en Rusia y cuánto no se puede robar en China.

Les voy a hacer un cuento que viene al caso, que son cosas que hay que tener cuidado en Uruguay cuando se vaya a regular los mercados, por ejemplo, o a privatizar empresas.

Hay una empresa grande de gas que el gobierno ruso decidió repartir a sus accionistas y dijo “bueno tenemos 100 acciones, tenemos 100 empleados vamos a darle una a cada uno de ellos”, el gerente dijo “bueno a partir de hoy no les pago el sueldo” y los tuvo sin pagarle el sueldo durante 6 meses, como no había mercado de capitales la persona que terminó comprando a 100 accionistas minoritarios pagó las acciones a un precio completamente ridículo y se robó la compañía. Ese tipo de cosas son con las que hay que tener cuidado al pasar una economía bastante regular con empresas estatales a un mercado un poco más liberal.

Y lo último que se ha discutido hasta el cansancio tiene que ver con agilizar  la resolución de disputas.

El ultimo punto que voy a tocar hoy, que ya ha sido tratado hasta el cansancio y especialmente últimamente, tiene que ver con reducir el costo país. La mayoría de las empresas uruguayas se ve seriamente comprometida con el elevado costo país que debe soportar en base a servicios básicos e impuestos. Para abaratar los servicios y disminuir los impuestos es necesario actuar sobre: las empresas publicas y los marcos regulatorios que la protegen. Eso tiene que ver con cuánto pagamos los uruguayos por combustible, que puede ser la mitad de precio, y cuánto pagamos por el teléfono que puede ser mucho mas barato y así se puede seguir la lista para siempre.

Y finalmente tiene que ver con los “archi impuestos” que financian un gobierno central grande y a unas intendencias también muy grandes. Uruguay tiene 19 departamentos que para mí podrían ser tres, o dos.

Y una pregunta que a menudo nos hacemos es, si yo soy desempleado, estoy buscando trabajo y si uno piensa, uno no debería aceptar trabajos con sueldos bajos, tengo una mujer, tengo un hijo tengo a quien dar de comer, etc. y ¿por qué los salarios están tan bajos?.

Y un tema que tiene que ver con mi tesis como dijo el Lic. Borlandelli, yo estudié cuáles son los efectos de crear expectativas salariales que no están acordes con mis capacidades y acá en Uruguay, lo que sucede es que con este sistema hay gente muy capacitada pero que está capacitada para una economía que no es lo que se está usando hoy, entonces lo que pasa es que hay gente con capacidades muy grandes que espera tener un sueldo “x” y no lo va a conseguir porque sus capacidades eran buenas para una economía que no es esta.

Dado que es muy difícil cambiar las expectativas de la gente sobre sus habilidades habría que adoptar otro tipo de medidas.

Le voy a hacer un cuento. Unos psicólogos hace un tiempo hicieron un estudio sobre qué creía la gente sobre si misma y fueron a una cantidad enorme de americanos y le preguntaron si manejaba mejor que la gente de igual sexo e igual edad, y el 90% respondió que manejaba mejor que la media. Y practicaron ese estudio en cantidad de actividades, si bailaba mejor que la media, si eran más eficientes como trabajadores, y siempre la respuesta fue la misma, una cantidad abrumadora de gente piensa que es mejor que lo que realmente es en una cantidad de áreas.

Entonces dijeron dado que esa cantidad de gente es tan optimista sobre sus habilidades vamos a ver si esas habilidades son fáciles de cambiar o no.

Repitieron los estudios de si son mejores manejando que la media poblacional en un hospital a la gente que había tenido choques graves, y el 90% de la gente dijo que manejaba mejor que la media.

Entonces esas cosas aplicadas a otras cosas más importantes como economía y en otra cantidad de áreas indican que es muy difícil que la gente cambie su condición básica de cuan valiosa es.

Parte de lo que debería preocuparnos es cuánto más van a bajar los salarios y más que nada hay que enfocarse en la preeducación de la fuerza laboral para lo que sería la nueva economía de mercado.

Muchas gracias.

 

 

 

LIC. BORLANDELLI

 

Muchas gracias Dr. Dubra, ahora le damos la palabra al Ec. Rodríguez.

 

EC. JUAN MANUEL RODRIGUEZ

 

Muchas gracias por la invitación a la Academia Nacional de economía.

Voy a ordenar lo que voy a decir básicamente en tres partes, primero voy a dar algunos criterios genéricos, de qué es lo que debe analizarse: el equilibrio del mercado de trabajo o de la generación y manutención de empleos, un criterio bastante genérico que luego voy a tratar de aplicar en una segunda parte ¿por qué se multiplicó la tasa de desempleo en el Uruguay en la década pasada? y finalmente voy a hacer algunas apreciaciones acerca de lo que ocurre en la coyuntura reciente en nuestro país.

Entonces comenzando por lo primero, nosotros partimos de que el desempleo es un desajuste en el mercado de trabajo básicamente podríamos decir que es porque existen una cantidad de personas que buscan empleos y lo tienen o no lo tienen y existen por otro lado actividades públicas y privadas que les ofrecen puestos de trabajo que si no se ajustan estas dos corrientes, de oferta y demanda, entonces una cantidad de personas quedan desempleadas lo cual en definitiva es un problema social mas allá de que ese equilibrio puede perderse en cualquier mercado, en este caso en un problema familiar, social significativo en cualquier país.

La pregunta entonces que nosotros nos tenemos que hacer es de qué depende la generación de empleo, la generación de puestos de trabajos.

En este sentido opino que existe una muy alta coincidencia en que la generación de puestos de trabajo depende directamente del nivel de actividad.

Es decir, un gobierno, una economía puede decidir múltiples políticas en distintas áreas, algunas especificas, políticas de empleo políticas de capacitación pero básicamente la generación de puestos de trabajo dependerá del conjunto de los factores que determinan las decisiones de la actividad publica y privada crezca año a año a un determinado nivel. Es decir que existe una muy estrecha correlación entre la generación de puestos de trabajo y el nivel de actividad económica.

