Entrevista en Crónicas

-¿Cuáles son los sectores que están atravesando más dificultades?

-Lamentablemente hay varios. El sector del comercio, restaurantes, hoteles, barracas, ferretería y demás. El tema es que en 2015 se sufrió un quiebre en la trayectoria de crecimiento. Antes se venía creciendo a tasas del 3% y el año pasado esa cifra se ubicó en el 1% y este año no sé si crecemos o empatamos. Este año todo el mundo creía que había pasado el período de caída y yo creo que no dejamos de caer pero se detuvo un poco la caída. Todo esto tiene que ver con el efecto que provocó el triunfo de Trump y también la realidad de Brasil y Argentina.
En estos últimos días vimos que la industria que había repuntado un poco en el último mes volvió a caer y termina el año perdiendo.

-Al margen de estos factores internacionales que menciona, usted ha sido crítico con el gobierno, ¿cree que hubo fallas en la gestión actual que perjudicaron a la gestión?

-Sí, claro. El mercado de trabajo es un ejemplo porque se han seguido perdiendo puestos de trabajo; además tenemos una rigidez laboral
muy importante que debemos tratar de frenar. Sobre todo tenemos además una muy baja productividad. Otro gran problema es el desarrollo de la infraestructura que se ha demorado por parte del gobierno.

Por otro lado tenemos la política de inserción internacional en la que venimos atrasados.

Hay varios motivos por los cuales todavía seguimos en una zona complicada. Creo que ahora a fin de año y por el verano vamos a estar tranquilos por las ventas de las fiestas y el turismo pero yo creo que vamos a tener un 2017 bastante complicado.

-Usted mencionaba la baja productividad, que es el epicentro de los problemas a nivel de comercio e industria, ¿cómo analiza este tema?

-Si suponemos que la productividad de los países del hemisferio norte está en el 100, de ese 100 la productividad de América Latina baja al 30 y la de Uruguay es la más baja de la región y se posiciona en el 21.
Además tenemos baja la calidad de la educación de nuestros trabajadores. También ya hay cambios en temas tecnológicos y robóticos y no estamos preparados para eso; los estudios revelan que por este tema se pueden ver afectados entre el 50% y el 60% de los puestos de trabajo de las cadenas de producción. Creo que hay que prepararse para este tipo de cosas. En lo que respecta a la educación creemos que se debe apostar a educar en servicios porque Uruguay es un país de servicios y es hada donde hay que crecer.

-Este año las cámaras empresariales realizaron recomendaciones al gobierno, ¿cómo fue la recepción de estas medidas?, ¿se le prestó el oído al sector empresarial?

-Tenemos un gran diálogo con el gobierno, el tema es que los resultar dos no cumplen nuestras expectativas. Hay cosas en las que se pueden avanzar y otras en las que no. En lo que refiere a los Consejos de Salarios, por ejemplo, haber cambiado las pautas salariales dos veces en el período de negociación no nos vino nada bien y las discusiones siguen.

-Usted comentó que el 2017 va a ser un año complicado, ¿qué tan complejo lo percibe?
-Depende de cómo reaccionen nuestros vecinos y el resto del mundo. Ya estamos visualizando que Trump puede perjudicar porque Estados Unidos se volvería, aparentemente, más proteccionista y eso va a impactar en Uruguay. También tenemos que ver cómo nos vamos a comportar con China, por ejemplo.

-¿Cómo analiza al comportamiento de Uruguay en lo que refiere a la inserción internacional?

-Todas las Cámaras y creo que también el propio Poder Ejecutivo estamos deseosos de hacer cuanto convenio internacional se pueda para poder introducir nuestra mercadería. Uruguay apunta a colocar una mercadería de mano de obra y calidad que no sé si hoy estamos logrando pero habría que trabajar en eso.

El gran escollo es que hay trabas ideológicas porque hay una parte que quiere insertarse en el mundo y otra que no, incluso dentro de un mismo partido. Yo creo que Uruguay toca el de lo con las manos si hacemos un tratado con China porque Uruguay le vende toda su producción a un barrio chino.

Es necesario que haya una visión única en este tema, siempre sirven las políticas de Estado y necesitamos, además, una política de Estado urgente para la educación.

Por María Noel Duran
@MNoelDuran

Fuente: Crónica – 16/12/16