El gobierno encarará el último año, que además es de elecciones, con algunos números de sus cuentas que prendieron luz de alerta y golpean en su buena imagen de administrador.De acuerdo a la última Rendición de Cuentas presentada por el Poder Ejecutivo el lunes al Parlamento, la economía se enlentecerá (crecerá 3% en 2014) siguiendo…

El gobierno encarará el último año, que además es de elecciones, con algunos números de sus cuentas que prendieron luz de alerta y golpean en su buena imagen de administrador.

De acuerdo a la última Rendición de Cuentas presentada por el Poder Ejecutivo el lunes al Parlamento, la economía se enlentecerá (crecerá 3% en 2014) siguiendo la tendencia que evidencia el contexto mundial. Además, la proyección de déficit fiscal de Uruguay fue corregida al alza y se espera sea de 3,3% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre del año. Por si fuera poco, los precios continuarán con aumentos por encima de la meta oficial, dado que se espera una inflación de 8,8% para este año, según el documento oficial, levemente por debajo del 9,18% registrado en los 12 meses a mayo. Hace un año la proyección oficial de inflación para 2014 era de 6,4%.

La previsión del gobierno también marca que el dólar estará en los $ 24 a fin de año. Ese dato es una buena noticia para los exportadores que verán favorecida la competitividad de los productos uruguayos, pero, por otro lado, presionará al alza el Índice de Precios al Consumo que el gobierno no logra encauzar hacia el rango meta de 3% a 7%.

Una de las alarmas sonó cuando el gobierno anunció que el déficit proyectado para este año rondará los US$ 1.755 millones (ver infografía). Al cierre de 2013, las cuentas públicas cerraron con un saldo en rojo de US$ 1.226 millones. El economista Pablo Roselli, socio de la consultora Delloitte, dijo a El Observador que no le “sorprende” que el desequilibrio fiscal sea superior a 3% del PIB y dijo que ese desbalance está en línea con las proyecciones que tenía esa consultora para este año. “Ya desde hace varios meses proyectábamos un déficit de 3,2%” del PIB, expresó Roselli.

Por su parte, el consultor y expresidente del Banco Central Juan Carlos Protasi consideró “increíble” que se haya llegado a un desequilibrio de las finanzas públicas con máximos que no se veían desde la crisis del 2002, siendo que el país gozó de “una década entera de bonanza”. A su juicio, el déficit obedece al gasto público “excesivo” y a que el gobierno utilizó las tarifas de las empresas estatales como arma “antiinflación” perjudicando la caja de esos entes.

El gobierno destacó la evolución del salario real y marcó como un “desafío” que los Consejos de Salarios logren acuerdos que capten “más adecuadamente el momento del ciclo económico del país”, consigna en el mensaje de Rendición de Cuentas. Los lineamientos de la quinta ronda de negociación salarial procuraron incentivar acuerdos a tres años, con ajustes anuales que ligaran el crecimiento salarial a la evolución de la economía y del sector. “Algunos de los cambios sugeridos en los lineamientos no se plasmaron en los acuerdos” reconoció el gobierno.

Solo 15% de los convenios previeron ajustes variables de acuerdo a indicadores de desempeño. “Resulta necesario avanzar en la definición de indicadores que permitan que los incrementos reales del salario se ajusten a la situación del sector y de la economía, evitando que aumentos por encima de las posibilidades reales de los sectores se traduzcan en incrementos de precios o en impactos negativos en el mercado de trabajo”. En los hechos casi la totalidad de los convenios (96%) utilizó el esquema de ajuste salarial en base a la inflación.

El presidente José Mujica ocupó ayer su audición en radio Uruguay para marcar una visión positiva. Destacó que “el crecimiento permanente y sostenido” registrado entre 2004 y 2013 permitió que momentos duros de choques externos como la crisis de 2008 y 2009 se sobrellevaran “prácticamente sin darnos cuenta”. También destacó que “hay confianza en el porvenir económico”. Para remarcar su posición y atemperar las críticas en año electoral, Mujica afirmó que, de sobrevenir factores externos, el país no estará “nunca en el 2002 porque sencillamente hay espalda y confianza para soportarlo y este es un valor relevante, tan relevante que es una de las causas de las inversiones del exterior”.

Aun con la coyuntura proyectada, el informe oficial establece que la revisión de las metas fiscales “no amenaza la sustentabilidad de la deuda pública”.

Se destacó que Uruguay, a pesar de la inestabilidad internacional, logró mantener los flujos de inversión extranjera, que creció 4,4% en 2013 en dólares, y acceder a créditos internacionales a “tasas razonables”. Prueba de ello, fue la mejora de la calificación de deuda uruguaya por parte de las calificadoras internacionales. El Observador