Ahora con ciertas precisiones que dependen del momento histórico que estamos viviendo y de ciertas tendencias que existen tanto sociales, culturales como económicas. Y en este sentido hago estas afirmaciones.

En un periodo de cambio tecnológico importante puede decirse que el paradigma normalmente, históricamente ha ocurrido, el paradigma es la sustitución del trabajo.

Esto no es una tendencia reciente, es una tendencia histórica, pero la intensidad con que se produce cambia con los períodos y cuando hay un proceso de cambio tecnológico importante y en la historia de la humanidad  ha habido algunos, se habla de una tercera revolución industrial, en este período esta destrucción de puestos de trabajos, con este sentido de destrucción por cambios, por modernizaciones habitualmente o por introducción de estas nuevas tecnologías es mayor que en otras con lo cual existe un aumento de la tasa de actividad.

Esto quiere decir que existe más gente que desea trabajar, particularmente jóvenes y mujeres.

Esto tiene que ver, probablemente, con un factor ingreso en algunas sociedades pero yo diría que a nivel mundial es un problema cultural, factores de concepto que se tiene de la vida y la inserción de las personas en las sociedades.

Esto lo que determina es que existe una tendencia que no es solamente de países desarrollados, también los nuestros, en la cual hay más personas que se vuelcan a la búsqueda de empleo. Con lo cual acentúa el problema anterior, es decir, el cambio tecnológico destruye empleo con lo cual el crecimiento debe de ser mayor para absorber trabajadores y además sustituir, compensar el efecto negativo de la destrucción de empleo que implica el cambio, pero además debe generar mas puestos de trabajo porque seguramente hay mas demanda de puestos de trabajo porque hay mas gente que desea trabajar.

Esto son las condicionantes o las exigencias que debe cumplir una economía para generar puestos de trabajo en un período como el que hoy estamos viviendo con estos cambios culturales y tecnológicos que muy someramente enuncié.

Pero hay un segundo factor y es que precisamente el cambio de las formas de trabajar, el cambio tecnológico implica una diferencia imperativa de las unidades productivas, determina que se demanden capacidades a las personas, diferentes que en el pasado.

Esto es muy claro cuando uno analiza las gestiones empresariales y ubica en un plano micro, hoy la empresa funciona distinto que en el pasado, tiene los departamentos como una función diferente, se les pide diferentes cosas al departamento de compras, al departamento de producción, se le piden distintas cosas a los funcionarios, hay una diferente relación con el cliente, hay una preocupación nueva por la calidad, básicamente depende esto del funcionamiento de los mercados, pero es cierto que las empresas tienen que trabajar de una manera distinta que en el pasado, y para trabajar distinto se requiere de quienes componen la empresa, de habilidades diferentes.

Esto determina un factor adicional en el problema del equilibrio del mercado de trabajo, y es que mantener un empleo hoy requiere habilidades particulares, distintas de lo anterior.

Si una empresa busca una cosa específica es probable que tome a alguien que le parece que lo cumple, pero si no existe una correlación entre la oferta y demanda de habilidades, es muy probable que haya rotación importante en los puestos de trabajo.

Esto requiere entonces, así como antes vimos que era imprescindible un cierto nivel de crecimiento permanente de la actividad, vimos que esto requiere políticas activas, especificas para solucionar estos problemas.

Estas políticas activas apuntan a distintos factores: por un lado claramente a la capacitación, por otro lado a la adaptabilidad de las empresas a las nuevas condiciones.

Y la pregunta es ¿por qué políticas activas?

Es decir el mercado en sí mismo ¿no puede solucionar esto, dado que la capacitación es altamente rentable?.

Existen  múltiples estudios que afirman que la capacitación es una inversión rentable, así como es rentable el cambio de gestión de las empresas.

Creo que existen experiencias que muestran que es necesario políticas porque no es un mercado que funcione bien. El mercado de créditos educativos, existen múltiples estudios que muestran que no es un mercado de funcionamiento adecuado, no existe transparencia en la utilidad relativa en los sistemas de educación, o los mercados de capacitación. Y estimo que también pasa lo  mismo en el mercado de la consultoría de empresas. Es un mercado sumamente difícil de manejar, si uno mira la cantidad de empresas que contratan consultoría y en los resultados relativos uno encuentra sin duda éxito pero también fuertes fracasos.

En estas condiciones me parece que hay experiencias en el mundo que muestran que ciertas políticas que subsidien o corrijan más allá de que exista una iniciativa individual en estas áreas que se regule por las reglas del mercado y en forma adecuada, existen posibilidades de aplicar políticas para atender ciertas cosas que el mercado no permita atender por sí mismas.

En conclusión en un período de cambio como el que estamos se requiere hoy para asegurar empleos un elevado nivel de actividad en forma permanente y ciertas políticas que ayuden a adaptarse a las empresas a las nuevas reglas y además a mejorar la adecuación entre la oferta y la demanda de calificaciones nuevas.

Con este marco interpreto el por qué existe desempleo en el Uruguay hoy.

Si uno mira los cambios que se han producido en el Uruguay, y creo que es bueno ubicarlo en la década del 90 el punto de quiebre, porque hay una tendencia histórica de una desocupación del 8, ó 9%,  según los periodos, en algún año creció y luego bajo, y sin embargo se ha hecho persistente la tendencia de crecimiento a partir del 95, con saltos también, momentos de alza y de baja. Entonces la pregunta es ver qué paso en los 90.

Yo creo que en lo 90 coinciden varios procesos que tienen fuerte impacto en nuestra economía.

En primer lugar, una profundización muy importante de la apertura, no tanto los aranceles externos a la región, cuya baja principal se dio antes de la década del 90, pero probablemente no afectaba a los principales países con los que teníamos relación comercial. En cambio la existencia del Mercosur hizo sobre todo los dos o tres años siguientes al Mercosur, cuando se agoto el colchón de la lista de excepciones de ALADI, que de ese momento a hoy tenemos 90% de niveles arancelarios de libre comercio en el marco del Mercosur con aranceles fuera del Mercosur con una tendencia que algunos pueden considerar que todavía son altos pero claramente son inferiores a los que eran antes y se mantuvo la tendencia que también era previa a la desregulación de la economía y coincidentemente se aplicaron políticas estabilizadoras que implicó cambios de precios relativos.

