Cambiar la heladera o comprar un auto. Quizá destinar un poco más de dinero al surtido semanal del supermercado o visitar el shopping de manera más frecuente que el año pasado. Las decisiones de consumo que durante 2017 tomen los uruguayos -de la mano de cómo perciban la economía y su propio bolsillo- tienen expectantes…

Cambiar la heladera o comprar un auto. Quizá destinar un poco más de dinero al surtido semanal del supermercado o visitar el shopping de manera más frecuente que el año pasado. Las decisiones de consumo que durante 2017 tomen los uruguayos -de la mano de cómo perciban la economía y su propio bolsillo- tienen expectantes a diferentes ejecutivos del sector, que ya proyectan cómo serán sus ventas a lo largo de este año.

Entre los empresarios prima la cautela, pero la mayoría coincide en que este año será mejor que el que acaba de dejarse atrás. Confían en que, a impulso de un tímido repunte en la economía, los uruguayos estarán un poco más gastadores que en los meses anteriores.

Conforme el susto del estancamiento económico y la amenaza de una recesión quedaron atrás en la segunda mitad del año pasado, los consumidores uruguayos fueron relajando sus preocupaciones y terminaron el 2016 en las puertas del optimismo.

Los indicadores de confianza del consumidor son concluyentes al respecto. El índice que releva mensualmente la Cátedra SURA de la Universidad Católica y Equipos Consultores se ubicó en 49,9 puntos en su última edición (correspondiente a noviembre). Los 50 puntos son los que separan el pesimismo del optimismo, con lo que queda claro que el humor económico de los uruguayos se encuentra en un nivel neutro.

Pero lo más promisorio es que la tendencia del indicador viene en subida. En mayo del año pasado, el índice puntuaba 40,7, su nivel más bajo desde que se comenzó a realizar la medición -agosto de 2007-, lo que muestra una lenta pero sostenida recuperación de la confianza de los consumidores uruguayos.

Los analistas esperan que ese cambio en la percepción de los consumidores sobre su realidad económica y la del país se traslade a decisiones concretas de gasto a lo largo del año.

La Encuesta de Expectativas Económicas de El Observador, realizada a fines de diciembre entre analistas privados, empresas consultoras, centros de investigación académica e instituciones financieras, estimaba un incremento de 0,5% del consumo a lo largo de 2016 -los datos oficiales estarán disponibles a mediados de marzo-. Para este año, las expectativas son de un crecimiento de 0,9%.

Pero si bien los números muestran un mejor escenario para el consumo, también reflejan que la cautela que se instaló a mediados de 2015 entre los uruguayos sigue operando, aunque de forma más atenuada. De concretarse los pronósticos de los analistas, por cuarto año consecutivo el consumo crecerá menos que la economía en su conjunto (1,2% esperado).

En la conformación del ánimo de los consumidores juegan varios elementos, como el tipo de cambio -cómo afectará la recién estrenada presidencia de Donald Trump al dólar es un factor de incertidumbre en este terreno-.

A nivel local, en tanto, qué impacto tendrán las subas del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y del Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social (IASS), así como el aumento de tarifas públicas, queda todavía por conocerse, puesto que ambos entraron a regir este mes de enero.

Otros factores -como la tasa de desempleo- vienen mostrando mejores números mes a mes. Los últimos datos disponibles marcan que en noviembre llegó a 7,7% y se mantuvo por debajo del nivel que había registrado en igual mes de 2015.

El motor que se apagó

En la Cámara de Comercio (CNCS) no esperan que el consumo privado -después de unos años de estancamiento- repunte de forma “importante”.

La economista de la gremial, Ana Laura Fernández, destacó que el sector está emergiendo de un periodo de fuerte desaceleración. Si bien no hubo una caída, se expandió a un ritmo inferior al del resto de la economía. Atrás quedó, indicó la experta, la época reciente en la que el comercio era uno de los principales motores de la economía uruguaya.

De todas maneras, destacó que, luego de un crecimiento nulo en 2015, durante el último año el sector corrió mejor suerte y se espera que los números finales confirmen la percepción de que lo peor ya quedó atrás.

Según los datos preliminares que maneja la gremial, el crecimiento se podría ubicar entre 0,8% y 1% en 2017 frente al último año.

A la hora de estimar qué rubros llevarían sobre sus hombros la mayor parte de esta mejora, Fernández dijo que se prevé que tanto bienes durables como servicios -en este sentido, pesa la buena temporada turística que el país atraviesa- sean los dos candidatos preferidos.

Buena señal en las fiestas

Ya las fiestas de fin de año marcaron un cambio -para alegría del sector comercio– en el comportamiento de los uruguayos.

Durante ese período tuvo lugar un incremento en las ventas en la mayoría de los principales rubros frente a 2015. De hecho, el total comercializado superó las expectativas de los empresarios del sector, que se mostraron conformes con el resultado.

