La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de abatir la tasa de interés más importante de ese país en 0,25% con lo cual quedó en 1%, el nivel más bajo desde 1958, puede beneficiar a Uruguay al incrementar la posibilidad de que lleguen a la región capitales en busca de opciones rentables de…

La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de abatir la tasa de interés más importante de ese país en 0,25% con lo cual quedó en 1%, el nivel más bajo desde 1958, puede beneficiar a Uruguay al incrementar la posibilidad de que lleguen a la región capitales en busca de opciones rentables de inversión, coincidieron en señalar economistas consultados por El País, aunque el grado de incidencia es evaluado en forma diferente.

La baja resuelta ayer es la décimotercera reducción desde enero de 2001 cuando la Reserva Federal comenzó a abatir los intereses para intentar contrarrestar una incipiente recesión. “La economía no ha mostrado aún un crecimiento sostenible”, dijo la Reserva Federal en una declaración ayer, para justificar su decisión (ver página 12).

El economista Juan Carlos Protasi dijo a El País que la reducción de tasas se adopta para abatir el riesgo de deflación en Estados Unidos y que puede mejorar el flujo de inversiones a la región y por lo tanto a Uruguay, en un momento en que parece diluirse la fuerte aversión al riesgo existente en los mercados emergentes que se generó a partir de la crisis rusa de 1998.

“Esta situación también puede mejorar la demanda de papeles públicos uruguayos, consideró.

REORIENTACION. El senador Danilo Astori, por su parte, opinó que la baja de tasas “puede llevar a una reorientación de flujos de capitales para la región y eso indirectamente puede beneficiar a Uruguay; el tema hay que verlo básicamente en términos regionales, pero Uruguay podría pellizcar algo”.

En cuanto a la deuda uruguaya, Astori cree que tras el éxito de la operación de canje de deuda pública y considerando que por ahora el país no volverá al mercado de crédito voluntario, el efecto de alivio es menor.

En el sistema financiero, “dado el origen de los fondos que se utilizan si hay algún efecto de dinamización del crédito será muy indirecto y no se producirá en el corto plazo”, acotó.

Nelson Noya, investigador del Centro de Investigaciones Económicas, coincidió en que para Uruguay resulta conveniente al menos en el corto plazo, un escenario en Estados Unidos de crecimiento bajo y tasas de interés también reducidas.

“No hay una medición clara respecto al ingreso de capital que esto puede generar en Uruguay, pero ya está generando ingresos en Brasil y en menor medida en Argentina. A Uruguay esta situación también le genera un pequeño beneficio indirecto, porque reduce el peso de la deuda que está indexada a tasas de interés flotantes”, opinó.

“Es un elemento más, aunque no decisivo, que puede reanimar el crédito”, consideró Noya.

SITUACION. Fernando Antía, director del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, consideró que puede darse una situación similar a la de comienzos de la década pasada cuando se produjo un ingreso de capitales a la región por las bajas tasas que existían en Estados Unidos.

“El marco es ahora diferente porque en la zona hay más incertidumbre que entonces, sobre todo como consecuencia de que Argentina no ha resuelto todavía la situación derivada de su default. Por otro lado, esto podría estimular una repatriación de capitales que revierta la gran fuga que se verificó el año pasado”, comentó.

Del mismo modo, opinó que la baja de tasas de interés en Estados Unidos puede bajar las tasas activas y pasivas en Uruguay para reanimar el alicaído crédito.

“Es una buena noticia además porque es una medida que se toma con la intención, a largo plazo, de evitar la deflación y la recesión en las economías más industrializadas”, señaló Antía.

El Comité de la Reserva Federal decidió por once votos a uno la reducción. El voto disidente fue de Robert Parry que pretendía un abatimiento de 0,50% y no de 0,25%, como la que finalmente se decidió.