Cambios de precios relativos que implicaron subsidios, de hecho hubo una promoción de las importaciones y desestímulo las exportaciones a partir de los precios relativos.

En este marco el conjunto de estas reglas de juego determina a las empresas condiciones nuevas de competencia. La gran  mayoría de nuestras empresas nacieron y crecieron con reglas muy diferentes, con un mercado asegurado pequeño pero propio y con fuertes estímulos de la política económica.

Pero el problema es que el conjunto de estos factores acumulados aumenta sobremanera el riesgo de la readecuación a nuevas reglas.  Es decir, cuáles eran los nuevos productos que había que producir en que mercados, en condiciones en donde los precios relativos dificultaban la expansión al mercado externo y este aumento de la incertidumbre determinó lo que lo que por ejemplo se denominaba la “política de la espera”.

O sea esperar que se tranquilicen el conjunto de los cambios para tomar decisiones.

El problema que esta espera se hacía en un proceso en le cual la apertura seguía creciendo y a su vez los costos internos seguían creciendo en dólares porque básicamente los salarios, las tarifas, los insumos nacionales, seguían básicamente indexados mientras los ingresos particularmente de los exportadores,  se mantenían en dólares de acuerdo a la oscilación del mercado respectivo, pero los costos crecían  en dólares, reduciendo al margen o simplemente determinando la imposibilidad de transferencia.

Pero si bien asumía el riesgo, que se supone que es parte de lo que debe hacer el empresario,  el empresario no asume el riesgo normalmente en condiciones de muy elevada incertidumbre y de precios relativos claramente desestimulantes. Porque los nichos del mercado a los que pueden aspirar las empresas uruguayas existen pero no son fáciles de encontrar. La posibilidad de apostar y perder es probablemente mas elevada que tratar de sobrevivir y esa sobrevivencia determinó lo que nosotros hemos visto: la contracción de la actividad económica y este es un nuevo factor que se sumó al crecimiento de desempleo.

Al mismo tiempo la apertura para evitar las trabas hizo al país necesariamente más vulnerable ante los efectos externos. Una economía propiamente protegida, aislada del comercio indudablemente puede ser más inmune a las alteraciones de lo que ocurre en el mercado regional o mundial y entonces al Uruguay abrirse como efecto se hace más propenso. Y aunque la política económica que ha logrado en algún caso asimilar el impacto externo sin duda el impacto externo fue mayor que en cualquier otro período pasado.

Y los grandes saltos en la tasa de desempleo se dan con la crisis de México y con la crisis de Brasil en el 99. Primero pasamos del 9 al 12, en los años siguientes llego al 10.5, y cuando viene la crisis del 99 volvemos a subir al 14.

Es decir, si bien probablemente la política económica alteró con respecto a otros países el impacto externo igual fue muy fuerte.

Uno puede decir: muy bien esto demuestra que los otros mercados no fueron suficientemente flexibles para asumir el impacto de los precios o de las condiciones externas en mercados y en precios. Si, efectivamente es así, pero ¿uno puede aspirar a que los mercados se alteren o sean tan suficientemente flexibles en tiempos tan breves?.  Esta me parece una pregunta relevante.

En conclusión estimo que el conjunto de la problemática que lleva al desempleo tiene que ver con funciones, primero digamos problemas internacionales o tendencias internacionales, tendencias culturales, decisiones que tomó el país y probablemente las decisiones hayan sido acertadas,  decisiones que también tomó por la ausencia, es decir no aplicar políticas activas satisfactorias,  porque creo que estas políticas no existieron y esto fue una opción,  para mí esto determino que  el impacto externo que ahora es mayor se acentuara y lo que está claro es que si bien en estas condiciones la única alternativa que tenia Uruguay era reconvertirse a una nueva lógica de funcionamiento, no existieron suficientemente factores, o factores para que muchas empresas lo tomaran y suplirlos con políticas para incentivar estos cambios.

En conclusión en este marco lo que ocurre con la tasa de desempleo es razonablemente lo que debía suceder.

¿Qué es lo que ocurre en la coyuntura actual?

Para mí lo que ocurre en la coyuntura actual es un poco más de lo que estamos viviendo desde el 99, pero de una forma sumamente dramática.

El decir, Brasil devalúa en el año 99, devalúa menos, pero devalúa y vuelve a devaluar en el 2001.

Otro socio comercial como es la Unión Europea viene devaluando también hace años, les aclaro que no voy a proponer una devaluación para el Uruguay, simplemente estoy tratando de describir la situación.

Nuestros socios comerciales, regionales y mundiales están cambiando precios relativos que hacen sus productos más competitivos que los nuestros.

Hace poco devalúa Argentina,  uno puede discutir si lo de Argentina es una devaluación, con riesgos de cambio múltiples o es un costo negativo, le damos un subsidio al exportador de porcentaje del dólar financiero o comercial,  es decir es política tributaria o cambiaria, pero lo que no hay ninguna duda es que desde el momento que se operó las empresas uruguayas que tenían contrato con Argentina le dijeron que ahora tienen una oferta nacional más barata o que le bajaban los precios o que se suspendían los contratos.

O sea cambiaron los precios relativos.

A esto se suma los pactos de competitividad que están habiendo en Argentina implican que son acuerdos de cuatro partes, gobierno nacional, gobierno provincial, empresarios y sindicatos, en donde el gobierno nacional baja impuestos, el gobierno provincial baja tributos, el empresario de compromete a mantener empleos y los sindicatos se comprometen a renegociar todos los convenios colectivos en función de estudios de competitividad que se asumen en estado inmediato y que se suponen que van a estar terminados en 6 meses.

¿Cuál es el resultado de esto convenios? No lo sabemos, pero sí sabemos un hecho que es relevante: es la disposición del sindicalismo argentino de rediscutirlos que incluye un convenio colectivo, en función de estudios de competitividad  asumen en forma inmediata y ya van varios sectores que hacen acuerdos de competitividad.

