El canciller Rodolfo Nin Novoa ratificó ayer en Chile el propósito de Uruguay de llegar rápidamente a un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico, coincidiendo con la posición que tiene el presidente argentino Mauricio Macri.

La sintonía entre los nuevos gobiernos de los vecinos del Plata quedó de manifiesto esta semana, cuando la canciller argentina, Susana Malcorra, y Nin Novoa expusieron en la Unión de Exportadores. Allí coincidieron en flexibilizar la rígida estructura del Mercosur para habilitar acuerdos comerciales con otros bloques o países.

Y ayer este punto fue el centro del discurso de Macri en un evento empresarial en el marco de la cumbre de la Alianza del Pacífico, el bloque regional que integran Colombia, Chile, México y Perú, y que desde su fundación hace cinco años ha demostrado mejor armonía que el Mercosur.

Macri aseguró en Chile que el Mercosur debe “finalizarse y salir del congelamiento” para converger en un acuerdo de libre comercio con la Alianza del Pacífico.

Según el diario argentino La Nación, el que se mostró más entusiasmado con avanzar cuanto antes en un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico fue Nin Novoa, presente en la cumbre. “Queremos que se avance en negociaciones comerciales del Mercosur con la Alianza del Pacífico inmediatamente para romper de una vez por todas con ese imaginario segundo Tratado de Tordesillas que nos separaba hasta ahora”, dijo Nin Novoa, en referencia al acuerdo de 1494 entre los reinos de Castilla y Aragón y de Portugal sobre esta parte América.

Nin Novoa adelantó que el presidente Vázquez ya le pidió a Paraguay que se constituya en el país “coordinador” de las eventuales negociaciones con la Alianza del Pacífico.

No obstante, fuentes de la cancillería argentina relativizaron el ánimo optimista de Uruguay y aclararon que “nada se podrá hacer desde el Mercosur sin un acuerdo previo con Brasil”, dijo La Nación.

Pero Brasil no está en condiciones de acelerar el proceso, al menos mientras se mantenga el gobierno interino de Michel Temer y no se defina qué pasará con la suspendida presidenta Dilma Rousseff. Su situación se definirá luego de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que se realizarán en agosto.

“Sería de mal gusto avanzar con la Alianza del Pacífico ante un Brasil en crisis”, dijo un funcionario argentino.

Uruguay ingresó como observador a la Alianza del Pacífico en 2013. Este bloque nunca fue bien visto por los sectores del Frente Amplio afines al régimen chavista en Venezuela, en particular porque sus cuatro fundadores tienen acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. En el primer gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010), la presión de esos sectores del Frente Amplio frenó un TLC con Estados Unidos. Entonces, el Partido Comunista, el MPP y el Partido Socialista encabezaron la ofensiva en contra del acuerdo con Estados Unidos.

El “relanzado” Mercosur del siglo XXI debe potenciar su acercamiento a la Alianza del Pacífico, enfatizó ayer Macri, en su primer encuentro oficial con los socios de este bloque comercial, al que Argentina se ha incorporado recientemente como observador.

“Hay que dinamizar el Mercosur, que viene congelado desde hace mucho tiempo. Tenemos una visión de convergencia con la Alianza del Pacífico, es el mejor camino para todos”, señaló Macri al intervenir en la III Cumbre Empresarial de la Alianza del Pacífico, que se celebra en la ciudad de Frutillar, sur de Chile.

Macri recalcó que una de las prioridades de su gobierno es trabajar para una integración “ordenada”, que abarque tanto a los países del Mercosur como a los de la Alianza del Pacífico.

“Debemos integrar nuestras infraestructuras, mejorar la logística de la región y pensar en una matriz energética única”, propuso Macri.

De hecho, en un reciente encuentro con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, coincidieron en la necesidad de integrar una red regional de energías renovables no convencionales junto con Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.

La intervención de Macri ante los ministros de Finanzas, Relaciones Exteriores y Comercio de la Alianza del Pacífico, y representantes del sector privado había generado una gran expectación en los días previos a este encuentro.

El principal motivo es que el presidente argentino, a diferencia de sus antecesores Néstor Kirchner y Cristina Fernández, es partidario de acelerar el acercamiento entre el Mercosur y la Alianza del Pacífico.

Macri subrayó que desde que asumió la Presidencia, seis meses atrás, ha trabajado para lograr un “cambio político total” y levantar una economía que, según dijo, llevaba cinco años estancada.

“En Argentina había mucha inflación y severos problemas de infraestructura, y (por eso) tuvimos que arrancar el gobierno con un enorme aumento de tarifas, para sincerar la economía”, justificó.

Macri abogó por una unión entre los sectores público y privado, con el objetivo de impulsar el desarrollo de la región y fortalecer la institucionalidad de las naciones.

“Creemos en el emprendimiento, en la estructura privada respetuosa de las leyes y en las reglas claras”, subrayó.

La Alianza del Pacífico, que en apenas cinco años logró liberalizar el 92% del comercio entre sus miembros, atrae la atención en este momento de una cincuentena de países, por su pragmatismo y flexibilidad para alcanzar acuerdos comerciales. En cambio, el Mercosur ha intentado por años sin éxito concretar alianzas comerciales con otros bloques, como la Unión Europea, debido principalmente a sus restrictivas políticas arancelarias.