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En eso coincidieron analistas y representantes de empresas consultados por El País.
El viernes el Ejecutivo venezolano anunció una depreciación del bolívar, que se mantenía en 2,15 por dólar desde 2005. Desde ayer, existen en Venezuela dos precios oficiales del dólar: 2,60 para productos de primera necesidad (alimentos, medicamentos), remesas e importaciones del sector público y 4,30 para el resto de productos y la venta de los dólares obtenidos con el petróleo.
Por el lado comercial el impacto sería casi nulo. El analista de Oikos, Pablo Moya señaló que "tradicionalmente el comercio con Venezuela ha sido muy reducido, con el gobierno del Frente Amplio se le ha tratado de dar un impulso".
Para Moya los efectos de esta medida sobre las exportaciones uruguayas a Venezuela y las importaciones de ese país, "en términos globales es casi nulo".
"Ahora, si vos exportás algo solamente a Venezuela y esto te complica seguramente sea un drama, pero no a nivel global", agregó.
Uruguay realizó ventas al país caribeño por US$ 188 millones el año pasado (el 3,4% de las ventas totales), con lo que Venezuela fue el séptimo comprador, aunque por US$ 28 millones menos que en 2008 (ver gráfico). Del total que el país le exportó en 2009, US$ 53 millones fueron exportaciones de queso y requesón y otros US$ 30 millones de carne, los principales productos.
Una de las mayores firmas exportadoras a Venezuela en 2009 fue la láctea Pili. El País intentó comunicarse con ejecutivos de esa empresa sin éxito. Para la firma Venezuela es uno entre los 15 principales destinos de colocación de quesos.
Los compradores venezolanos de productos uruguayos se regían por un dólar oficial a 2,15 bolívares previo a la devaluación pero como no era sencillo conseguirlos, debían acudir al mercado paralelo donde cotizaba a 4 o 5 bolívares.
En cuanto a las importaciones desde Venezuela, son básicamente petróleo.
Para el presidente de Ancap, Germán Riet no habrá efectos en las compras que el ente hace de crudo a Pdvsa, porque "cotizan en dólares". Lo que cambia en todo caso, es que Pdvsa recibirá más bolívares que antes por el crudo que vende.
En cuanto a que esta situación congele negocios entre ambas empresas (como la venta del 46,11% de las acciones de la red de estaciones que Ancap tiene en Argentina), Riet sostuvo que no cree que eso suceda.
Por el lado financiero, el analista Andrés Escardó afirmó que "la crisis institucional que vive la Argentina y la situación económica desfavorable que experimenta Venezuela, podrían incentivar a muchos inversores (sobre todo internacionales) a vender sus posiciones en bonos uruguayos". De todas maneras, indicó que la mayor influencia está por el lado argentino.
Para Javier Gómez de ProCapital la situación venezolana "no es un evento" desde el punto de vista de los títulos uruguayos, ya que es un país que está "afuera del mercado".
De hecho, ayer el índice de bonos globales de la Bolsa de Valores de Montevideo aumentó 0,09% y cerró en 120,0156.
Incluso ayer la calificadora Moody`s evaluó que la devaluación es "neutra a levemente positiva" para la calificación crediticia venezolana.
SITUACIÓN. Según un análisis de Moody`sEconomy.com (una subsidiaria de la calificadora), "la devaluación contribuirá a mejorar las finanzas del gobierno durante 2010, pues generará el doble de bolívares por cada dólar de exportación de petróleo" mientras que "el aspecto negativo de la medida se centra en que la devaluación generará inflación (que ya es la más alta de América Latina), dañando con ello a los consumidores. En términos netos, la devaluación prolongará la recesión actual hasta muy pasada la segunda mitad del año".
El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo el domingo que si alguien quiere subir los precios "les vamos a quitar los negocios y se los vamos a dar a los trabajadores".
Para que no haya aumentos de precios, Chávez ordenó que la Guardia Nacional se encargue de controlarlos.
En un gran supermercado, el gerente admitió a la agencia de noticias AFP haber subido "algún precio" el domingo cuando su local quedó prácticamente sin existencias, pero anuló los aumentos tras escuchar al presidente. "Es como tener una pistola en la sien", resumió.