En Brasil ocurre una cosa parecida

Entonces imaginemos la situación de una empresa en Uruguay, buena parte de sus mercados externos devalúan, o sea cambian precios relativos favorable a ellos, existe reducción de impuestos, existe disposición de los trabajadores de acordar salarios y todo esto en un período sumamente breve, yo no creo que los  precios determinen ninguna forma de competitividad duradera, es decir no creo que la competitividad dependa del tipo de cambio, esto lo aclaro porque firmemente creo que es así, la competitividad se debe basar en el aumento de la productividad, y este es un problema de cuestión, es un problema de tecnología, es un problema de cómo se definen las cosas internamente dentro de la empresa.

No voy a proponer ninguna forma, porque sé que cualquiera que proponga va a encontrar tantos aspectos negativos como yo les puedo decir. Lo que sí digo es que mi impresión es que hoy existe un problema coyuntural y es que si no se compensa estas alteraciones dramáticas negativas en los precios relativos para las empresas uruguayas, creo que podemos llegar a una situación mucho más grave que la actual.

Tengo claro que los gremios defienden a sus asociados, lo hacen los trabajadores y lo hacen los empresarios, para eso nacen los gremios.

Tengo claro que los gremios siempre dicen que habitualmente están mal si quieren conseguir algo, si dicen que están muy bien nunca van a conseguir nada.

La pregunta es: en esta situación donde hoy todos los gremios, yo diría que el que menos reclama sea el gremio de los trabajadores, pero claramente los empresarios lo están haciendo, ver si estos reclamos son simplemente un comportamiento corporativo o no tienen un elemento real atrás como estos factores que estamos diciendo.

Entonces yo no creo que haya ninguna concepción de política de empleo, duradera que no se apoye en un crecimiento de la actividad, apoyada en el crecimiento de la productividad, que es la competitividad genuina.

Estos son procesos de largo plazo que son los que se deben alentar para tener una economía rica, para mejorar el ingreso y estabilizar empleos.

Pero cuando hay alteraciones de corto plazo tan importantes estimo que son imprescindibles políticas compensatorias, y si no existe creo que el drama del desempleo y de la pérdida de capital, la ruptura del tejido productivo, puede ser muy grave, y este es un factor de corto plazo significativo.

 

Muchas gracias.

 

 

LIC. JORGE BORLANDELLI

 

Muchas gracias Juan Manuel sin duda has planteado una interrogante muy interesante, ahora le pedimos a Julio de Brun que haga uso de la palabra.

 

EC. JULIO DE BRUN

 

Quisiera agradecer a la Academia Nacional de Economía la oportunidad de alejarme un poco de tareas públicas y permitirme hacer intervenciones académicas, con un fuerte contenido práctico, además, en esta particular coyuntura del Uruguay y además de tener la posibilidad de integrar esta mesa con Juan y Juan.

El ser el último me permite haber aprendido algo, me obliga a decir algo distinto a lo que pensaba decir.

Básicamente lo que quiero plantear es la situación actual del mercado laboral uruguayo tiene básicamente dos componentes, algo de eso adelanto Juan: hay un componente estructural  de acuerdo con el cual considero que de manera permanente, y hablando de permanente no quiere decir significativa pero sí por un periodo de tiempo prolongado, la tasa de desempleo estructural de la economía uruguaya se ha elevado, en la segunda mitad de los años 90, además del aporte que hace la particular coyuntura macro económica respecto a las situaciones de desempleo debidas al ciclo económico.

Ambos componentes, sin embargo, tanto las fluctuaciones transitorias como el aumento permanente, tienen distintos shocks de precios relativos que ha tenido la economía uruguaya durante esta década, que están influyendo sobre estos resultados.

En primer lugar hay un precio relativo que es importante considerar, que es el tipo de cambio real, que afecta la asignación de recursos entre dos sectores, bienes transables y bienes no transables, y eso a su vez genera movimientos de empleo de un sector a otro que es un poco sobre lo que estuvieron hablando mis anteriores expositores, con distintas perspectivas pero estuvo presente en el planteo de ambos.

Un segundo cambio de precio relativo importante es el que surge por otro efecto que es a partir de la relativa liberalización salarial ocurrida los primeros años de los 90, entre mano de obra calificada y no calificada, y el correspondiente aumento de las retribuciones del capital humano que se dio en el Uruguay en los años 90, que genera otro cambio, de mano de obra calificada a mano de obra no calificada, que está vinculado con otro cambio en la demanda de trabajo en términos de mano de obra calificada y mano de obra no calificada.

Y eso a su vez este mismo cambio de precio relativo genera un efecto por el lado de la oferta y está respondiendo también a un cambio de la demanda de trabajo que es una forma alternativa de decir mano de obra calificada versus mano de obra no calificada. Lo podemos también plantear como un modelo de fuerza bruta versus técnica, y no estoy hablando en términos deportivos, que a su vez pienso que está en la base del significativo incremento de la participación de la mujer en el mercado laboral uruguayo en los años 90.

Ahora voy a contar una historia interpretativa, que espero que les sea razonable, y en función de esa historia, voy a tratar de extraer algunas conclusiones respecto a lo que nos espera en materia de mercado laboral.

Con respecto al primer cambio de precio relativo del tipo de cambio real, básicamente lo ubicaría en el plan de convertibilidad argentino, del año 91, combinado con el ingreso de los países del tercer mundo, pero en particular los países de la región, al plan Brady y su renovado acceso al mercado internacional junto con la caída de intereses internacional, internacional existente a principios de los 90, que básicamente lo que hicieron fue abaratar el precio del dólar y abaratar el precio del dólar significa apreciar el tipo de cambio real en los países.

Lo interesante de esto es que este shock sobre el tipo de cambio real precedió distintas reformas económicas que se por sí convalidaban una tendencia a la apreciación en el tipo de cambio en estos países. A todas las reformas económicas introducidas por Argentina, y Uruguay ya desde antes, donde hay que tomar en cuenta que si bien Uruguay parece en términos de reforma económica como más pálido con relación a Argentina en los años 90, hay que tomar en cuenta que Uruguay inició su proceso de reforma unos 15 años antes, a mediados de los 70, y por eso mucho de los deberes que hizo Argentina en los 90, Uruguay ya los había hecho en particular en  lo que tiene que ver con reformas de liberalización del sistema financiero.

