Las gremiales empresariales que representan a los sectores productivos, el comercio y los servicios, los bancos, y las administradoras de fondos previsionales transmitieron ayer al director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Köhler, su preocupación porque la injerencia política pueda provocar serias distorsiones económicas, y replantearon la concreción de un gran acuerdo entre los…

Las gremiales empresariales que representan a los sectores productivos, el comercio y los servicios, los bancos, y las administradoras de fondos previsionales transmitieron ayer al director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Köhler, su preocupación porque la injerencia política pueda provocar serias distorsiones económicas, y replantearon la concreción de un gran acuerdo entre los partidos sobre políticas de Estado en materia de reactivación y crecimiento sustentable que pasan por la implementación de reformas estructurales.

Durante una reunión que Köhler mantuvo por la tarde en el hotel Sheraton con los ejecutivos, estos enfatizaron que el sector privado no puede sostener más al Estado con su actual estructura, y su inquietud porque la injerencia política lleve a tocar o utilizar los ahorros de los trabajadores que administran las AFAPs. También alertaron sobre las refinanciaciones de deudas que violenten la seguridad jurídica y sostuvieron que la proximidad de las elecciones está incidiendo en propuestas en ese sentido.

Durante la reunión, que se realizó en el piso 25 del hotel, Köhler estuvo acompañado por el director del Hemisferio Occidental del organismo, Anoop Singh, el portavoz, Thomas Dawson, el jefe de misión, Gilbert Terrier, por su asistente, Siddart Tiwari, y por el representante en Uruguay, Andreas Bauer.

ACUERDO. Los empresarios replantearon su propuesta de un gran acuerdo político que otorgue sustentabilidad a la reactivación, porque si bien reconocieron que se ha dado una mejoría parcial, esta se debe fundamentalmente a motivos cambiarios regionales e internacionales (apreciación del euro, del peso argentino y del real frente al dólar) y no a reformas internas.

Apenas llegado al aeropuerto de Carrasco, al mediodía, Köhler había dicho a la prensa que tiene una visión “optimista” y “buena” de la economía uruguaya, aunque advirtió que “hay mucho trabajo por delante nuestro”.

Participantes en el encuentro de la tarde dijeron que Köhler señaló que el FMI tiene con Uruguay “una relación muy particular de cooperación”, que lo ha llevado a brindarle un financiamiento que si se toma en cuenta su Producto Interno Bruto “es el más grande que el organismo tiene con un país en todo el mundo”. También explicó que esto se debe a que considera que Uruguay ha sido históricamente cumplidor con sus obligaciones y el FMI lo reconoce como el más perjudicado por la crisis argentina.

El escenario regional es más favorable, comentó Köhler, porque Brasil está “sólido” y cuenta con la confianza de los actores económicos, tanto locales como extranjeros. En cuanto a Argentina, consideró que enfrenta más dificultades y si bien ha logrado algunos avances “tiene mucho camino por recorrer”. Entre los principales desafíos que enfrenta el país vecino destacó la solución al problema de su deuda externa con respecto a la cual entró en “default” e implementar “las reformas necesarias para que haya crecimiento sustentable”.

CREDITO. Sobre Uruguay, Köhler dijo en un pasaje de la reunión que la restauración del crédito necesario para impulsar la reactivación “no se decreta, se gana”, y enfatizó en la importancia de generar un superávit primario de 4% no sólo este año, sino que se sostenga en el tiempo. Advirtió, en coincidencia con los directivos empresariales, que “si no hay reformas estructurales, entonces Uruguay puede volver al sube y baja de las últimas tres décadas”.

Según varios participantes, Köhler habló “en buen tono, con buena onda, aunque dijo cosas duras, y también tuvo palabras de elogio a cómo se han manejado las cosas —especialmente el canje de deuda— e hizo un reconocimiento en ese sentido al ministro de Economía, Alejandro Atchugarry”.

Luis Alberto Lacalle

“Le hemos planteado la perspectiva del Partido Nacional, que tiene en cuenta la necesidad de los equilibrios macroeconómicos y de superávit presupuestal, pero también de reactivación”.

“Pedimos flexibilidad y ver esto más globalmente y no solo las columnas del debe y el haber. A veces se puede llegar a un resultado por la vía de crecer, en vez de achicarse”

“Lo que he aprendido tratando con la gente del Fondo es que nunca dan una respuesta. Simplemente reciben, escuchan, y creo que están bien en lo que hacen”.

Julio María Sanguinetti

“Les preocupa que no se dicten leyes o actos administrativos que violen normas jurídicas, que violen los contratos, que cambien reglas de juego. Es normal y lógico”.

