Presión internacional busca restituir al presidente Zelaya.

La comunidad internacional presiona para lograr la restitución del presidente de Honduras mientras el nuevo gobierno niega el golpe de Estado y efectivos militares reprimen en Tegucigalpa las manifestaciones en favor del derrocado mandatario.
por EL PAIS
El nuevo Gobierno de Honduras, encabezado por el presidente del Congreso Roberto Micheletti, decretó el toque de queda en todo el país para garantizar el orden público tras el secuestro y la expulsión del presidente Manuel Zelaya. Pese a esto, ayer se registraron incidentes en la capital hondureña entre manifestantes que defendían al destituido mandatario y las tropas militares que desde el domingo custodian la residencia presidencial. Al menos 15 personas resultaron heridas y hubo varios detenidos.

Estados Unidos, el Grupo de Rio, la ONU, la Unión Europea, Centroamérica y el ALBA, han exigido la restitución de Zelaya al tiempo que varios gobiernos anunciaron que no reconocerán a las nuevas autoridades hondureñas. Estas en tanto niegan el golpe de Estado pues sostienen que al detener al presidente las Fuerzas Armadas cumplían una orden judicial. Zelaya intentaba realizar el domingo una consulta con el fin último de cambiar la Constitución para poder ser reelecto, pese a que la misma había sido declarada ilegal por la Justicia y por el Congreso.

"Aquí no hubo golpe de Estado porque los hondureños siguen regidos por la Constitución, a la que el anterior gobierno quiso reformar sin ningún fundamento y de manera ilegal", dijo el presidente designado Roberto Micheletti a la radioemisora HRN. "Respetamos a todo el mundo y sólo pedimos que nos respeten, y nos dejen en paz porque el país se encamina a elecciones generales libres y transparentes en noviembre", agregó.

El presidente estadounidense Barack Obama dijo ayer que la destitución de Manuel Zelaya "no fue legal" y que el ahora desterrado mandatario sigue siendo legalmente "el presidente de Honduras". La secretaria de Estado, Hillary Clinton, indicó que Estados Unidos está estudiando qué consecuencias tendrán los sucesos en la continuación de sus programas de asistencia a ese país y afirmó que lo fundamental es tomar "una posición a favor del estado de derecho".

Zelaya viajó ayer a Nicaragua en un avión fletado por Venezuela para participar en una reunión urgente de la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba) junto a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; Ecuador, Rafael Correa; Bolivia, Evo Morales; el anfitrión Daniel Ortega y el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez.

Los líderes del Alba acordaron retirar a sus embajadores de Tegucigalpa y apoyar una "insurrección popular" para propiciar la restitución de Zelaya y rechazar al gobierno erigido en su lugar. "Frente al gobierno dictatorial que pretende imponerse, los países del Alba hemos decidido retirar a los embajadores y dejar a su mínima expresión la representación diplomática en Tegucigalpa", indica la declaración del grupo. Asimismo, el bloque acordó que sólo reconocerá al personal diplomático designado por Zelaya y "bajo ningún concepto se acreditará a personal designado por los usurpadores".

"Les decimos a los golpistas de Hondura que estamos listos para apoyar la rebelión del pueblo de Honduras, y eso no va a ser en palabras``, aseguró Chávez. "Nadie debe obediencia a un gobierno usurpador", acotó.

Los presidentes de Centroamérica y República Dominicana acordaron también en Managua aislar política, económica y comercialmente a Honduras hasta que los golpistas restituyan a Zelaya. Las medidas fueron aprobadas por los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana, que integran Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Belice, Honduras y República Dominicana.

Las sanciones fueron respaldadas por el secretario general de la OEA, Miguel Insulza, quien aseguró que la organización "no aceptará una vuelta al pasado en el continente" y "no hará ninguna concesión a un régimen proclamado sobre la base de un golpe militar seguido de la detención ilegal del presidente constitucional".

La Asamblea General de la ONU analizó la crisis política ayer. Su presidente, Miguel d`Escoto, invitó a Zelaya a hacer uso de la palabra hoy en la sesión de este cuerpo y lo reconoció como único representante legítimo de su pueblo.
Fecha de actualizado: 30/Jun/2009