Razonablemente estos cambios más estructurales -que creo que la fundamental es la apertura comercial- trajeron cambios en la productividad especialmente en los sectores que estaban expuestos a mayor competencia externa. Ello tiene consigo una tendencia a la apreciación cambiaria.

O sea que de alguna manera se empezó a recorrer a través de un cambio en la productividad relativa de los distintos sectores una suerte de convalidación de lo que había ocurrido con distintos elementos macroeconómicos que había impactado en el tipo de cambio real en la región a comienzos de los 90.

Como todo cambio de precio relativo más que generar cambios en la demanda genera cambios en la oferta y eso precisamente contribuyo a estabilizar primero y a generar una gradual contracción después, en los sectores productores de bienes expuestos a la competencia externa, que comúnmente llamamos bienes transables en la economía uruguaya y alentó un significativo crecimiento en los sectores de servicios sobre los transables  en economía, que debemos entender que se justificaba por la baja calidad y el relativo atraso en que se encontraba estos sectores en años previos, no en vano tanto en Argentina como en Uruguay con distinto grado debido a la diferencia de campos regulatorios pero digamos en el ámbito que nos encontramos nosotros tres, universidades privadas, en el campo regulatorio del año 96, ayudó a ir acompasando algo que ya se había visto en Argentina en años previos como el boom en materia educativa privada y eso a su vez sólo es posible en un contexto en el cual los precios relativos de la educación típicamente bienes no transables tienden a mejorar.

Y esto en general a nivel de la regulación privada, se observa también en materia de servicios de salud la aparición de muchas ofertas de salud privada también en este período, alentados por este de cambio de precios relativos.

Entonces con este tipo de cambio de precios relativos tenemos un cambio en la composición sectorial del producto sumamente significativa en los 90, y eso implica una migración de mano de obra de un sector a otro.

Mientras el sector servicios fue dinámico en la primera mitad de los 90, uno observa que la incursión de mano de obra de sectores  cómo el industrial, son absorbidos relativamente bien por el sector construcción y los sectores de servicios en general.

Pero luego le llega la hora al  ajuste de los servicios, a medidos de los 90, cuando esos factores macroeconómicos que indujeron a una apreciación cambiaria a mediados de los 90, empezaron a mostrar señales de reversión. O sea la propia naturaleza de los sectores de servicios en Argentina como en Uruguay implicaban ciertos esfuerzos, cierta tendencia a que el tipo de cambio real volviera a depreciarse, probablemente no a los niveles previos pero si a un nivel no tan apreciado como el que estaba  a mediados de los años 93, 94, por ejemplo.

El plan real brasileño dio un poco más de vida a este nivel de precios relativos y determinó  un tipo de cambio real, pero la crisis del Tequila del 95 empezó a mostrar que había algo no sostenible en materia de esos precios relativos existentes y ahí Uruguay empieza a tomar el primer síntoma de lo que ha sido después el desempeño del mercado laboral uruguayo.

Al contraerse el sector servicios junto con la recesión argentina del año 1995, se agoto la capacidad de generar empleos en el sector que estaba captando la incursión de mano de obra del sector industrial y ahí tenemos un primer brote significativo de desempleo durante la recesión del año 1995.

Entonces hay un primer elemento que hay que tener en cuenta y es que en la medida que estamos teniendo un sector que esta absorbiendo el desempleo generado en otro, cuando aparecen shocks macroeconómicos que afectan fundamentalmente la demanda interna, como fue el del 95, y como fue en Uruguay el año 2000-2001, mas que en 99, cuando la crisis regional empezó a afectar fundamentalmente a Argentina,  eso implica automáticamente un salto en la tasa de desempleo por un factor típicamente  asociado a un ciclo económico o generado por un shock en los precios relativos.

Pero además  la crisis del 95 empezaba a mostrar otra cosa interesante y va mas allá de esa fluctuación o de la posibilidad de captación de empleos en un sector o en otro, que era que cuando uno observaba la composición del desempleo por tipo de educación, por sexo, edad,  uno notaba que en el aumento del desempleo en el año 95, y se vuelve a notar en el año 99, y se seguirá notando el 2000-2001, cuando el aumento del desempleo se generaliza a toda la población pero sí se ve en el 95 y en buena parte en la segunda mitad de los 90, que los jóvenes y las mujeres y las personas educadas se desenvuelven relativamente  bien ante ese proceso de alza al desempleo en la segunda mitad de los 90.

Entonces eso significa que hay algo mas que un simple movimiento de una mano de obra homogénea de un sector, hay un cambio en las demandas de calificación por parte de las empresas, lo cual ya se venía dando en el sector industrial en la primera mitad de los 90, pero que había quedado de alguna manera disfrazado de los números generales por la compensación que estaban haciendo  los sectores de servicios.

Básicamente lo que se observa es que mientras los desocupados crónicos en los años 80 eran mayoritariamente jóvenes con educación relativamente alta, digamos que los desocupados crónicos son aquellos que están en situación de desempleo 12 meses o más, para tratar de alejar el efecto del seguro de desempleo, en la segunda mitad de los 90 los desocupados crónicos empiezan a ser típicamente personas maduras de 35 a 45 años con nivel educativo exclusivamente bajo o UTU.

Hay allí un segundo elemento que creo que tenemos que tomar en cuenta en esta descripción o en esta historia del desempeño de la economía uruguaya y sus repercusiones en el mercado laboral y es el siguiente: la apertura comercial al implicar un mayor nivel de competencia implicó un fuerte cambio en la estructura productiva de las empresas y en particular considero que en términos de factores de producción y consideramos aquí principalmente capital físico o capital humano, esa apertura comercial jugó a favor de armar un sector productivo uruguayo más light en términos de stock de capitales.