“Lo importante es que el señor Köhler esté aquí. El Fondo Monetario es —bueno o malo, querido o no querido— el único recurso para los momentos de crisis. Y eso el Uruguay lo vivió. Si no hubiéramos recibido aquella ayuda en aquel momento, se habría caído todo y hoy no estaríamos hablando de porcentaje de recuperación, porque no habría quizás nada”.

“Hemos dado nuestro punto de vista, pensando que hay algunas lucecitas en nuestro horizonte económico”.

Tabare Vázquez

“Estuvimos conversando sobre distintos aspectos de la forma de encarar el Uruguay del futuro, porque el país necesita reactivarse. Hemos hablado de los niños que nacen por debajo del umbral de la pobreza, de los jóvenes y la fuga de cerebros”.

“Nos dijo que estaba de acuerdo en que el mundo en general tiene que lograr un desarrollo económico con justicia social, que es el único camino para lograr la paz verdadera”.

“Me planteó que estaba muy interesado en que pudiéramos seguir este diálogo y me invitó a concurrir a Washington en el correr de este año”.

Una jornada muy intensa

La actividad del director gerente del FMI, Horst Köhler, fue ayer sumamente intensa. Llegó poco antes del mediodía al Aeropuerto de Carrasco procedente de Estados Unidos, junto a su esposa Eva y varios funcionarios, y desde allí se dirigió en una comitiva de una decena de vehículos, precedidos por motociclistas de la policía, al hotel Sheraton.

Tras permanecer una hora allí y modificando el programa original, se dirigió al Mercado del Puerto donde almorzó.

Volvió sobre las 14.45 al hotel y comenzó a las 15.30 una serie de reuniones que se extendieron hasta las 19.30. Recibió primero al ex presidente Luis Alberto Lacalle, luego a directivos empresariales y de bancos, después al ex presidente Julio María Sanguinetti, al equipo económico, y por último al presidente del Encuentro Progresista, Tabaré Vázquez.

A las 19.55, junto con su esposa, salió en dirección a la residencia presidencial de Suárez y Reyes donde cenó con el presidente Jorge Batlle, el vicepresidente Luis Hierro, y el equipo económico, culminando la jornada.

Todos apuntan a fortalecer la reactivación

El ministro de Economía y Finanzas, Alejandro Atchugarry, dijo anoche que en la visita de Köhler “se nos ha transmitido la confianza en el programa que tiene el país” y una “visión positiva” sobre sus perspectivas.

En el encuentro que Atchugarry, el presidente del Banco Central, Julio de Brun, el director de Planeamiento, Ariel Davrieux, el viceministro Max Sapolinski, y el director de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Isaac Alfie, mantuvieron con el máximo jerarca del FMI, no se recibieron planteos de corrección en el programa macroeconómico “que ya está elaborado, que ha tenido una revisión hace 15 días y cuyas metas tienen un cumplimiento que ha sido verificado”, señaló el ministro. A su juicio, la reactivación “no va a ser fácil” y se coincidió en que requiere la consolidación de la confianza y la reanimación del crédito.

De Brun señaló que no están previstos desembolsos adicionales a los ya previstos del Fondo y que el reperfilamiento de las obligaciones con el organismo no está planteada, porque “no tenemos ninguna situación de estrechez financiera que justifique estar hablando de reprogramar ahora”.

“No es la idea hacer modificaciones en el programa, ni hay planteos adicionales”, ratificó de Brun, para quien la tarea ahora es “fortalecer la incipiente recuperación de la economía”. Los integrantes del equipo económico habían concurrido por la mañana a la sala VIP oficial del aeropuerto a recibir a Köhler.

SECTOR PRIVADO. Por su parte, el sector privado puso mucho énfasis en la necesidad de consolidar la reactivación. “Fue una reunión muy franca en la que dejamos la posición muy clara de que es urgente la reactivación, el acceso al crédito y bajar el costo del Estado”, señaló el presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra.

Consultado sobre la impresión que Köhler mostró sobre Uruguay, Balestra contó que dijo que es “uno de los países más creíbles de la zona que, de alguna manera, necesita ayuda por los grandes problemas que ha tenido”.

Fútbol y un país fuerte

La primera vez que Horst Köhler escuchó hablar de Uruguay fue en 1954 cuando, con 9 años de edad, se enteró que nuestro país había sido el último Campeón Mundial de Fútbol, y acababa de clasificar cuarto en el mundial de ese año que ganó Alemania. Durante el almuerzo en el Mercado del Puerto, comentó que esos hechos le habían generado la impresión de que se trataba de un país fuerte.

A Köhler y sus acompañantes les fueron servidos varios braseros con carne vacuna, lechón y cordero que acompañaron con vino tinto y agua mineral. No comieron postre, porque la agenda apretaba y solamente bebieron café.