De los seis principales rubros de ventas entre el 19 de diciembre y el 5 de enero de este año, hubo una expansión en cuatro sectores, de acuerdo con la Encuesta de Actividad divulgada esta semana por la Cámara de Comercio y Servicios (CNCS) correspondiente a la celebración de las fiestas tradicionales 2016-2017.

Este resultado superó las proyecciones de ventas “teniendo en cuenta fundamentalmente que durante el transcurso del año 2016, y principalmente en el primer semestre, el sector comercial había registrado un significativo retroceso en su nivel de actividad”, indicó el informe.

Mercado automotor: como mínimo, mantener ventas

El mercado automotor cerró un 2016 con datos de fuerte recuperación de las ventas en noviembre (27%) y diciembre (11%) respecto al volumen que había comercializado un año atrás. Esto no impidió que las ventas de automóviles y utilitarios cero kilómetro descendieran por tercer período anual consecutivo tras colocarse unas 45 mil unidades en el mercado.

El presidente de la Asociación de Concesionarios de Marcas de Automotores (Ascoma), Jorge West, comentó a El Observador que si bien aún es “bastante prematuro” para manejar tendencias del mercado para 2017, todo parece indicar que el negocio debería “como mínimo” mantener el nivel de ventas que alcanzó el año pasado.

West dijo que aunque está lejos del récord histórico de 57 mil vehículos que se colocaron en 2013, el rubro podría cortar con la tendencia bajista del último trienio (2014-2016).

“Acá no hay muchos secretos. El tipo de cambio es el que te puede empujar para un lado o para el otro”, resumió.

De todas formas, hay otras variables que también juegan en la dinámica del mercado automotor, como el valor al que las concesionarias adquirirán los vehículos de sus proveedores del exterior.

West recordó que en 2016 el sector se aprovechó de “muy buenos precios” que ofreció la industria brasileña, que debió lidiar con un desplome de su mercado interno. Varias automotrices apelaron a disminuir los valores de venta para reducir sus stocks, algo que “no está tan claro que pueda repetirse en 2017”. El titular de Ascoma señaló que el año pasado los precios en dólares cayeron en promedio en el orden de 20%.

Otro de los elementos que Ascoma ve como un factor que ayudará a darle dinamismo al sector en 2017 es una amplia gama de nuevos modelos que las distintas marcas ingresarán al mercado en el transcurso del año. Esto ampliará el abanico de opciones para aquel cliente que dude entre cambiar o no su vehículo, sobre todo en aquellas familias que en los últimos tres o cuatro años tuvieron la oportunidad de acceder a la primera compra de un automóvil.

Finalmente, por el lado financiero, el interés de los bancos para financiar las adquisiciones de automóviles cero kilómetro de los particulares “se mantiene intacto”, aseguró el presidente de la gremial.

Sin grandes sobresaltos en el rubro electrodomésticos

El rubro electrodomésticos, video y música proyecta un 2017 sin grandes sobresaltos en su nivel de actividad, pero tampoco vislumbra un escenario recesivo para las ventas a grandes rasgos. De hecho, es probable que algunas líneas puntuales de negocio puedan experimentar incrementos del orden del 10% , dijo a El Observador el gerente general de Barraca Europa y Todomúsica, Tabaré Suárez.

En el caso de los instrumentos musicales hay fundamentos para esperar un repunte leve en las ventas, aunque no será el boom que tuvo en 2016 -uno de los pocos rubros que creció-.

En el caso de la comercialización de acondicionadores de aire también hay perspectivas alentadoras por la finalización de proyectos de construcción que quedaron inconclusos durante el último año, explicó el empresario.

Suárez considera que si se cumplen los pronósticos de un tipo de cambio en el eje de $ 32 y $ 33, eso no debería generar un gran impacto en la decisión de compra del consumidor, como sí lo tendrá el ajuste fiscal que rige desde enero para el pago de IRPF e IASS.

En la línea blanca, en tanto, Barraca Europa espera que la comercialización de heladeras con freezer -que representa el 40% de ese nicho de negocio- puede dejar el año de estancamiento que tuvo en 2016. “En un mercado que está activo y un consumo estable, el porcentaje de refrigeración aumenta. Es la línea de electrodomésticos más cara”, recordó Suarez.

La línea de cocción (microondas y cocinas) fue uno de los destacados en 2016 y no se esperan grandes cambios en 2017, mientras que la de lavado experimentó una caída, pero se trata de un nicho que tiene un peso menor en la facturación total del negocio.

Finalmente, la línea de video acumula desde enero de 2015 una caída que ronda el 50%.

Luego del boom de ventas agresivo que se dio por el mundial de fútbol de Brasil en 2014, la venta de televisores no logró levantar cabeza. Primero una Copa América sin su máxima estrella, Luis Suárez, en 2015, y luego la edición centenario del año pasado en EEUU que lo tuvo lesionado “afectaron” la predisposición de compra de estos aparatos, reconoció el gerente general de Barraca Europa y Todomúsica.

Para 2017 no hay eventos deportivos que hagan prever que este nicho pueda recobrar un mayor dinamismo, añadió el empresario.