El aparato productivo uruguayo se volvió más liviano en términos de capital físico, en términos de equilibrio y más intensivo en su demanda de capital humano, un poco el requerimiento que implicaba esta mayor exposición a la competencia en los años 90.

En ese cambio de la relación de equilibrio en Uruguay entre determinadas economías con un cierto ratio de equilibrio entre capital físico y capital humano antes de la apertura, a un ratio de equilibrio más intensivo de capital humano después de la apertura.

Uno puede demostrar que en ese tipo de procesos, en primer lugar se observa baja acumulación de capital físico, porque es el factor relativamente abundante y uno observa que efectivamente en Uruguay en los 90 se invirtió poco, pero ya se venia invirtiendo relativamente poco desde antes.

Se invierte mucho en capital humano en el Uruguay en los 90, aproximadamente la mitad del crecimiento de la economía uruguaya de los 90 se explica por la acumulación de capital humano, y sólo un cuarto se explica por acumulación de capital físico y además cabe esperar que ese proceso de reacomodo uno invierte mucho en capital humano, la tasa de crecimiento es transitoriamente mas alta y después tiende a bajar hasta que uno vuelve al nuevo capital en la relación capital físico-capital humano de equilibrio.

Por lo tanto ese relativo boom de crecimiento de la economía del Uruguay de los 90, también es consistente con la historia de este tipo.

El tema es que normalmente la velocidad de ajuste de capital humano es mucho más lento que la del capital físico, tener mas capital físico lleva a algunos problemas, hay que cambiar la planta, los trabajadores tardan en acostumbrarse a ella, hay algunos costos de ajuste  pero transformar un obrero en un ingeniero tarda bastantes años más.

Por lo tanto una economía con poco capital físico y que ingresa en un proceso de acumulación de capital físico, como Chile en los años 80, tiende a crecer mucho más rápido que la economía uruguaya que lo que tiene es abundante capital físico y lo que tiene es poco capital humano tarda en generarlo y por lo tanto la tasa de crecimiento en el Uruguay en los 90 es menor a la de Chile en los años 80.

¿Qué quiero decir además con esto?, que este proceso en el cual esta involucrada la economía uruguaya si bien generó o estuvo acompañado de un aumento a nivel de crecimiento ciertamente, y esto es consistente con lo que observaba Juan Manuel Rodríguez, ciertamente podemos estar en un nivel de crecimiento insuficiente para seguir generando empleos en una economía que a su vez internamente esta generando transferencias de mano de obra de un sector a otro.

Cuando a esta historia le agregamos además mano de obra no calificada uno lo que encuentra es que en esa sustitución de mano de obra calificada por mano de obra no calificada hay un activo en la economía, como en cualquier mercado de capitales, y aquí podemos hacer un símil entre mercado de trabajo y mercado de capital cuyo valor estaba subvaluado a comienzos de los 90, que es la mujer.

Todos los estudios sobre discriminación salarial de los 90, muestran que para determinados tramos de educación de la mujer, la dispersión salarial contra la mujer se ha reducido notoriamente en los 90 con respecto a los 80.

Y esto es justamente que hay un activo subvaluado que hizo su proceso de arbitraje en los 90, cuando las empresas dijeron bueno lo que necesito no es fuerza bruta, lo que necesito es mano de obra calificada y la mujer en el Uruguay en algunos segmentos tiende a tener mas años de educación que el hombre y además con remuneraciones relativamente bajas a principios de los 90, entonces naturalmente apareció un aumento de la demanda de trabajo por mujeres educadas particularmente marcado hacia mitad de los 90, que desplazó en términos de empleo a la mano de obra masculina de mas edad y menos calificada.

¿Cuál es el resultado de todos estos procesos?

En primer lugar al tener un desempleo que crecientemente está conformado o dominado por personas de bajo nivel educativo y mayor de edad aparece el problema que señalaba Juan Manuel sobre el final de su exposición, y es que a esa gente cuesta mas reinsertarla en un mercado laboral con distintas exigencias que antes.

Eso trae consigo una cosa y es la siguiente a principios del año 95 y también en el 99, el mayor desempleo obedece a un mayor flujo de desocupados, crece porque crece el flujo de desocupados.

Estos factores, el hecho de tener una mano de obra menos calificada empezando a predominar dentro de los desocupados, tienden a ser, en un trabajo que hicimos con Gastón Labadie en el año 97, tiende a aumentar la duración promedio del desempleo. Y un aumento de la duración promedio de desempleo tiende a generar un aumento relativamente más permanente en la tasa de desempleo observada en economía.

Y de alguna manera ese pronostico se cumplió y pensamos que hoy Uruguay, mas allá del shock económico que esta viviendo la economía uruguaya, hoy Uruguay tiene un desempleo estructural mas alto que en años anteriores, en buena medida conformado porque la gente tiende a estar mas tiempo en situación de desempleo mas allá de cual es el flujo de desocupados de un factor mas relacionado con el ciclo económico.

Un aspecto vinculado con esto, y que esta de moda también ahora, el tema de la flexibilidad laboral, la liberalización salarial de comienzos de los 90, permitió que cada sector remunerara su mano de forma mas acorde con la situación que vivía ese sector, y a su vez empezar a generar contratos de mano de obra donde esa remuneración tendiera a aproximarse mas a la productividad, con lo cual en comparación con la situación previa donde la negociación salarial estaba muy armonizada por la existencia de convenios salariales obligatorios a nivel de rama de actividad, permitió una mayor dispersión salarial con un sesgo en favor de los mayores años de educación y experiencia con lo cual permitió aumentar la rentabilidad del capital humano en otro momento.

El punto al que voy con esto, es que además del problema del fenómeno que estamos observando en la duración del desempleo por la mayor presencia de desocupados crónicos, esta también el tema de la rigidez salarial, si bien los salarios hoy son más flexibles, de todas maneras es llamativo que siendo más flexibles  ante esta situación de desempleo no caiga más.

Si uno compara, por ejemplo, la situación macroeconómica actual con la vigente en la época de la tablita, y la posterior a la ruptura de la tablita, uno encuentra que con un nivel de contracción del nivel de actividad del 16%  del PBI per capita en tres años el desempleo trepa básicamente a los mismos a los niveles ahora.

