PABLO MELGAR“¿Qué quiere consensuar con nosotros el Poder Ejecutivo? ¿Cómo rebajar el contenido de la ley? No puedo ir a remendar una ley que no zurcí”, dijo ayer a El País el sindicalista Richard Read, integrante del Secretariado del Pit-Cnt y referente de la corriente sindical Articulación, afín al gobierno. El MTSS convocó a las…

PABLO MELGAR
“¿Qué quiere consensuar con nosotros el Poder Ejecutivo? ¿Cómo rebajar el contenido de la ley? No puedo ir a remendar una ley que no zurcí”, dijo ayer a El País el sindicalista Richard Read, integrante del Secretariado del Pit-Cnt y referente de la corriente sindical Articulación, afín al gobierno.

El MTSS convocó a las cámaras empresariales y al Pit- Cnt para el lunes 7 a una reunión tripartita a fin de analizar el “Diálogo Nacional sobre el Empleo, y las iniciativas legales del ámbito por la inclusión y la formalización del trabajo”.

El tercer punto, a priori el que genera más diferencias, es la ley de Negociación Colectiva, que se busca modificar a partir de una serie de recomendaciones de una comisión de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Algunos dirigentes del Pit-Cnt consideran que “no tienen nada que hacer” en el ámbito de negociación tripartito que se reunirá el lunes 7.

Entienden que el tema fundamental es una eventual modificación de la ley de Negociación Colectiva. “Esa ley no la votamos nosotros, por tanto es el Poder Ejecutivo el que se tiene que encargar de negociar con quien la impugnó (las cámaras empresariales) ante la OIT”, afirmó Read.

Subrayó que la ley es mejor que lo que había “pero le habríamos agregado otros temas al articulado”. Read anunció que esa es la posición que llevará al Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt ante el plan del MTSS.

El gobierno convocó a empresarios y sindicatos aceptando una sugerencia para modificar la ley de Negociación Colectiva que la OIT realizó en marzo de 2010, principalmente en lo que hace al derecho de huelga y a las ocupaciones de lugares de trabajo. Por tal motivo, el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo el jueves a El País que los cambios se concretarán “por consenso” y que “no vamos a cerrarnos, no hay temas vedados”.

Los dirigentes empresariales no están dispuestos a cambiar su parecer. “No hay ninguna razón para cambiar de posición”, enfatizó el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Burghi. “Esto es bastante simple: cumplimos con lo que dice la OIT o no cumplimos. No es que algunas reglas se cumplan y otras no, simplemente hay que cumplir con el dictamen de OIT”, exigió.

“Si no hay consenso en esta ley que fue observada por OIT, ¿no la van a corregir? Es muy bueno el intento de alcanzar acuerdos, pero deben hacer los cambios. Tampoco hubo consenso para la ley de Negociación Colectiva y la sacaron igual”, afirmó un negociador empresarial de primera línea que prefirió no ser identificado.

Interna. Mientras que para Read y otros dirigentes de Articulación no tiene sentido discutir cambios en la normativa, el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, considera que hay que aprovechar para introducir nuevos elementos a la ley.

La estrategia del Pit-Cnt en la negociación tripartita se centrará en “no rebajar contenidos” de la ley de Negociación Colectiva e incluir elementos que favorezcan a los trabajadores y sus sindicatos.

“Si se reabre el debate sobre los contenidos de la Negociación Colectiva nosotros de pique vamos a tratar de sacar el artículo que habla sobre la cláusula de paz, que fue un punto que se incluyó y con el que no estamos de acuerdo”, dijo Castillo el jueves a El País.

El artículo 21 de la ley establece que “durante la vigencia de los convenios que se celebren, las partes se obligan a no promover acciones que contradigan lo pactado ni aplicar medidas de fuerza de ningún tipo por este motivo”.

El incumplimiento de este principio lleva a la caída del acuerdo. Castillo dijo que esta cláusula se incluyó sólo para contentar a los empresarios.

Algunos dirigentes empresariales son partidarios de proponer a los trabajadores un acuerdo en el que la ley deje sin efecto la cláusula de paz laboral, como propone el Pit-Cnt a cambio de aceptar las sugerencias de OIT. Esta postura todavía no fue discutida en las respectivas cámaras.

Las cámaras al igual que la central de trabajadores se quejan por no haber tenido gravitación alguna en la definición de la ley. Tampoco aceptan que aún no haya sanción para la violación de la confidencialidad de la información que se maneje en el marco de las negociaciones de los Consejos de Salarios. Discrepan con la designación del Consejo Superior Tripartito como órgano de “gobernanza de las relaciones laborales”, lo que supone una visión “dirigista e intervencionista” del diálogo laboral.

La OIT también se refiere a las ocupaciones de lugares de trabajo por parte de los sindicatos en conflicto, otra de las viejas inquietudes empresariales. Allí, estima que “el ejercicio del derecho de huelga y la ocupación del lugar del trabajo deben respetar la libertad de trabajo de los no huelguistas, así como el derecho de la dirección de la empresa de penetrar en las instalaciones de la misma”.

Si bien el capítulo sobre ocupaciones fue retirado de la ley, las cámaras han mantenido sus críticas contra el decreto que permitió esa práctica sindical.

Empleo. La caída del desempleo puso sobre la mesa la necesidad de impulsar en los convenios colectivos cláusulas que respalden la formación de trabajadores.

“El problema no es la cantidad de obreros sino su calificación. La caída de la pobreza pasa por la capacitación de la gente y los cambios en los hábitos de trabajo. Ello va a provocar mejores salarios para los obreros y un mejor entramado social”, dijo ayer a El País el presidente de la CIU, Washington Burghi. El empresario señaló que el incremento de los salarios es producto de los Consejos de Salarios y no de la suba de la demanda de mano de obra. “El problema es conseguir personal capacitado, es un problema de hace mucho tiempo. Las empresas invierten mucho en capacitación de lo contrario hay que decidir parar el crecimiento”, aseveró Burghi.

El presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, coincidió con Burghi en cuanto a que es necesario fortalecer la capacitación. Varela celebró la caída del desempleo ya que aumenta el “consumo y bienestar en la población”.

Empresarios: Plantean discutir derecho a la huelga y ocupación de lugares de trabajo.

Sindicatos: Buscarán eliminar la cláusula de paz, pero en el fondo defienden la actual ley.