Entre hoy y mañana se concretará un acuerdo entre las autoridades económicas uruguayas y la misión del Fondo Monetario Internacional que está en Montevideo sobre la revisión trimestral del programa económico vigente y sobre las metas cuantitativas para el resto del año. Durante sábado y domingo se trabajó intensamente con “un alto grado de entendimiento”…

Entre hoy y mañana se concretará un acuerdo entre las autoridades económicas uruguayas y la misión del Fondo Monetario Internacional que está en Montevideo sobre la revisión trimestral del programa económico vigente y sobre las metas cuantitativas para el resto del año. Durante sábado y domingo se trabajó intensamente con “un alto grado de entendimiento” y se espera “terminar rápidamente la redacción de los textos, que se encuentran en la fase final de ajuste”, dijeron a El País fuentes oficiales.

La misión regresa mañana a Estados Unidos, tras haber permanecido en nuestro medio desde el pasado 22 de mayo, y sus integrantes llevarán en sus maletines el texto de un complemento de la Carta de Intención acordada en febrero pasado, que contendrá precisamente las nuevas metas y supuestos de evolución económica, inflación, objetivos monetarios, etc. para 2003.

En ese texto se prevé una inflación inferior a la prevista en el acuerdo original y una contracción del Producto Interno Bruto menor también a lo proyectado inicialmente o incluso una variación nula.

ESCENARIO. El programa vigente establecía como supuesto una contracción del 2% en el PIB, pero también que en cada trimestre de este año se verificará una mejora con respecto al anterior.

Gilbert Terrier, jefe de la delegación del organismo, manifestó durante su permanencia en Montevideo que las perspectivas de la economía uruguaya han mejorado tras el éxito del canje de deuda pública, cuyos resultados finales fueron anunciados la semana pasada.

El acuerdo definido en febrero con el FMI establecía un supuesto de inflación para el año del 27% pero en función del incremento de precios de los primeros meses del año fue revisado y ahora se trabajó con un supuesto de 19%.

La delegación del Fondo y los miembros del equipo económico analizaron la incidencia sobre la recaudación que tendrá una inflación inferior a la que se aguardaba en un primer momento. Los ingresos del fisco crecieron en términos reales tanto en febrero, como en marzo, como en abril, aunque bajaron en términos nominales.

De todos modos, se mantendrá sin cambios la meta sustancial del programa que es un superávit fiscal primario de 3,2% del PIB.

El staff del FMI manifestó durante las negociaciones su preocupación por la presunta lentitud en el proceso de liquidación de los bancos Montevideo, La Caja Obrera y de Crédito. Por este motivo, el Banco Central anunció que antes del 31 de julio se realizará una licitación con el objetivo de “tercerizar” esa tarea.

El BCU atribuye la lentitud con que se realizaron los trabajos a medidas aplicadas por la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay (AEBU) que, sin embargo, rechaza que esto haya sido así.

DIRECTORIO EJECUTIVO. Se aguarda que a mediados de este mes el directorio ejecutivo del FMI apruebe, como consecuencia del acuerdo técnico sobre la revisión del programa, un desembolso para Uruguay que rondará los U$S 200 millones.

En julio visitará Uruguay otra misión del FMI que analizará con los representantes del gobierno el cumplimiento de las metas correspondientes al segundo trimestre 2003 (abril-junio).

El acuerdo vigente fue anunciado el pasado 21 de febrero por el director para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, y se extenderá hasta marzo de 2005. El entendimiento prevé que a partir de 2004, Uruguay retomará un ritmo de crecimiento similar al que promedialmente ha tenido históricamente, de alrededor de 3,6% anual.

Ese acuerdo permitió que el FMI desembolsase U$S 480 millones para Uruguay y que lo mismo hicieran el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial con otros U$S 500 millones.

También se definió en esa oportunidad que no se crearán nuevos impuestos y que no subirá el nivel de ninguno. Como supuesto de devaluación se estableció un porcentaje muy similar al de inflación.

Un cambio de ambiente sustancial

Las negociaciones que en los últimos días mantuvieron los integrantes del equipo económico con los funcionarios del FMI se realizaron en un marco y ambiente muy diferente al de las efectuadas en febrero pasado y en julio y agosto de 2002.

Los representantes del FMI, que a través de su director gerente, Horst Köhler y su principal vocero, Thomas Dawson, había manifestado un inusual apoyo al canje de la deuda uruguaya y había exhortado a los tenedores de papeles del Estado a participar en él, pudieron señalar que el escenario para la economía uruguaya cambió notoriamente tras el desahogo financiero obtenido.

La composición de la misión también fue muy distinta a la que tenían las delegaciones que visitaron Uruguay el año pasado, y de la región sólo quedó el chileno Andreas Bauer, actual representante del organismo en nuestro país.

El tercero en la jerarquía del FMI en ese momento era el también trasandino, Eduardo Aninat, de quien se sabía desde octubre que dejaría esa institución.

La misión que mañana abandona Uruguay estuvo encabezada al igual que la que negoció con el gobierno en febrero, por el francés Gilbert Terrier.