En cambio en estos momento ha bastado una recesión, que la sentimos, que es grave, pero que ha andado en una caída del orden del 1 ó 2% del PBI por año y bastó esta contracción significativamente más baja que la de comienzos de los 80, para elevar el desempleo prácticamente para llegar a los mismos niveles que había llegado inmediatamente después de que se produjo la crisis del 81.

Personalmente atribuí a ese factor, a mediados de los 90, a la mayor rigidez salarial que existía en Uruguay antes de la flexibilización salarial que se dio después de que el Poder Ejecutivo dejo de homologar los convenios salariales, la respuesta de los salarios ante el desempleo era significativamente mas baja en el período de apertura e introducción del sindicato a la vida democrática que lo que era, por ejemplo, durante el gobierno militar cuando lo sindicatos no estaban.

Sin embargo uno observa que ahora hay mayor flexibilidad salarial los sindicatos tienen mejor influencia que lo que tenían en los años 80, y sin embargo pese al alto desempleo los salarios se contraen mucho menos de lo que se habían llegado a contraer en los primeros años de los 80.

Creo que hay otro factor que esta jugando aquí, además, que ayuda a que los salarios tengan cierta resistencia a la baja que son algunos factores macroeconómicos que tienen que ver con problemas de información, eso hace también atractiva la hipótesis que trataba Juan Dubra en su tesis, pero además todos estos factores, todos estos elementos  que hacen que uno tenga aspiraciones a mantener salarios, a no rebajar sustancialmente su salario, a pesar de estar desocupado, que es el funcionamiento del sistema financiero.

En el 82, el sistema financiero uruguayo quebró en sentido estricto del termino, entonces por más uno quisiera mantener el valor de su mercadería, en este caso el trabajo, la restricción de liquidez que generaba la ruptura del sistema financiero del año 82, forzaba de alguna manera una liquidación que es esto dicho en otros términos por más que yo pensara que el salario vale más o que yo tengo expectativas de que el salario se recupere y mis posibilidades de trabajo se recupere a mediano plazo ante una fuerte crisis de liquidez tengo que salir a aceptar lo que venga, entonces en ese caso liquido mi mercadería que en este caso es el trabajo.

Como las circunstancias actuales tanto en el 95 como en esta crisis el sistema financiero uruguayo ha seguido funcionando con menor tasa de crecimiento de PBI, con cierto sostenimiento de cierto nivel crediticio,  eso permite que operen determinados mecanismos que diga “bueno mantengo mis expectativas a través del crédito de poder recuperar eventualmente puestos salariales mejores una vez que pase la crisis y no comprometerme a aceptar el primer empleo que aparezca y estar perdiendo la oportunidad de tener un empleo mejor por no haber podido esperar”.

De modo que en circunstancias de funcionamiento normal del sistema financiero como es ahora en comparación a lo que era al momento de los 80, cabe esperar que distintos modelos que explican cierta resistencia de los salarios a la baja aun en condiciones de flexibilidad laboral sigan operando en la economía uruguaya y que en la medida que la recesión se prolongue obviamente los factores de liquidez van a empezar a pesar más, pero en el corto plazo es lo que hemos observado los salarios han tenido cierta resistencia y bueno no han acompañado esta brusca caída del desempleo.

Por lo tanto si esto es así es difícil esperar que el remedio del desempleo surja simplemente por una caída de salarios reales, y no creo que debamos esperar mejoras importantes por ese lado, porque simplemente no vamos a encontrar respuesta.

Los salarios ya son bastante flexibles, o por lo menos hay bastante condiciones para que los salarios, en las mayoría de los sectores, en general en la economía hay mucha mayor flexibilidad de los salarios que podría alentar una baja, y no creo que eso sinceramente ocurra.

 

Muchas gracias.

 

 

LIC. JORGE BORLANDELLI

 

Muchas gracias Julio, en el intercambio que va a continuación me permito sugerirles alguna preferencia a las soluciones para ese desempleo crónico y de mano de obra no calificada, que parece ser un problema difícil de resolver. Invito al publico a efectuar las preguntas que crean pertinentes.

 

Pregunta para Juan Manuel Rodríguez

No sé si el crecimiento que tú estás planteando es por encima del crecimiento potencial, pero medidas macroeconómicas o sectoriales,  para apoyar los cambios que están habiendo tecnológicos, que medidas puntuales para resolver el problema estructural del desempleo alto actual. Me gustaría escuchar cuáles son las medidas puntuales que tu aplicarías.

 

Juan Manuel Rodríguez

 

El tema es que efectivamente en una economía muy abierta como ya es la nuestra, tenemos prácticamente libre comercio en la región, aranceles sustancialmente muy bajos con el resto del mundo, se calcula un 14% de promedio. Por otro lado las expansiones, hablo del mercado externo porque las posibilidades de crecer solamente con el mercado interno, ya sabemos que están limitadas, están agotadas. Cuando uno dice crecimiento tiene que estar pensando en el mercado externo y entonces, los mercados externos disponibles todos sabemos que para los productos que nosotros podemos exportar o tienen trabas no arancelarias, o esas trabas se pueden bajar, quizás algunos aranceles también pero son procesos muy lentos, acá hay gente que sabe mucho de agro sabe que ningún mercado, ni europeo ni norteamericano se va a abrir a nuestros productos de exportación rápidamente, por lo cual no hay una salida o vía comercial que sea un fácil cambio. Ni siquiera la firma del ALCA o el tratado de libre comercio con la Unión Europea, nada de esto va a cambiar a corto plazo nada. Cambiará o empezara a cambiar algo, pero no creo que sea una salida de corto plazo.

Obviamente que creo que estos acuerdos hay que impulsarlos, no creo simplemente que haya que quedarse en el Mercosur, aunque soy ferviente partidario de consolidad el Mercosur, porque el Mercosur es lo que tenemos, el resto podemos llegar a tener en un plazo de 15 ó 20 años, pero lo que hoy tenemos es el Mercosur.