Elementos favorables para el comercio minorista

Cómo se comporta la gente dentro de un centro comercial -qué compra, si gasta más o menos- es uno de los termómetros para conocer de qué manera percibe la población su situación económica. Si notan nubarrones en el horizonte, serán más cautos a la hora de abrir la billetera. En cambio, si entienden que el escenario es más desafiante, se levantarán las restricciones.

El gerente general de Portones Shopping, Nelson Barreto, afirmó que no esperan demasiado del primer semestre de 2017. Los primeros seis meses del año pasado, recordó, fueron “muy buenos”, por encima de las expectativas.

En la segunda mitad del 2016, en tanto, la actividad empezó a enlentecerse, agregó. Así, el año terminó prácticamente empatado con el desempeño que había tenido el centro comercial en 2015.

Barreto destacó algunos elementos que favorecen al comercio minorista de cara al año que recién arranca. Por un lado, la “muy buena temporada” turística que reflejan los números de este primer tramo de la zafra de verano. A esto se suma que Argentina está “carísima”, lo que desalienta a los uruguayos a cruzar el Río de la Plata para hacer turismo de compras en el país vecino.

Un dólar “bastante quieto” -para un sector muy sensible a la fluctuación de la divisa estadounidense- y los cambios en el régimen de compras web -que bajan de cuatro a tres los paquetes que una persona puede traer desde el exterior libre de impuestos- completan este cuadro favorable para las grandes superficies.

Por su parte, el gerente general de Nuevocentro Shopping, Alex Malachowski, apuntó que la “fuerte suba de impuestos” que entró a regir a principios de año incidirá “notoriamente” en el consumo.

Con menos saldo en la cuenta del banco, los uruguayos visitan menos los shoppings, graficó el ejecutivo.

Además, añadió, hay que prestar especial atención a qué pasará con el tipo de cambio.

Debido a este análisis, Malachowski señaló que la proyección para este año es que haya “un poco más de retracción” en el consumo respecto a 2016. El centro comercial que dirige ya padeció una desaceleración del crecimiento el año pasado, comentó.

Tipo de cambio actual, buena noticia para importadores

Si el dólar se dispara, comprar productos provenientes de fuera de fronteras se hace más cuesta arriba para los salarios uruguayos. La relativa calma en la que se ha mantenido el billete verde en los últimos meses ha sido una buena noticia, entonces, para el sector importador.

El presidente de la Asociación de Importadores Mayoristas de Almacén, Fernando Melissari, comentó que después de un comienzo de 2016 “muy caído” a nivel de ventas (“la gente pegó un frenazo muy fuerte”, ilustró), en los últimos dos meses del año tuvo lugar un “aumento importante” del consumo de los uruguayos.

Igualmente, el último envión no fue suficiente para compensar los meses anteriores de baja actividad y, al pasar raya a 2016, la foto mostraba que el rubro se contrajo respecto al año anterior.

Ahora, dijo, prima la cautela en el sector. Es que a pesar de la “buena temporada” turística que marcó los primeros días del año que recién comienza -y que fue una buena nueva para los importadores de alimentos, proveedores de los establecimientos más orientados al turismo- quedan todavía varios interrogantes por responder.

Cómo pegará en la población el aumento del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es uno de ellos, dijo Melissari. Aquellos a los que afecte la medida verán el aumento del aporte cuando reciban sus sueldos de enero.

A esto se agrega, dijo Melissari, que el sector está muy preocupado por la carga fiscal que están enfrentando las empresas del rubro.

“Los errores del gobierno nos los hacen pagar a todas las empresas”, afirmó.

El representante de los empresarios del sector alertó que esto puede provocar que los productos importados se encarezcan. “Si el dólar sigue bajando, ayuda” (a que no pase), dijo. El tipo de cambio hoy está favoreciendo al sector, añadió.

Pese a estas críticas -y a los desafíos que enumeró-, el dirigente gremial afirmó que respecto a los meses venideros prima el optimismo dentro del sector importador de alimentos.

“Va a ser mejor que el año pasado”, sintetizó Melissari en referencia a los casi 12 meses por delante.

Cifras

0,5%
fue la estimación de crecimiento del consumo de los consultados en la Encuesta de Expectativas Económicas de El Observador -realizada a fines de diciembre- para el año pasado.

1,2%
prevén los expertos que se expanda la economía en su conjunto, durante 2017. Si esto se concreta, por cuarto año consecutivo el consumo crecería menos que la actividad económica en su conjunto.

0,8%
es la estimación más pesimista de la Cámara de Comercio de crecimiento del consumo durante 2016. La gremial maneja que el mejor dato podría ser 1%. Las cifras oficiales se conocerán en marzo.

Lo dijo

“Venimos de una desaceleración bien importante del consumo privado de las familias”

Ana Laura Fernández
Economista de la Cámara de Comercio

EL OBSERVADOR
ACTUALIDAD
21/01/2017
Página 14