Lamentablemente es así.

Las empresas que exportan al Mercosur nadie les prohibió ir a vender a Corea, nadie les prohibió ir a vender a Islandia, simplemente no pudieron, llegaron ahí. Todos los otros mercados estaban disponibles, tan disponibles como hoy. Con lo cual una mejora claramente de competitividad que es en la que se puede apoyar un crecimiento en la producción es un proceso estructural, es un proceso de largo plazo, de transformación interna de las empresas.

Y creo que es algo que hay que apostar, que no hay otra solución de largo plazo más que un crecimiento en la productividad genuina y probablemente todos coincidimos, es lo que muestra la experiencia internacional, sin duda que es así.

Los países que simplemente mejoran precios relativos por una medida “x “ tienen un resultado bastante efímero, aunque entendamos que el mercado hacia Brasil se dio un hecho bien diferente con lo que ocurrió con otras realidades que para mí es porque Brasil tiene un potencial competitivo que no lo ha utilizado, lo tiene guardado, no sé si algún día lo usará o no lo usará pero entendamos que Brasil devaluó fuertemente y no subió los precios internos.

Este es un potencial que está guardado y algún día querrá o no usarlo y mi impresión es que no tiene ninguna razón para usarlo todavía pero pueden llegar a tenerla.

Ahora el problema es que esto va mas allá, yo creo que es así que no hay otro camino de crecimiento genuino y es que la generación de riqueza crezca. Creo que los precios relativos influyen y muy fuertemente en la coyuntura. Hoy en mi intervención me olvide de Paraguay.

Paraguay anteayer puso aranceles 10%, violando abiertamente el tratado del Mercosur.

Entonces, el cambio en el precio relativo, los economistas a veces tenemos una tendencia macroeconómica un poco aséptica, ero la realidad de las empresas yo se lo digo porque realmente en el trabajo que yo hago tenemos contacto cotidiano con empresas viviendo esta situación, los cambios de precios relativos alteran automáticamente las corrientes comerciales. Yo entiendo el gradualismo del 1,2% en vez de 0.6%, lo comprendo, porque creo que la devaluación general no es una solución para las características de nuestra economía, realmente no lo creo, porque va a generar otros problemas adicionales.  Entonces entiendo el gradualismo, pero el gradualismo si no se devalúa el euro, significa que compensamos la realidad argentina a fin de año y a fin de año me pregunto cuántas empresas mas quebraran.

Lo digo así, porque estoy convencido que más allá del discurso de los gremios que habitualmente lloran un poco, ahora existen elementos reales que cualquiera los puede ir a contar, pueden hacer las cuentas, porque esas cuentas son muy fáciles de hacer, entonces si uno suma devaluación e impuestos, suma devaluación probablemente en lo que va de este año, y en buena parte en lo que va en los últimos dos meses haya una incidencia en los costos del 15 o 20%, y no hay medida ni proceso estructural que en tan corto plazo general tal ganancia de productividad.

Entonces razonablemente esto determina un problema de viabilidad de las empresas. Cierran,  y naturalmente se recuperará quizás o no, nadie lo sabe.

Entonces ¿por qué yo no doy soluciones?, porque cualquier solución tiene su problema.

Personalmente no conozco a Cavallo. A Cavallo le gusta ser el primer proteccionista de la región, pienso que Cavallo debe de haber sido uno de los consultores bien pagos en América Latina por defender una política que es contraria a todo lo que el está haciendo.

Primero que no cambió de opinión como dije no lo conozco, pero dudo que haya cambiado de opinión tan rápido, sería bastante asombroso, estoy seguro que todo lo que hace le provoca un malestar, entonces ¿por qué lo hace?.

Hemos inventado en la región un ministro de economía que se preparó toda la vida para ser ministro y cuando lo fueron duraron 15 días, porque se pusieron la sociedad de sombrero. Las sociedades tienen sus problemas, porque son corporativas pero bueno existen. Ese es el problema que existen las sociedades, y que la gente protesta porque quiere trabajo y los empresarios quieren encontrar un equilibrio de precios para sobrevivir y si no tenemos en cuenta esto, yo creo que la economía no funciona y esto no es un problema macro, es  macro y es un problema micro, por eso no voy a proponer nada porque cualquiera que proponga va a tener errores. Fanny Trilesinsky hizo declaraciones muy acertadas, entre otras, acerca de lo que significaba los tipos de cambios múltiples en el país, con lo cual quién va a proponer tipo de cambios múltiples, al contrario, quién esta dispuesto a los reintegros, los reintegros fueron otro instrumento, provocaron algunos efectos y provocaron abusos brutales que fueron estudiados, asignación de recursos equivocados a largo plazo.

Yo no voy a proponer nada, pero lo que digo es cuál es el objetivo.

Un empresario decía, y creo que es una expresión gráfica correcta: las empresas que cayeron y no todas cayeron igual, si uno mira las que aplicaron más ajustes pasivo y sólo pasivo, cayeron mucho más que las que intentaron algo. Es decir la apuesta a la no reconversión y la espera no fue una respuesta acertada. Las empresas que hoy están en este proceso de cambio, hace poco tuvimos la inauguración por parte del Presidente de la Republica de Cousa, una nueva empresa, una fuerte inversión en un sector, y a las dos semanas dice que capaz que cierra.

Ahora uno mira qué es lo que esta pasando con esa industria en los países vecinos y ve que está habiendo cambios en los precios relativos.

Entonces la pregunta es, capaz que están de vivos, pero la verdad es que hay un elemento objetivo que cambió los precios relativos. El objetivo que yo me pondría como conducción económica porque no quiero que Cousa cierre, tampoco creo que lo quieran ellos, obviamente, yo diría “si está en un proceso de afirmación de crecimiento de su productividad y de la competitividad y viene así, hoy pasó a estar así, dio un salto hacia abajo, ese salto hacia abajo hay que compensarlo por algún mecanismo”, creo que lo que muestra realmente hoy estos últimos tiempos es el fuerte traumatismo en las empresas. Entonces nuestras bibliotecas tienen que cambiar. Creo que esto es así.